Generalmente, con algunas excepciones, las cantidades son para cuatro personas.

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martes, 31 de enero de 2023

Albóndigas en pepitoria

Las albóndigas podemos presentarlas con una gran variedad de salsas, la que mostramos hoy es  tradicional de nuestra cocina: la pepitoria.

Ingredientes:
Albóndigas:
750 grs. de carne picada
2 dientes de ajo
Una rama de perejil
1 huevo
3 cucharadas de pan rallado
Sal
Pimienta negra
Harina
Aceite de oliva
Salsa:
Aceite de oliva (a poder ser el de freír las albóndigas)
1 cebolla mediana
1 vasito de vino blanco
2 cucharadas de almendra molida
Tomillo seco al gusto (opcional)
Azafrán
1 rebanada de pan
2 yemas de huevo cocido (Si preferimos pueden ser crudas)
Sal

La carne puede ser pollo, ternera, cerdo… o una mezcla de ellas.
En un cuenco ponemos la carne, añadimos el huevo, el ajo y el perejil que previamente habremos triturado todo junto con la picadora. Ponemos la sal, la pimienta y el pan rallado, mezclamos bien y dejamos reposar en la nevera una o dos horas.
En una cazuela echamos un poco de aceite y en él iremos friendo las albóndigas, después de haberles dado forma y pasado por harina. Las retiramos y en ese mismo aceite (si es mucho retiramos un poco y si está muy sucio tendremos que poner uno nuevo) ponemos la cebolla finamente picada, cuando esté pochada añadimos el vino, hervimos un par de minutos y añadimos dos vasos de agua, el tomillo y la sal.
Cuando hierva incorporamos las albóndigas. Cocemos a fuego lento más o menos media hora. Si fuese necesario añadiríamos más agua durante la cocción.
Freímos la rebanada de pan.
Cuando las albóndigas estén tiernas, majamos o trituramos las yemas con el pan, el azafrán y la almendra, incorporamos a la olla y herviremos un par de minutos todo junto.
Si optamos por poner las yemas crudas no las majaremos con el pan, y las almendras, cuando el plato esté listo las pondremos en un bol e iremos añadiéndoles y removiendo al mismo tiempo la salsa caliente muy poco a poco para que no se nos cuajen. Cuando hayamos mezclado la mayor parte de la salsa la volvemos a la olla con las albóndigas.
Servimos calientes, yo las acompañé de pan de centeno frito.

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jueves, 26 de enero de 2023

Ensalada de remolacha rallada

Esta ensalada de remolacha no tiene ningún misterio, lo único es que la remolacha va rallada y, para mi gusto, es lo que le da el punto especial.

Ingredientes:

2 remolachas grandes cocidas
½ cebolla mediana
Aceite de oliva virgen
Vinagre de manzana
Sal

Rallamos las remolachas con un rallador grueso.
La cebolla la cortamos en juliana fina.
Ponemos la remolacha y la cebolla en un bol, salamos y aderezamos con el aceite y el vinagre a nuestro gusto.
Dejamos reposar unos minutos y servimos. 

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viernes, 20 de enero de 2023

Migas de coliflor

Ingredientes para una ración:
1 diente de ajo grande
180 grs. de coliflor (solamente ramilletes)
Taquitos de jamón serrano (cantidad al gusto)
1 cucharada de aceite de oliva
½ cucharadita de pimentón dulce
1 cucharada de agua

Hacemos migas con la coliflor, o bien con un rallador grueso o con una picadora. Yo utilicé la picadora.


 

 

En una sartén ponemos al fuego el aceite con el ajo picado y los taquitos de jamón.

   

 

 

 


 

 

Cuando empiecen a dorarse añadimos el pimentón y antes de que llegue a quemarse ponemos la coliflor y la cucharada de agua.
 

 



 

 

Mantenemos a fuego suave unos diez minutos removiendo constantemente para que la coliflor se vaya haciendo uniformemente.

