Las berenjenas forman parte de las verduras más apreciadas en nuestra cocina.
Para saber si una berenjena está fresca debe tener la piel brillante, lisa y sin manchas; el tallo debe ser verde y con pelillos eso quiere decir que no es vieja. Reconoceremos si está en su punto si al presionarla con el dedo se hunde un poco y vuelve a su lugar, si no vuelve seguramente esté pasada y si no se hunde es que aún está verde. Al abrirla su carne será de color claro con pocas semillas.
Con ellas podemos elaborar múltiples preparaciones con la que siempre quedaremos satisfechos.
Si nos decidimos por hacerlas asadas dan mucho juego, ya que tanto nos pueden servir de primer plato, como de guarnición o parte de otras recetas más elaboradas.
Hoy, en vez de asarlas en el horno tradicional, optamos por hacerlo en el microondas con lo que ahorramos tiempo y quedan igual de bien.
Ingredientes:
2 berenjenas
2 cebollas medianas
16 tomates cherry
Sal gruesa o en escamas
Aceite de oliva
Las partimos a la mitad y les hacemos unos cortes no muy profundos por toda la superficie.
Las rociamos con aceite de oliva y las ponemos tapadas en el microondas a máxima potencia durante unos diez minutos. Con ellas asé un par de cebollas cortadas al medio.
Pasado ese tiempo verificamos que estén tiernas, si no es así añadimos algún minuto más.
Ponemos una sartén al fuego, pincelada de aceite de oliva. Cuando esté bien caliente colocamos las mitades de berenjena con la piel hacia arriba. En un par de minutos ya las tenemos ligeramente tostadas y listas para servir.
Al mismo tiempo que doramos las berenjenas, en la misma sartén, también salteamos unos tomates cherry cortados a la mitad que nos servirán de acompañamiento.
Emplatamos y salpicamos de sal gruesa.
Entrada destacada
miércoles, 16 de octubre de 2024
Berenjenas asadas en el microondas
martes, 13 de agosto de 2024
Garbanzos, arroz y bacalao
Ingredientes:
180 grs. de arroz
1 tarro de garbanzos cocidos
300 grs. de bacalao, sin piel ni espinas
1 cebolla pequeña
1 pimiento rojo
3 dientes de ajo
2 tomates medianos triturados
1 chorro de vino blanco
Caldo de pescado
4 cucharadas de aceite de oliva
Cayena molida (opcional)
½ cucharadita de pimentón dulce
Azafrán o colorante
Pimienta
Sal
La cantidad de caldo será de tres o cuatro partes por cada una de arroz, dependiendo de como nos gusta que quede, más o menos caldoso.
Picamos muy menuda la cebolla y la ponemos a pochar junto al pimiento troceado en las cuatro cucharadas de aceite. Cuando estén blandos agregamos los dientes de ajo triturados.
Cocinamos un par de minutos, añadimos el pimentón y rápidamente para que no se queme ponemos el tomate triturado y después de cinco minutos el vino.
Incorporamos el arroz, le damos unas vueltas y agregamos el caldo, el azafrán, la pimienta y la cayena molida, que le da alegría al plato.
Probamos para comprobar como está de sal, debe estar un poco soso porque el bacalao también aportará alguna.
Lavamos los garbanzos bajo el grifo y los mezclamos con el arroz, cocinamos todo junto hasta que el arroz esté casi a punto. Durante la cocción removeremos de vez en cuando para que el caldo quede con más consistencia.
En este momento echamos el bacalao en trozos no muy grandes, tapamos y apagamos el fuego para que todo se acabe de hacer con el calor residual.
Servimos recién hecho para evitar que se pase el arroz.
viernes, 7 de junio de 2024
Espárragos en conserva, aguacate y huevo
Un plato fresquito, rico y nutritivo para el verano que está llegando.
Ingredientes:
Yemas de espárragos en conserva
Aguacate maduro
Tomate
Cebolla morada
Aceitunas
Aceite de oliva virgen
Vinagre
Sal gruesa
Huevos cocidos (8 minutos)
Las cantidades son según el número de comensales y a gusto del cocinero.
