Ingredientes:
1,5 kg. de costilla de cerdo carnosa
1 pimiento rojo grande
1 cebolla grande
4 dientes de ajo
Una rama de perejil
200 ml. de aceite de oliva
Un vaso grande de vino blanco
Sal
Pimienta
750 grs. de patatas pequeñas, o grandes torneadas
Ponemos una olla amplia al fuego con el aceite. Cuando empiece a estar caliente vamos dorando la costilla cortada en trozos grandes. Añadimos la cebolla cortada en cinco o seis trozos y el pimiento en tiras anchas. Sofreímos durante unos minutos e incorporamos el ajo y perejil triturados, la sal y la pimienta.
Damos un par de vueltas y regamos con el vino y dos vasos de agua.
Cocinamos a fuego lento hasta que la costilla esté tierna, si hiciese falta durante ese proceso añadimos más agua y vino, retiramos la mayor parte de la salsa a una olla ancha y dejamos que la costilla siga reduciendo el líquido hasta que se quede solamente el aceite, sin perderla de vista, dejamos que la costilla se dore un poco en ese aceite dándole la vuelta para que se haga igual por los dos lados.
Mientras se está acabando de hacer la costilla freímos a fuego medio las patatas en una sartén con abundante aceite, cuando se empiecen a dorar las escurrimos del aceite y las echamos en la olla con la salsa reservada, que debe estar hirviendo, ponemos algo de azafrán o colorante, removemos y dejamos cocinar tapadas a fuego muy suave hasta que estén en su punto de cocción.
Servimos la costilla acompañada de las patatas, los pimientos y la cebolla.
Entrada destacada
jueves, 27 de octubre de 2022
Costilla de cerdo estofada
martes, 25 de octubre de 2022
Feijoada
La feijoada es el plato nacional brasileño, aunque también se hace en Portugal con ligeras variaciones.
Ingredientes:
500 grs. de frijoles negros
250 grs. de costilla de cerdo
250 grs. de carne magra de cerdo
150 grs. de panceta salada
1 chorizo criollo
1 cebolla mediana
3 dientes de ajo
1 trozo de pimiento rojo
1 tomate mediano
4 cucharadas de aceite de oliva
2 hojas de laurel
Se sirve acompañada de arroz blanco. En la siguiente foto también le pusimos naranja y farofa.
Podemos utilizar una olla normal o la olla a presión que reducirá mucho tiempo de cocción. Yo opté por la olla rápida.
Los frijoles los pondremos a remojo la noche anterior, los lavamos en una primera agua, la desechamos y añadimos agua limpia en la que ya quedarán hasta el día siguiente.
En una sartén grande con las cuatro cucharadas de aceite freímos los ajos picados, la costilla, la carne magra, el chorizo y la panceta. Cuando estén ligeramente dorados añadimos la cebolla y el pimiento picados, rehogamos unos minutos e incorporamos el tomate pelado y cortado en trozos pequeños.
Volcamos el contenido de la sartén en la olla, incorporamos los frijoles remojados y cubrimos con parte del agua del remojo, si es en la olla rápida que el agua sobrepase como dos dedos a los frijoles y la carne, ya que en esa olla no se evapora el líquido. Si la hacemos en la olla normal tendremos que poner más agua, de momento cubrimos y vamos añadiendo durante la cocción la que nos vaya haciendo falta.
Cocinamos durante veinte minutos en olla a presión (si les falta algo de cocción les damos algo más de tiempo con la olla destapada) y más o menos una hora y media en olla normal.
Este plato mejora dejando un tiempo desde que se cocina hasta que se consume, si puede ser está mejor si lo cocinamos con varias horas de antelación o mejor de un día para otro.
Además de arroz se suele acompañar de naranja, farofa, vinagreta, kale...
miércoles, 19 de octubre de 2022
Caldo blanco
Este caldo me trae unos entrañables recuerdos de mi niñez.