 

 
 
Podemos servirla como guarnición o como primer plato.

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jueves, 15 de diciembre de 2022

Arroz congrí

El arroz congrí, plato  tradicional de la cocina cubana, se diferencia del arroz con frijoles en que en éste se cocinan juntos estos dos ingredientes y en el arroz con frijoles se hace por separado.
Según tengo entendido el arroz congrí se debe realizar con frijoles rojos y si utilizamos los frijoles negros se denomina “moros y cristianos”.

Ingredientes:

1 medida de arroz, mejor largo (200 grs. más o menos)
150 grs. de frijoles rojos secos o 250 grs. en conserva cocidos
2 y ½ medidas de agua de cocer los frijoles
1 cucharada de manteca de cerdo o dos cucharadas de aceite
½ pimiento rojo
1 cebolla mediana
3 dientes de ajo
120 grs. de panceta en lonchitas finas
Cominos y orégano al gusto
1 hoja de laurel
Sal

La cantidad de frijoles puede variar a nuestro gusto, dependiendo de si el plato nos agrada con más o con menos cantidad.
Usamos manteca de cerdo para ceñirnos a la receta original cubana, en caso de no disponer de ella la sustituiremos por aceite de oliva.

Los frijoles los ponemos a remojo el día anterior y luego los cocemos utilizando la misma agua en la que  los remojamos.
En una olla normal, dependiendo de la calidad, nos puede llevar entre una hora y hora y media, pero si lo hacemos en la olla rápida en quince minutos deberían estar a punto. Los reservamos junto al agua de la cocción.
También podemos utilizar frijoles cocidos en conserva, en ese caso aprovecharemos el agua que traen y completaremos con la del grifo hasta que completemos la cantidad necesaria.


 

 

En el recipiente que vayamos a hacer el arroz ponemos la manteca de cerdo y la panceta. 
 

 

 

 


 

 

 

Freímos a fuego suave hasta que esté ligeramente dorada.
 

 

 

 

Reservamos unos cuantos trozos de panceta para poner sobre el arroz cuando esté la receta finalizada.


 

 

El resto lo dejamos en la sartén, añadimos la cebolla, el ajo y el pimiento rojo troceados.

 

 

 


 

 

Cuando estén pochados añadimos el arroz y lo sofreímos junto a las verduras, durante un par de minutos.

 
 

 

 


 

 

Añadimos los frijoles y el agua reservada de cocerlos.
 
 

 

 

 

Cocinamos unos quince minutos, hasta que el arroz se haya secado casi por completo, apagamos el fuego y mantenemos tapado diez minutos más. Al transcurrir este tiempo lo removemos para que no quede apelmazado y queden los granos sueltos.

Podemos servir solo o como guarnición de cualquier carne guisada o a la plancha, ropa vieja, pollo o huevos fritos…  y mejora acompañándolo de tostones (receta aquí) o aguacate.


 

 

 

Se comercializan colorantes de frijoles para que el arroz quede con un color más oscuro.

 

 

 

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martes, 13 de diciembre de 2022

Tortilla de navajas

Aunque el título de esta entrada es tortilla de navajas lo mismo podía ser tortilla de “longueirons” ya que podemos utilizar cualquier de estos bivalvos indistintamente.
En realidad son muy parecidos y en la mayor parte de España se refieren a cualquiera de los dos con la denominación de navajas, pero tiene ligeras diferencias, tanto en su concha como en su carne.
La concha de las navajas es curvada, más fina y menos brillante, sin embargo el “longueirón” tiene la concha más recta, brillante y resistente que la de la navaja. Su tamaño también es mayor.
La carne del “longueirón” se diferencia de la de la navaja en que es un poco más prieta y de sabor algo más fuerte. De todos modos admiten las mismas preparaciones y no podemos decir que uno sea mejor que el otro, tanto en calidad como en el precio.
La mayor parte de estos moluscos son gallegos, ya que Galicia es con diferencia la mayor zona de extracción de nuestro país.
Lo que sí es importante que tanto estos como todos los moluscos deben de estar vivos en el momento de su compra.