Empezamos haciendo una vinagreta con el tomate sin semillas y la cebolla cortados en daditos pequeños. Añadimos el aceite y el vinagre y dejamos en maceración para que la cebolla pierda algo de fuerza.
Retiramos los espárragos del líquido y los depositamos en un plato con papel de cocina para que se escurran.
Abrimos el aguacate, cortamos unas láminas finas para bordear los espárragos en la fuente; el resto lo cortamos en daditos. Lo rociamos con vinagre para que no se oscurezca.
Colocamos los espárragos todo alrededor de la fuente de servir, a continuación las láminas de aguacate y en el centro el aguacate en daditos, que cubrimos con la vinagreta que preparamos anteriormente.
Pelamos los huevos y los cortamos según más nos agrade. Los colocamos en la fuente y espolvoreamos todo menos los espárragos (que ya tienen) con sal gruesa o en escamas.
Adornamos con aceitunas verdes o negras.
martes, 14 de mayo de 2024
Cocido madrileño
En casi todas las cocinas regionales españolas nos encontramos con un cocido tradicional o con algo comparable, y aunque puedan ser similares siempre tienen unas diferencias que los hacen especiales, aunque generalmente casi nunca falta el ingrediente estrella: los garbanzos.
A pesar de que yo soy una incondicional del cocido gallego, no por eso dejo de apreciar la gran variedad de nuestra cocina, y me gusta de vez en cuando variar y degustar otro rico cocido, como en este caso: el madrileño.
Ingredientes:
350 grs. de garbanzos
300 grs. de jarrete
1/4 de una gallina o de un pollo
1 hueso de jamón
2 huesos de caña con tuétano
1 hueso de rodilla
1 chorizo poco curado
1 morcilla de cebolla artesana
1 hueso de espinazo de cerdo
1 trozo de panceta salada poco curada
1 repollo pequeño
2 zanahorias
4 patatas pequeñas
4 puñados de fideos del nº 0 (o del grosor deseado)
1 tomate grande maduro
5 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen
1 cucharadita de pimentón dulce
Vinagre
Cominos
Sal
1 huevo
Pan del día anterior o pan rallado
La noche anterior pondremos los garbanzos a remojo en abundante agua con una pizca de bicarbonato.
En una olla grande ponemos las carnes cubiertas de agua fría, cuando empiecen a hervir les retiramos el agua y la sustituimos por una nueva.
Cuando hierva de nuevo añadimos los garbanzos remojados metidos dentro de una redecilla bien limpia (comprada o casera hecha a ganchillo).
Salamos ligeramente, porque al final rectificaremos para ponerlo al punto de sal apropiado. Cocinamos a fuego lento y a medida que las carnes se van ablandando (pollo, chorizo…) las vamos retirando de la olla y reservando.
Al tomate le quitamos la parte del pedúnculo y por la parte opuesta con un cuchillo afilado le hacemos un corte en cruz superficial en la piel y lo dejamos cocer cuatro o cinco minutos en el caldo, luego lo retiramos, lo pelamos y reservamos.
Sacamos una poca de agua de la olla para otra más pequeña y en ella cocinamos el repollo lavado y cortado en trozos no muy grandes. También se puede sustituir por judías verdes o servir las dos verduras conjuntamente.
Cuando se haya ablandado a nuestro gusto, lo dejamos sobre un colador para que escurra y cuando ya no suelte agua lo volvemos a la olla en la que lo cocimos. El agua de haberlo cocido la guardamos por si más adelante queremos utilizarla.
Ponemos cuatro cucharadas de aceite en una sartén, en el doramos tres dientes de ajo laminados, dejamos enfriar un poco el aceite y echamos el pimentón. Volcamos sobre el repollo que tenemos reservado.
Es tradición acompañar este cocido con las bolas, que no son más que un huevo batido con un diente de ajo triturado, perejil y sal, que espesaremos con miga de pan asentado o con pan rallado. Formamos una especie de croquetas que freiremos en aceite de oliva hasta que estén crujientes por los dos lados.