En casa de mis bisabuelos, una mañana que fuimos a visitarlos a la aldea en la que vivían, de la que procedía mi abuelo materno, estaban desayunando un rico caldo al que llamaban caldo blanco, aunque como blanco, blanco no es... Me imagino que el nombre sería porque no llevaba nada de verdura, solamente patatas y un substancioso refrito.
En mi casa también recuerdo haberlo comido alguna que otra vez pero el que conservo nítido en mi memoria es el de la casa de mis bisabuelos.
Nunca lo vi en ningún otro lugar, hoy haciendo un homenaje a ellos lo pongo en mi blog, porque aparte de recordarlos está francamente rico.
Además, si de repente nos apetece algo caliente que nos entone el cuerpo en un determinado momento, lo podemos hacer en muy poco tiempo con ingredientes que siempre tenemos en casa.
Ingredientes:
1,2 kg. de patatas gallegas Kennebec
2 litros de agua
1 cebolla mediana
3 dientes de ajo grandes
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de postre colmada de pimentón
Un trozo de unto, más o menos como una nuez y media
Sal
Ponemos una olla con el agua al fuego, añadimos las patatas chascándolas en trozos pequeños, salamos.
Mientras se cuecen las patatas en una sartén con las cuatro cucharadas de aceite y el unto ponemos a pochar a fuego suave la cebolla y el ajo cortados muy menuditos. Cuando estén blandos retiramos el unto que ya se habrá derretido y añadimos el pimentón, rápidamente antes de que se queme volcamos el refrito sobre la olla con las patatas.
Cocinamos hasta que las patatas estén tiernas y empiecen a deshacerse, espesando ligeramente el caldo.
Dejamos reposar cinco minutos y está listo para llevar a la mesa.
Es sumamente importante que las patatas sean de buena calidad, ya que si no lo son, no quedaría un buen caldo.
Con esas cantidades para mí está perfecto pero podemos ajustarlas a nuestro gusto: si lo preferimos más o menos espeso, si con una parte de pimentón picante, con más o menos ajo o cebolla, sin unto si no lo tenemos…
martes, 11 de octubre de 2022
Noodles con verduras y solomillo
Últimamente las comidas asiáticas están triunfando en nuestro país, proliferando los restaurantes de este tipo de cocina.
Hoy en día, no es como antes que no se conseguían fácilmente algunos ingredientes, pero actualmente los encontramos en casi todos los supermercados, por lo que podemos degustar un montón de platos en nuestras casas, sin tener que recurrir a los restaurantes.
Aunque hoy preparamos un plato de noodles con unas determinadas verduras y solomillo, lo mismo lo podemos hacer con otros ingredientes, verduras de nuestra preferencia o disponibilidad y diferentes carnes o mariscos.
Ingredientes:
400 grs. de solomillo (cerdo, pollo o ternera)
1 pimiento rojo grande en tiritas
1 cebolla grande finamente picada
2 zanahorias en daditos
100 grs. de brotes de soja
100 ml. de aceite de girasol
3 cucharadas de salsa de soja
3 cucharadas de salsa de ostras
250 grs. de noodles (fideos chinos de arroz)
Sal
La carne la cortamos en daditos y la aliñamos con una cucharada de salsa de soja.
Ponemos el aceite en un wok (si no tenemos podemos utilizar una sartén), cuando esté caliente incorporamos la cebolla, los pimientos y la zanahoria. Cocinamos a fuego medio removiendo constantemente.
Cuando estén blandos añadimos las otras dos cucharadas de la salsa de soja, subimos el fuego y añadimos los brotes de soja y la carne.
Cocinamos a fuego fuerte dos o tres minutos, incorporamos la salsa de ostras, removemos y cocinamos un minuto más. Reservamos.
Ponemos una olla al fuego con dos litros de agua ligeramente salada, cuando hierva la retiramos e introducimos los fideos el tiempo que indica el fabricante, en los míos aconsejaba cuatro minutos. Escurrimos.