Ingredientes:

600 grs. de patatas Kennebec
60 grs. de cebolla
2 dientes de ajo
16 navajas o “longueirons”
7 huevos, a poder ser camperos
Sal
Aceite de oliva suave para freír las patatas


 

En la siguiente foto está cuajada al estilo de Betanzos, de nuestro gusto depende que la hagamos más o menos pasada.

 


 

 

Un par de horas antes de hacer la tortilla ponemos las navajas en vertical en un recipiente estrecho, para que se mantengan en pie, lo mediamos de agua con sal o agua con gas y durante más o menos dos horas dejamos que se limpien soltando la arena que pudiesen tener.
Aclaramos bien con agua limpia.
 

 
 

Cortamos las patatas en lonchas finas como para cualquier tortilla de patatas, la cebolla en juliana fina y los dientes de ajo en trocitos pequeños.
Pochamos todo junto a fuego medio hasta que las patatas estén blandas, subimos el fuego al máximo en los últimos minutos.
Mientras se fríen las patatas calentamos una sartén o plancha y cuando esté bien caliente colocamos las navajas, en menos de un minuto ya se abren, las retiramos, dejamos enfriar un poco y les retiramos la concha, recogiendo el jugo que sueltan.
Batimos ligeramente los huevos, solamente que se integren las claras con las yemas, salamos. Añadimos el jugo de las navajas y las patatas, mezclamos todo e incorporamos las navajas.
Retiramos el aceite de la sartén, la calentamos bien y volcamos el preparado para la tortilla, cocinamos un par de minutos, le damos la vuelta, cocinamos dos minutos más y le damos la tercera vuelta, mantenemos al fuego quince o veinte segundos y volcamos en la fuente de servir.

Ni que decir tiene que si nos gusta más pasada aumentaremos los tiempos de cocinado y bajaremos la intensidad del fuego.
Servimos acompañada de un rico pan gallego.

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sábado, 3 de diciembre de 2022

Croquetas de champiñones y jamón


Las croquetas son el aperitivo nacional que pocas veces falta en una comida de celebración. Además como se pueden hacer con tan variados rellenos son apreciadas por casi todos.

Ingredientes:

150 grs. de champiñones
100 gr. de jamón serrano triturado
2 cucharadas de aceite
50 grs. de mantequilla
50 grs. de harina
½ litro de leche
Nuez moscada
Sal

Limpiamos y cortamos los champiñones en trozos no muy grandes y los hacemos a la plancha en una sartén ligeramente engrasada. Los salamos y ponemos a fuego fuerte para que no se desjuguen removiendo constantemente para evitar que se  quemen. Cuando están hechos los picamos muy menudos, yo utilizo la picadora. Los reservamos junto al jugo que sueltan.