Luego las coceremos unos minutos en el caldo.
Cuando las carnes ya estén casi cocidas añadimos a la olla las zanahorias, peladas y enteras, lo mismo que cuatro patatas pequeñas.
Cocinamos unos quince minutos más, añadimos las bolas, que es lo que se le llama el relleno, dejamos que hiervan en la olla, con el resto de los ingredientes que hay en ella, tres o cuatro minutos y apagamos el fuego. Con cuidado y con un cucharón vamos retirando la grasa que el caldo tiene por encima hasta que quede bien desengrasado.
De esta olla colamos el agua que necesitemos para hacer la sopa a otro recipiente más pequeño. A algunos cocineros les gusta añadir algo de agua de cocer el repollo en una proporción determinada, yo casi siempre le añado una poca, no demasiada.
Cuando el caldo empiece a hervir incorporamos el fideo elegido y cocemos hasta que esté en el punto deseado.
Servimos en la mesa los tres vuelcos:
El primero la sopa de fideo
El segundo los garbanzos con las verduras, las bolas y la salsa de tomate.
Los vuelcos se van sirviendo de uno en uno y por separado, pero últimamente ese orden va dejando de respetarse y se sirve la sopa de primero y a continuación se llevan ya los otros dos juntos a la mesa, para que cada uno los distribuya a su gusto.
Tanto la salsa de tomate para los garbanzos como las bolas se sirven en el segundo vuelco. En muchos restaurantes ya no los ofrecen pero en la mayoría de los más clásicos sí.
También el primer vuelco se acostumbraba a acompañar con unas cebollitas o unas piparras en vinagre por si a algún comensal le apetecía picar alguna mientras toma la sopa.
sábado, 16 de marzo de 2024
Habas (fabas) con centollo
Este plato es otro de los muchos que realizamos con las habas (fabas en gallego). En este blog ya tenemos varios y verdaderamente no me puedo decantar por ninguno en especial, pues cada uno tiene un toque distinto, pero todos ricos, ricos…
En Galicia tenemos unas habas de categoría, que no tienen nada que envidiarle a las asturianas; son las “fabas de Lourenzá”, idóneas para este tipo de platos.
Ingredientes:
1 centollo de 1,5 kilos o 2 de unos 700 grs cada uno
400 grs. de habas secas, o 800 grs. de frescas
1/2 cebolla mediana
1 trozo de la parte blanca de un puerro
½ pimiento rojo
½ pimiento verde
2 dientes de ajo
Perejil
4 cucharadas de aceite de oliva
1 chorro de vino blanco
1 cucharadita de pimentón dulce
Sal
Pimienta
Primeramente cocemos los centollos en agua con unos 50 grs. de sal por litro y dos o tres hojas de laurel entre diez o quince minutos dependiendo del tamaño. Los retiramos y reservamos el agua de cocerlos.
Este paso se puede hacer con antelación.
Cuando esa misma agua esté fría en ella cocinamos las habas, como seguramente estará demasiado salada le añadimos una parte de agua sin sal; si las habas son secas las tendremos a remojo desde el día anterior, las pondremos cubiertas con el agua de los centollos fría; a medida que se va consumiendo le añadiremos por dos o tres, o las veces que haga falta más agua fría para cubrirlas (eso es asustarlas para que no se despellejen). Tardarán sobre dos horas más o menos en ablandarse.
Si fuesen frescas que para mi gusto son las mejores, aunque tenemos que limitarnos a su temporada, a no ser que las hayamos congelado en su tiempo, se cuecen mucho antes, en una media hora están cocidas.
Tanto sean frescas, como secas, durante la cocción no debemos removerlas con ningún utensilio, únicamente moveremos la olla con movimiento de vaivén, para evitar que se rompan.
Mientras cocemos las habas vamos haciendo un sofrito con la cebolla, el puerro, los pimientos, el ajo y el perejil, a fuego muy lento para que se ablande pero no tome color.