Si ya tenemos las verduras con la carne a punto, y estamos listos para comerlos, los mezclamos en ese momento. Pero si no es así los pasamos por agua fría, los escurrimos y les ponemos algo de aceite suave para que no se peguen. En ese caso antes de llevarlos a la mesa mezclamos con las verduras y cocinamos a fuego fuerte, removiendo de vez en cuando hasta que estén calientes.
Servimos de inmediato.
lunes, 3 de octubre de 2022
Seta Sparassis crispa o seta coliflor - Recetas
La Sparassis crispa empieza a aparecer en nuestros bosques a finales de verano.
Su forma nos recuerda a una coliflor de ahí que se la denomine con ese nombre. Estas setas llegan a alcanzar grandes tamaños, hay ejemplares que llegan a pesar cuatro y cinco kilos.
Su mejor momento de consumo es cuando son jóvenes, que es cuando están tiernas, al ir envejeciendo se vuelven más correosas e indigestas.
Su sabor nos recuerda ligeramente al de los frutos secos.
Si la queremos conservar un buen método es secarla ya que el congelado no es muy recomendable.
La podemos encontrar en los bosques de pinos y otras coníferas, pegadas a los troncos, sobre las raíces o en la tierra de los alrededores.
Cuando vamos a cocinar una de estas setas hay que limpiarla escrupulosamente ya que puede tener tierra, hierbas, insectos, hojas… entre sus ramilletes, por lo que es necesario lavarla muy bien antes de hacer alguna preparación.
Como generalmente son grandes, si no la vamos a utilizar toda, para conservar el sobrante podemos darle un ligero salteado en una sartén con aceite bien caliente, poniendo poca cantidad de cada vez, fuego fuerte y removiendo continuamente, en un par de minutos está lista para guardar en la nevera en cuanto se enfríe.
En la siguiente foto la presentamos salteada con gambas al ajillo.
Cortamos varios dientes de ajo en láminas, los doramos en un poco de aceite, cuando se empiecen a dorar añadimos las setas y la guindilla, removemos un par de minutos a fuego fuerte, añadimos las gambas, salamos, salteamos todo junto un par de minutos y servimos recién hechas.
Aquí hicimos una especie de callos de monte.
Ponemos un poco de aceite en una olla, en el freímos ligeramente unos taquitos de jamón, añadimos una cucharada de harina y la cocinamos sin quemarla durante un minuto, más o menos, echamos una cucharadita de pimentón dulce o picante, según nuestro gusto, y rápidamente antes de que se queme ponemos caldo de carne que habremos hecho previamente.
Cuando empiece a hervir incorporamos las setas troceadas, unas rodajas de chorizo, ajo triturado con perejil y cominos al gusto.
Cocinamos unos quince o veinte minutos y ponemos unos garbanzos, que pueden ser en conserva o cocidos en el propio caldo que realizamos con anterioridad.
Yo como cuando hice el caldo también puse morro de cerdo, lo corté en trozos y lo añadí al guiso, pero no es necesario.
No puse sal ya que el caldo ya tenía y los taquitos de jamón también aportaron.
ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO
martes, 27 de septiembre de 2022
Nuggets de ternera picada
Este plato está entre una hamburguesa, un filete ruso o un nugget, pero con él quedaremos bien en cualquier momento, ya que aparte de lo rico que está también resulta muy aparente.
Ingredientes:
1 cebolla mediana
Carne picada de ternera (o mezcla ternera y cerdo)
Ajo
Perejil
Pimienta
Sal
Queso de nuestra preferencia (opcional)
Harina
Huevo
Pan rallado
Aceite para freír
Las cantidades dependen de cuantos queramos hacer, del tamaño de la cebolla, de lo gruesos que cortemos los aros, por eso prefiero no ponerlas ya que podrían dar lugar a confusión. De todas maneras como orientación para 4 personas con 600 grs. de carne debería ser suficiente, después la cebolla ya pondríamos la que la carne nos requiriese, teniendo en cuenta que algunos aros ya salen muy pequeños y no resultarían convenientes.