Ponemos una sartén grande al fuego con las dos cucharadas de aceite, ahí freímos ligeramente el jamón, añadimos la mantequilla y cuando está derretida ponemos la harina, mezclamos y mantenemos un par de minutos al fuego removiendo constantemente para que la harina pierda el sabor a crudo pero que no llegue a tostarse.
Incorporamos la leche fría e inmediatamente para evitar que se formen grumos removemos con un batidor hasta que está toda la harina bien disuelta en la leche. Yo, difiriendo de otros cocineros que la ponen caliente, siempre añado la leche fría y removiendo como indico anteriormente no se forma ni un solo grumo.
Mantenemos al fuego removiendo constantemente unos diez minutos, al principio está muy suelta pero al irse calentando ya espesa.
Si pasados esos diez minutos nos parece muy espesa seguimos cocinando añadiendo algo más de leche y si la viésemos demasiado suelta la mantenemos al fuego sin dejar de remover hasta que haya adquirido el espesor deseado, ya que según gustos unos las prefieren con la bechamel más ligera y cremosa  y a otros les gusta más compacta.
Cuando la vemos a nuestro gusto añadimos la nuez moscada, probamos como está de sal porque el jamón aporta bastante, incorporamos los champiñones con el jugo que soltaron y seguimos cocinando todo junto un par de minutos más.
Volcamos en un recipiente y tapamos con film de cocina bien pegado a la masa para que no forme costra. Al enfriarse ya lo guardamos en la nevera varias horas, preferentemente hasta el día siguiente.
Cundo las vamos a envolver las retiramos del frigo y les damos la forma deseada: ovalada, redondas, rectangulares…
Las vamos poniendo en huevo bien batido para que no forme chorretones y luego las pasamos por pan rallado, apretándolas con las manos ligeramente para que quede bien adherido.
Algunos cocineros las pasan por harina antes de ponerlas en el huevo pero yo prefiero no hacerlo porque así se forma una capa más gruesa y a mí me gusta que quede lo más fina posible.
Las reservamos en la nevera hasta el momento de freírlas, que lo haremos en un recipiente profundo y no muy ancho para que el aceite bien caliente las cubra, sin necesidad de darles la vuelta. Ponemos pocas de cada vez y en menos de dos minutos las tenemos en su punto.
Servimos recién hechas que es como más ricas están. 

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miércoles, 23 de noviembre de 2022

Tataki de atún con sésamo y remolacha

El tataki es un plato asiático y aunque el más conocido es el de pescado también podemos hacerlo con carne e incluso vegetales, porque en realidad es un método con el que marinamos y cocinamos exteriormente dejando el interior crudo.
En España el más consumido es el de atún.
El marinado admite múltiples variaciones aunque la más común es la que utiliza salsa de soja y jengibre.
Si no deseamos marinarlo con salsa de soja lo podemos hacer con aceite de oliva, zumo de limón, jengibre rallado, ajo triturado, sal y pimienta.

Ingredientes:

500 grs. de lomo de atún (mejor si es rojo)
150 ml. de salsa de soja
½ cucharadita de jengibre fresco rallado o en su defecto seco
Sésamo (ajonjolí)
1 remolacha cocida

El atún como lo vamos a consumir casi crudo, para prevenir el anisakis, si no es congelado lo congelaremos al menos tres días antes de hacerlo y lo descongelaremos en la nevera.
Lo cortamos en tacos rectangulares y lo ponemos a macerar unos cuarenta y cinco minutos en salsa de soja con el jengibre.
No hace falta que la salsa cubra el atún, le daremos vuelta de vez en cuando para que se impregne bien.



 

Lo retiramos del adobo, secamos y rebozamos con el sésamo. 
 

 

 

 

 


 

 

En una sartén bien caliente ligeramente untada de aceite de oliva sellamos el taco de atún por sus seis partes, solamente unos quince segundos por cada lado.





Retiramos y dejamos enfriar porque se come frío.
Preparamos la salsa desglasando la sartén, en la que hicimos el atún, con la salsa de soja del marinado, le añadimos media cucharada más de sésamo.
La remolacha la cortamos en láminas muy finas, la aliñamos con una cucharada de salsa de soja y media cucharada de aceite.

Con un cuchillo bien afilado lo cortamos en lonchas y lo servimos acompañado de la remolacha y la salsa.

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martes, 22 de noviembre de 2022

Zurrukutuna

La zurrukutuna es una sopa de ajo tradicionalmente vasca a la que se le añade bacalao desalado.
En su elaboración el pan que se utiliza es el sopako, pero fuera del País Vasco es muy difícil de conseguir por lo que pondremos un pan de nuestro agrado que este asentado de uno o dos días.
Al llevar bacalao y huevos resulta un plato contundente.
Le pongo carne de pimiento choricero aunque no es esencial, también algunos cocineros optan por incluir en su receta salsa de tomate.