Cuando están las verduras tiernas, añadimos el pimentón e inmediatamente para evitar que se queme regamos con el chorretón de vino. Cocinamos un par de minutos, ponemos un chorro de agua de cocer los centollos, lo trituramos y reservamos.
Sacamos la carne de los centollos tanto del cuerpo como de las patas, procurando que no lleve nada de cáscara. Por otro lado reservamos el caldo del caparazón, que si son hembras deberían tener corales, para añadir al final junto a la carne.
Añadimos el sofrito a la olla con las habas, cocinamos cinco minutos todo junto e incorporamos el caldo del centollo junto con la carne. Esperamos que hierva de nuevo y dejamos reposar al menos diez minutos. Si vemos que la salsa no queda lo espesa que deseamos sacamos unas cuantas habas, las aplastamos con un tenedor y las volvemos a la olla.
El tono amarillento que presenta se debe al color del caldo del centollo, no a que lleve azafrán u otro colorante, que aunque se lo podríamos poner, no es el caso. Solamente lleva el pimentón.
miércoles, 28 de febrero de 2024
Ensalada de lechuga en caldo
Hace muchos años que comí la ensalada de lechuga en caldo aunque la tenía completamente olvidada, pero últimamente, como me decanto por platos frescos y ligeros, vino a mis recuerdos.
Es una receta tradicional, muy antigua de la cocina andaluza, concretamente de la provincia de Málaga. Se acostumbra a comer con el pescadito frito o con las migas, pero está muy buena tanto sola como acompañada.
Lo ideal sería que la lechuga fuese malagueña, pero, salvo a unos cuantos, nos resultaría muy difícil conseguirla, así que nos conformaremos con otra que nos agrade.
Ingredientes:
1 lechuga
Vinagre de vino o manzana
Aceite de oliva virgen
Sal
1 diente de ajo triturado (opcional)
Deshojamos la lechuga, la lavamos y la ponemos más o menos media hora en un recipiente cubierta de agua bien fría.
La escurrimos, cortamos en trozos pequeños, aliñamos con el vinagre, el aceite, el diente de ajo (si optamos por ponerlo) y la sal. Añadimos agua fría hasta que casi cubra la lechuga.
Dejamos reposar un rato y llevamos a la mesa.
Se come con cuchara.
ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO
sábado, 20 de enero de 2024
Puré de coliflor con anacardos y alitas de pollo
Ingredientes:
Puré de coliflor:
Una coliflor mediana
70 grs. de anacardos
40 grs. de queso parmesano rallado
leche evaporada, cantidad adecuada al espesor deseado
1 cucharada de mantequilla
Una pizca de nuez moscada
Cebollino
Sal
Aceite de oliva
Alitas de pollo:
1,2 kg. de alitas de pollo
1 cucharada de miel
2 cucharadas de mostaza
Sal
Cocemos la coliflor en agua con sal hasta que esté tierna. La retiramos del agua y dejamos que escurra bien.
Tostamos los anacardos ligeramente en una sartén, removiendo constantemente para evitar que se quemen.
Trituramos la coliflor con el queso, la leche, la nuez moscada y los anacardos, dejando unos cuantos para decorar. Reservamos.
Aliñamos las alitas con sal y pimienta, las introducimos en el horno a 200º durante veinte minutos, las retiramos y las untamos por todas partes con la mezcla de mostaza y miel. La introducimos de nuevo en el horno, extendidas sobre la bandeja, cuando cojan color, les damos la vuelta y dejamos que se doren por la otra parte.
Calentamos el puré si ya está frío, adornamos con los anacardos, el cebollino y un hilo de aceite de oliva; acompañamos de las alitas.
viernes, 1 de septiembre de 2023
Hinojo guisado con alcaparras
El hinojo, a pesar de ser una verdura que no es del agrado de todos, mayormente por desconocimiento, sus adeptos lo tienen en gran estima tanto por su sabor como por sus múltiples beneficios medicinales. Su bulbo, además de en ensaladas lo podemos utilizar cocido o guisado con otras verduras.
Queda muy bien como primer plato o acompañando carnes y pescados.