En una cebolla mediana cortamos más o menos un centímetro y medio en cada uno de los extremos, luego la partimos a la mitad transversalmente. Empezamos sacando los aros del medio, los reservamos para otra preparación porque salen muy pequeños, luego de uno en uno vamos retirando los restantes empujando suavemente desde abajo para que no se rompan. Si no nos llegan los de una cebolla tendremos que utilizar otra más.
Aliñamos la carne con ajo y perejil triturados, sal y pimienta.
Rellenamos hasta la mitad cada aro de cebolla con la carne picada, colocamos una lonchita del queso de nuestra preferencia. Yo utilicé unas lonchitas no muy gruesas de un queso curado.
De todas maneras cada uno puede poner el que sea de su gusto, incluso podemos optar por no poner ninguna clase de queso.
Encima colocamos otra capa de carne, prensamos un poco con la mano para que quede apretado el relleno.
Pasamos los aros por harina.
Luego por huevo y pan rallado.
Freímos en abundante aceite caliente, mantenemos un fuego medio hasta que estén dorados, damos la vuelta y doramos por el otro lado.
Los podemos servir acompañados de patatas fritas, ensalada, salsa de tomate…
Yo aquí los acompañé con pisto.
sábado, 24 de septiembre de 2022
Tomates aliñados al estilo rociero
Esta ensalada es típica de la comunidad andaluza, muy propia para esos días en los que el calor aprieta.
Ingredientes:
Tomates rojos pero firmes
Ajo
Perejil
Orégano
Bonito en aceite de oliva
Aceite de oliva virgen
Vinagre
Sal gruesa
Aceitunas para decorar (opcional)
No pongo cantidades porque no es necesario que sean precisas, las pondremos a nuestro gusto.
Hacemos el aliño poniendo en un cuenco el ajo cortado muy menudito, lo mismo el perejil, añadimos el aceite y el vinagre. Removemos y reservamos.
El tomate lo podemos cortar en rodajas o en gajos, pero a mí para esta preparación me gustan cortarlos en trozos desiguales.
En la fuente que vamos a llevar a la mesa ponemos el tomate cortado en trozos, por encima repartimos el aliño que hemos preparado con anterioridad, removemos ligeramente, espolvoreamos con el orégano, salamos al gusto, disponemos por encima el bonito y adornamos con las aceitunas.
viernes, 23 de septiembre de 2022
Tortilla de patatas estilo Betanzos
La tortilla de Betanzos es una de las tortillas de patatas más famosas de Galicia, incluso de todo el país, por la cantidad de premios que cosecha poniendo Betanzos en el mapa nacional de la gastronomía.
En Betanzos hay varios restaurantes que se disputan la autoría de la mejor tortilla, y eso ya es para gustos, lo que si es cierto es que en todos está deliciosa, y aunque se empezó friendo las patatas en la sartén, ante el gran volumen de tortillas que se elaboran diariamente, en la mayoría optaron por utilizar freidoras exclusivas para freír las patatas de las tortillas.
Todos buscan el secreto de la famosa tortilla y en realidad secreto no tiene ninguno, su fama la obtiene de la calidad de los ingredientes y la manera de prepararla.
Las patatas deben ser gallegas, de las variedades Kennebec o Agria, los huevos camperos muy frescos y un buen aceite de oliva, no es necesario que sea virgen, pero si lo es, escogeremos uno de sabor suave, si es muy fuerte podría restar protagonismo a los demás ingredientes que son los principales. Yo utilizo el aceite gallego Abril.
Solamente nos falta la sal para completar los cuatro únicos ingredientes que esta tortilla, ya que en Betanzos el debate de la cebolla no existe, va siempre sin ella.