Ingredientes para dos personas:

100 grs. de pan del día anterior
150 grs. de bacalao desalado, sin piel ni espinas
5 dientes de ajo grandes
1 guindilla
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cucharada de carne de pimientos choriceros
600 ml. de caldo de pescado, en su defecto agua
2 huevos, a poder ser camperos

No pongo sal porque el pan, el caldo y el bacalao ya aportan el suficiente. Pero podemos ponerle si lo consideramos oportuno.
Le añado caldo de pescado porque siempre tengo en el congelador algún tarro que aprovecho para guardar cuando cuezo pescado o marisco. Si lo necesito le descongelo y añado agua hasta completar la cantidad deseada.

Primeramente tostamos el pan cortado en rodajas no muy gruesas, lo podemos hacer al horno o en un tostador. Reservamos.
Ponemos una olla al fuego con el aceite, en él doramos los ajos y la guindilla, cuidando que no se quemen.
Los retiramos y en ese mismo aceite ponemos el pan en trozos no muy grandes, removemos un minuto y añadimos la cucharadita de pimentón y rápidamente sin dejar tiempo a que se queme echamos el caldo, la cucharada de pulpa de pimientos choriceros y los ajos que habíamos retirado, si nos gusta bastante el picante también añadimos la guindilla.
Cocinamos cinco o diez minutos removiendo para que el pan se vaya deshaciendo.
Cuando veamos que el pan está blando y se vaya espesando el caldo incorporamos el bacalao, removemos y cascamos los huevos.  
Como a mí me gusta con los huevos enteros mantendremos el fuego lento y sin remover para que los huevos no se deshagan, pero si los queremos mezclados en la sopa removeremos para que se mezclen con el resto de la sopa.


 

 

Cuando los huevos se hayan cuajado a nuestro gusto, apagamos el fuego, dejamos reposar unos minutos y servimos.

 

 

 

 

Yo los serví en cazuela de barro con un huevo por comensal.

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Tortilla de jamón serrano

Aunque es un plato de lo más sencillo, no quiero dejar de incluirlo es este blog porque pertenece a nuestra cocina tradicional, y aunque ahora estén en auge otras tortillas más sofisticadas no debemos olvidar esta receta mítica en la cocina española.

Ingredientes:

2 huevos grandes, a poder ser camperos
30 grs. de jamón en lonchas finas
½ cucharada de aceite de oliva

La calidad de los ingredientes influye notablemente en el resultado final.

Los ingredientes son para una tortilla para un solo comensal.
Le pongo 30 grs. de jamón porque me parece suficiente y con la sal que aporta, para mi gusto, ya no es necesario añadir más.
Aunque podemos hacerla para más personas multiplicando los ingredientes, para mí es preferible presentarlas individuales.
Para ahorrar tiempo podemos hacer el jamón todo junto y luego irlas cuajando de una en una.


 

 

Cortamos las lonchas de jamón en trozos no muy grandes y los freímos ligeramente en la media cucharada de aceite.

 

 

 
 
Mantenemos el fuego con una intensidad no muy alta.


 

Batimos los huevos y los echamos sobre el jamón, removemos y dejamos que se vaya cuajando, a mí me gusta poco cuajada. 
 

 

 

 


 

 

La doblamos, le damos la vuelta, hacemos un minuto más por ese lado y servimos recién hecha

 

 

 
Bocadillo de tortilla de jamón serrano

Si la metemos en un pan ligeramente tostado y caliente será un bocadillo bienvenido en la mayoría de las ocasiones. 

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sábado, 19 de noviembre de 2022

Roscos de vino

Falta poco más de un mes para las Navidades y ya casi tenemos que empezar con los preparativos, por lo menos hay algunas preparaciones que podemos  hacer con antelación, ya que a última hora son muchas las cosas que nos mantendrán ocupados y si podemos ir adelantando algo siempre será bienvenido.
Los roscos de vino son unos dulces típicos de la Navidad, que generalmente no faltan en ninguna casa por esas fechas y, además de que su elaboración es muy sencilla, los podemos preparar varios días antes pues se conservan en buenas condiciones bastante tiempo.