Ingredientes:
2 bulbos de hinojo
3 cucharadas de aceite de oliva
1/2 cebolla
1 pimiento rojo en tiritas
2 tomates medianos maduros
1 chorro de vino blanco
1 cucharada de alcaparras
Sal y pimienta
Sacamos las dos hojas exteriores que tienen los bulbos de hinojo si vemos que están algo estropeadas o son muy duras. Cortamos cada bulbo al medio y lo lavamos bajo el grifo. Dejamos que escurran y acabamos de secarlos con un papel de cocina.
Ponemos el aceite en una sartén y en él salteamos el hinojo, lo retiramos de la sartén y en ese mismo aceite freímos la cebolla y el pimiento, cuando empiecen a estar tiernos añadimos el tomate pelado y cortado en dados. Sofreímos un par de minutos y añadimos el chorro de vino y medio vasito de agua.
Volvemos el hinojo a la sartén y cocinamos tapado hasta que el hinojo esté tierno y se haya consumido la mayor parte del líquido. Salpimentamos e incorporamos las alcaparras.
Cocinamos unos minutos más y servimos caliente.
lunes, 21 de agosto de 2023
Tarator o sopa fría búlgara
Una sopa muy fresquita para estos días de calor. Procedente de los Balcanes es una receta tradicional de la cocina de Bulgaria y Albania.
Es semejante al Tzatziki griego con algunos ingredientes similares pero distinta a la hora de degustarla, ya que el primero es una salsa y el tarator se toma como una sopa fría e incluso dependiendo de la cantidad de agua que lleve se puede presentar en vasitos para beberla.
Su elaboración es muy sencilla y rápida.
Ingredientes:
3 yogures búlgaros (si no los encontramos podemos sustituirlos por griegos sin azúcar)
350 grs. de pepinos
2 dientes de ajo
Sal
Pimienta
Eneldo fresco o seco
Aceite de oliva
Nueces peladas, cantidad al gusto
Yo las nueces solamente las utilizo para poner por encima al servirlo, pero también podemos integrar alguna en el triturado.
Lavamos y pelamos el pepino a tiras, es decir pelamos una tira y dejamos otra con la piel. Lo cortamos en trozos.
Con la batidora de vaso o de mano trituramos el pepino, el yogur, los dos dientes de ajo, las nueces (si decidimos ponerlas) sal, pimienta, eneldo y un chorrito de aceite de oliva.
Trituramos todo, más o menos según nos guste que quede con una textura más o menos fina.
Podemos añadir agua fría en la medida que deseemos su espesura.
Guardamos en la nevera hasta que esté bien fría.
Servimos, en platos soperos, colocamos encima unas cuantas nueces troceadas, regamos con unos hilos de aceite de oliva virgen.
Adornamos al gusto.
viernes, 4 de agosto de 2023
Tomates secos especiados, en aceite de oliva
En los últimos años, por la influencia de los platos italianos, los tomates secos tienen una mayor relevancia en nuestra cocina.
Aunque en este blog ya tenemos otra receta de tomates secos en aceite (ver aquí), en ella partíamos de tomates pera frescos, con el inconveniente de la tarea y el tiempo que utilizamos hasta que los tenemos listos para envasar, pero también resultan un bocado más delicado, especial para consumir en aperitivos más que para intervenir en la elaboración de otros platos.
En esta otra receta aprovechamos que los tomates ya los compramos secos, lo único que hacemos es hidratarlos y enriquecerlos con hierbas aromáticas y aceite.
Deberíamos guardar el agua del remojo, ya que, al estar enriquecida por los tomates, nos sirve para añadir a múltiples recetas, como a un guiso, una salsa, un arroz... Si en ese momento no la vamos a usar la podemos guardar en tarros en el congelador para utilizarla cuando nos parezca oportuno.
Yo los aliñé con ajo, pimienta y orégano pero pueden ser otras que nos agraden como: romero, albahaca, tomillo, laurel…
Ingredientes:
80 grs. de tomates secos sin sal
1,5 litros de agua
1 cucharada de sal
1 cucharada de vinagre de manzana
Orégano
Pimienta en grano
2 dientes de ajo
Aceite de oliva necesario para rellenar los tarros.
Hervimos el agua con la sal y el vinagre, cuando llegue a ebullición la
echamos en un bol en el que ya tendremos los tomates, los mantenemos en
el agua unos veinte minutos. Si los tomates tuviesen sal no añadiríamos la del agua.
Los retiramos y los ponemos a escurrir en una rejilla durante varias horas hasta que estén secos. Si tenemos prisa los secamos muy bien con papel de cocina.
Los colocamos en los tarros bien limpios y vamos intercalando entre ellos láminas de ajo, orégano y pimienta en grano.
Añadimos el aceite hasta que los tomates queden bien cubiertos, los guardamos en la nevera al menos un par de días antes de consumirlos.
Si los queremos guardar más tiempo tendremos que hervir los tarros en la olla a presión, cubiertos de agua, durante quince minutos.
lunes, 26 de junio de 2023
Pimientos del piquillo confitados al estilo oriental
Estos pimientos están confitados añadiéndoles un toque oriental que les da el jengibre, la salsa de soja y la salsa de ostras.
Además de aperitivo sobre una tostada de pan, sirven como acompañamiento de carnes y pescados a la plancha.
Ingredientes:
8 pimientos del piquillo grandes en conserva
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de salsa de ostras
½ cucharada de salsa de soja
Jengibre pelado y rallado, al gusto
2 dientes de ajo grandes
2 cucharadas de agua
4 cucharadas del líquido de gobierno del bote de los pimientos
Sésamo (opcional)
En una sartén ponemos el aceite con los ajos laminados y el jengibre rallado.
Cuando los ajos empiecen a dorarse ponemos los pimientos con las cuatro cucharadas del líquido, las dos cucharadas de agua, la salsa de soja y la de ostras.
Cocinamos a fuego suave durante unos minutos hasta que el líquido se haya espesado y reducido, pero no completamente porque les debe quedar salsa. No pongo sal porque para mí con las salsas de soja y ostras les llega.
Al servirlos, si nos agrada, los salpicamos con sésamo recién tostado un par de minutos en una sartén.
Los podemos degustar calientes, pero fríos también están muy buenos.
sábado, 3 de junio de 2023
Ensalada de rúcula, hinojo, aguacate y naranja
Esta ensalada es muy interesante tanto por el sabor anisado como por las propiedades medicinales que le aporta el hinojo. Sus ingredientes son de lo más saludables y podemos añadirle algún fruto seco para que sea mas completa, aunque según se presenta aquí ya podemos considerarla perfecta.
Ingredientes:
1 bulbo de hinojo
1 naranja
1 aguacate
Rúcula o lechuga
½ cebolla pequeña morada
1 cucharada de vinagre de manzana
2 cucharadas de aceite de oliva virgen
Sal y pimienta
Las cantidades son orientativas, podemos poner más o menos cantidad adaptándola a nuestro gusto.
Pelamos la naranja y vamos sacando los gajos cortándolos con un cuchillo bien afilado encima de un plato, de forma que no lleven nada de las pieles interiores y recojamos el jugo que suelten al cortarlos. Reservamos.
La cebolla la cortamos en juliana.
Sacamos la parte exterior del hinojo; lo lavamos guardando alguna hoja para decorar y lo cortamos en juliana fina.
En el recipiente de servir ponemos la rúcula o lechuga en el fondo, por encima repartimos el hinojo y la cebolla.
Pelamos el aguacate, lo cortamos en medias rodajas, y lo colocamos alrededor.
Aliñamos con sal y pimienta al gusto.
Hacemos una vinagreta con la cucharada de vinagre, el jugo de naranja que nos quedó en el plato después de preparar los gajos y dos cucharadas de aceite de oliva. Con ella regamos la ensalada.
Servimos recién hecha que es como está más rica.
lunes, 15 de mayo de 2023
Pickles de hinojo y pepino
Cuando hablamos de pickles nos referimos al término anglosajón que define a los alimentos conservados en un medio ácido, en España equivale a decir encurtidos.