 

Ingredientes:
300 grs. de harina
100 grs de azúcar glas o normal
100 grs. de manteca de cerdo
2 cucharadas de anís (licor)
150 ml. de Moscatel u otro vino dulce
2 cucharadas de ajonjolí (sésamo)
Azúcar glas para envolverlos

 

Con estas cantidades salen unas dos docenas, dependiendo del tamaño y el grosor elegido por nosotros.

Empezamos tostando la harina, podemos hacerlo al horno o en una sartén, yo prefiero hacerlo en una sartén porque la controlo mejor. Ponemos la harina en una sartén amplia, la llevamos al fuego y removemos constantemente para que no se queme hasta que esté ligeramente dorada. La dejamos enfriar y la tamizamos.
En otra sartén tostamos el ajonjolí, removiendo también durante uno o dos minutos ya que enseguida está a punto.
La manteca de cerdo la tendremos a temperatura ambiente.
En un bol ponemos el azúcar con el vino y el anís, añadimos la manteca de cerdo, la harina tostada y tamizada y el ajonjolí, mezclamos hasta formar una masa, la sacamos del bol, con las manos amasamos un momento, hacemos una bola, la dejamos reposar diez minutos y ya no se debe pegar a las manos.
Encendemos el horno a 170º para que se vaya calentando.
Con un rodillo y, sobre un papel de horno o directamente sobre la encimera, estiramos la masa con un grosor de más o menos un centímetro o centímetro y medio.
Ayudándonos de un cortapastas redondo del tamaño deseado cortamos círculos; con un descorazonador de manzanas (en mi caso) o con otra cosa que tengamos a mano, les hacemos otro círculo más pequeño en el centro.
Los recortes los unimos, volvemos a estirar y seguimos haciendo roscos hasta que acabemos la masa.




 

Los colocamos en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y los horneamos, durante unos quince minutos, más o menos dependiendo de cada horno, hasta que estén ligeramente dorados.  

 

 


 

 

Cuando se enfríen un poco, pero no de todo, los pasamos por azúcar glas.

 

 

 

Ya están listos para su degustación o para guardarlos para otro momento.

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viernes, 11 de noviembre de 2022

Noodles con mejillones picantes

Ingredientes:
200 grs. de noodles (fideos chinos de arroz)
750 grs. de mejillones
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla
1 calabacín pequeño
2 tomates pera, maduros pero firmes
1 chorro de vino blanco
½ vaso de agua de cocer los mejillones
Cayena molida al gusto
Sal.

Abrimos los mejillones al vapor. Reservamos.
En un wok ponemos el aceite con la cebolla cortada en juliana gruesa, cocinamos a fuego medio removiendo constantemente para que no se queme, en dos minutos añadimos el calabacín en bastoncitos.
Cuando empiece a ablandarse incorporamos los tomates pelados y cortados en dados. Cocinamos un minuto y añadimos el chorro de vino y a los dos minutos el agua de cocer los mejillones. Sazonamos con la cayena y salamos, teniendo en cuenta que el agua de los mejillones tiene bastante sal.
Mantenemos a fuego fuerte hasta que se haya evaporado la mayor parte del líquido.
Ponemos al fuego una olla con 3 litros de agua y sal, cuando hierva apagamos el fuego e introducimos los noodles. Dejamos en el agua caliente durante cuatro minutos. Escurrimos.
Desconchamos los mejillones, podemos dejar algunos con una de las partes de su concha para adornar por encima, los mezclamos con la salsa, incorporamos los noodles, cocinamos durante un minuto para que se integren bien los sabores y servimos. 

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miércoles, 9 de noviembre de 2022

Duelos y quebrantos

Este plato pertenece a la cocina manchega y su gran popularidad se debe a que se nombra en las primeras líneas de la obra cumbre de la literatura española: El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes.