Los encurtidos los podemos preparar de dos maneras, una es poniéndolos en salmuera o utilizando un ácido como podría ser el limón o el vinagre.
Los podemos elaborar con diferentes vegetales de nuestra preferencia.
Hoy vamos a preparar uno que además de innumerables vitaminas y minerales, al llevar hinojo, su uso medicinal es útil en múltiples remedios caseros. Desde tiempos remotos se ha utilizado como medicina. Es muy parecido al apio pero con un sabor anisado.
Se utilizan las semillas, el bulbo y los tallos en múltiples preparaciones culinarias e infusiones. En cocina el bulbo se utiliza como verdura fresca.
Ingredientes:
1 bulbo de hinojo
1 pepino mediano
Zumo de una naranja grande
Zumo de dos limones
3 o 4 hojas de menta
Salsa Sriracha u otra salsa picante de nuestra preferencia (hoy puse Piripiri)
Pimienta
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Cortamos el hinojo en juliana, el pepino, sin pelar, en medias rodajas no muy gruesas.
Aliñamos con sal y pimienta y añadimos los zumos de naranja y limón. Pasamos todo a un frasco para fermentación o encurtidos.
Ponemos la cantidad de salsa picante que nos parezca conveniente, teniendo en cuenta lo que pica. Esparcimos por encima las hojas de menta cortadas muy menuditas.
Agitamos bien el bote, para que se mezclen los sabores y dejamos macerar unos minutos.
Al servirlo regamos con un hilo de aceite de oliva.
viernes, 7 de abril de 2023
Coliflor guisada tradicionalmente al estilo de Huelva
En la entrada de hoy, tanto la receta como las fotos pertenecen a mi queridísima amiga Cinta. Ella me la facilitó para que la pusiese en mi blog por ser una de sus recetas familiares, procedente de la cocina tradicional de la provincia de Huelva. La hace recordando la que su madre hacía toda la vida.
Con ella quiero rendir homenaje a la gran persona que es y agradecerle lo fácil que hizo una etapa de mi vida. Aunque hoy estamos lejos siempre será mi hermana.
Ingredientes:
1 coliflor
4 patatas medianas
1 pimiento verde tipo italiano
2 tomates medianos
½ vaso de aceite de oliva
½ vaso de zumo de naranja dulce
½ vaso de naranja agria
1 cebolla
8 o 10 dientes de ajo, según tamaño
1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
Sal
Si no conseguimos naranja agria la sustituimos por naranja dulce mezclada con zumo de limón.
Pelamos las patatas las lavamos y cortamos en rodajas. Las ponemos en el fondo de la olla rápida.
Lavamos la coliflor, la cortamos en ramilletes y la colocamos encima.
Ahora cubrimos con la cebolla en juliana, el tomate en gajos, el pimiento en trozos medianos y los dientes de ajo al medio y sin pelar.
Salamos, regamos con los zumos de naranja y el aceite. Espolvoreamos con el pimentón.
Tapamos la olla y cocinamos durante 15 minutos desde que suba la válvula. Apagamos y dejamos tapada hasta que pierda el vapor.
Destapamos la olla y lista para servir.
ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO
viernes, 20 de enero de 2023
Migas de coliflor
Ingredientes para una ración:
1 diente de ajo grande
180 grs. de coliflor (solamente ramilletes)
Taquitos de jamón serrano (cantidad al gusto)
1 cucharada de aceite de oliva
½ cucharadita de pimentón dulce
1 cucharada de agua
Hacemos migas con la coliflor, o bien con un rallador grueso o con una picadora. Yo utilicé la picadora.
En una sartén ponemos al fuego el aceite con el ajo picado y los taquitos de jamón.
Cuando empiecen a dorarse añadimos el pimentón y antes de que llegue a quemarse ponemos la coliflor y la cucharada de agua.
Mantenemos a fuego suave unos diez minutos removiendo constantemente para que la coliflor se vaya haciendo uniformemente.
Podemos servirla como guarnición o como primer plato.















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