Existen varias teorías sobre su origen pero ninguna certeza de su veracidad. Igualmente se desconocen sus verdaderos ingredientes pues es un plato que no aparece en ningún recetario de la época, suponemos que puede ser porque al ser tan sencillo se creyó que no era digno de figurar en ellos o porque Cervantes con su ironía le haya cambiado el nombre. Los entendidos suponen que contenía tocino, algo de casquería, como sesos, y huevos, ya que Sancho en otra parte de la novela nos aclara algo los ingredientes utilizados.
Actualmente se hace con chorizo, panceta y huevos, aunque algunos cocineros también incorporan ajos y cebolla.
Es un plato muy sencillo, su realización es  más o menos como la de un revuelto; con él queremos rendir homenaje a la obra más destacada de nuestra literatura y una de las más importantes de la literatura universal.
 

 

Ingredientes por ración:
50 grs. de  panceta entreverada (curada y en su punto de sal)
50 grs. de chorizo poco curado
2 huevos grandes
½ cucharada de aceite de oliva
Sal (opcional, yo no puse) 
 

 

 


 

Cortamos la panceta en lonchas pequeñas y no muy gruesas y la ponemos al fuego en una sartén con la media cucharada de aceite.


 

 



 

 

 

Cuando empiece a dorarse añadimos el chorizo cortado en taquitos.

 
 
 
 

 
 Cocinamos un par de minutos; si vemos que tiene demasiada grasa retiramos una parte.
Batimos ligeramente los huevos, si hace falta les ponemos algo de sal, yo no le puse pues con la que aporta la panceta y el chorizo fue suficiente, los echamos junto a las carnes, mantenemos al fuego removiendo hasta que hayan cuajado a nuestro gusto, no demasiado porque se quedaría muy seco.
Servimos caliente acompañado de nuestro pan preferido, que puede ser tostado o sin tostar.

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lunes, 7 de noviembre de 2022

Baba Ganoush y Mutabal

Son muchos los que nombran indistintamente el plato como Baba Ganoush o Mutabal, aunque en realidad no son exactamente lo mismo, hay ligeras diferencias en sus elaboraciones.
Los dos proceden de Oriente Medio y están hechos con berenjena asada, aunque las principales variaciones entre ellos es que el mutabal lleva tahina y el Baba Ganoush no, pero en cambio si lleva cominos, granada o tomate.
Los dos se suelen acompañar de pan de pita y si nos gusta también de crudités.


Tanto uno como otro llevan como base las berenjenas asadas. Tradicionalmente se asaban directamente en el fuego por lo que yo acostumbro antes de asarlas, quemarlas en un fuego de gas para que adquieran un ligero sabor a humo y cuando la piel ya se ve quemada las introduzco en el horno a 180º hasta que estén tiernas.


 

 

 

Las dejamos templar y las pelamos. 
 

 

 

 


 

 

 

Ya peladas están preparadas para elaborar cualquiera de estos dos platos.

 
 
 
 

Luego, dependiendo de nuestro gusto las podemos triturar o chafarlas con un tenedor.

Baba Ganoush

Ingredientes:
1 berenjena grande asada
1 diente de ajo triturado
1 cucharada de zumo de limón
1 tomate pequeño
Cominos al gusto
Sal
Aceite de oliva
Perejil

Incorporamos a la pulpa triturada de la berenjena el ajo, el limón, los cominos y la sal. Mezclamos bien y añadimos el tomate en trocitos pequeños, regamos con el aceite y espolvoreamos por encima el perejil.
La acompañé con bastoncitos de zanahoria, apio y pan de pita.

Mutabal

Ingredientes:
1 berenjena grande asada
2 cucharadas de tahina
1 cucharada de zumo de limón
1 diente de ajo triturado
Sal
1 chorrito de aceite de oliva
Pimentón dulce
Perejil

Mezclamos la pulpa de la berenjena con la tahina, el limón, el ajo y la sal. Regamos con un chorrito de aceite de oliva, espolvoreamos de pimentón dulce y perejil picado.
Acompañamos de pan de pita tostado.