Si la acompañamos de unos pimientos de Herbón (Padrón) o de una ensalada de tomate y lechuga recién recolectados de la huerta, no se puede pedir manjar más delicioso.
Ingredientes:
1 kg. de patatas Kennebec (más o menos 4 grandes)
10 huevos frescos camperos, grandes
Aceite de oliva abundante
Sal.
Empezamos pelando las patatas, las lavamos y las vamos cortando en lascas, más o menos del mismo grosor.
Ponemos abundante aceite en una sartén de 28 cm. y cuando esté caliente echamos las patatas, cocinamos a fuego medio para que se vayan ablandando poco a poco, cuando ya están tiernas aumentamos el fuego un par de minutos para que en los bordes quieran empezar a dorarse, pero muy ligeramente.
Mientras las patatas se están friendo batimos muy poco los huevos, solamente que se mezclen las claras con las yemas sin que lleguen a espumar. Las yemas de los huevos camperos son muy compactas, lo que los diferencia de otros huevos que no serían adecuados para este tipo de tortilla.
Retiramos las patatas de la sartén con una espumadera, las vamos escurriendo y echando con los huevos.
Ponemos la sal y mezclamos.
Dejamos reposar cinco minutos para que las patatas se impregnen bien con el huevo y la sal.
Retiramos el aceite de la sartén, queda ligeramente untada, la ponemos de nuevo al fuego y cuando esté caliente, aunque no demasiado, vertemos la mezcla de los huevos y las patatas, las acomodamos bien y a los treinta segundos le damos la primera vuelta, podemos utilizar una tapadera de dar vuelta a las tortillas o un plato, la cocinamos más o menos otro medio minuto y le damos la segunda vuelta dejándola unos quince o veinte segundos más. Estos tiempos son orientativos, cada cocinero va viendo sobre la marcha, dependiendo de la intensidad del fuego, la sartén, los huevos... Retiramos del fuego y servimos recién hecha.
Generalmente se le dan tres vueltas pero hay quien le da dos o incluso cuatro.
viernes, 16 de septiembre de 2022
Boletus con gulas y langostinos
Estamos al comienzo de la temporada de setas y con las lluvias caídas en estos días, nuestros bosques las agradecen surtiéndonos con una gran variedad de hongos.
El boletus es uno de los más apreciados en la cocina.
Ingredientes:
Boletus
Ajos
Cayenas
Gulas
Langostinos
Aceite de oliva
Sal
Las cantidades no tienen que ser precisas por lo cual las adecuaremos a nuestras necesidades.
Empezamos limpiando las setas, aunque se dice que no se deben lavar, únicamente limpiar con un paño o un pincel, yo prefiero darles un lavado rápido bajo el grifo y luego acabar de limpiarlas al mismo tiempo que las secamos con un papel de cocina.
En la parte inferior del sombrero tienen como una esponja, si vemos que está amarilla se debe retirar, se despega fácilmente.
Cortamos los ajos en láminas y los freímos en el aceite junto a la cayena. Cuando empiecen a dorarse los retiramos y reservamos.
En ese mismo aceite ponemos los boletus en trozos, los freímos hasta que estén cocinados, añadimos los langostinos pelados, salamos, removemos un par de minutos e incorporamos las gulas. En cuanto se calienten agregamos los ajos que teníamos reservados, mezclamos y servimos calientes.
Podemos acompañar con pan tostado.
martes, 6 de septiembre de 2022
Arroz valenciano al horno (Arròs al forn)
Este arroz al horno es típico de Comunidad Valenciana, muchos continúan llamándole “arròs passejat” (arroz paseado) porque antiguamente la mayoría de los hogares carecían de hornos y lo llevaban a la panadería más cercana para que allí se lo horneasen.
Empezó siendo un aprovechamiento de los restos del cocido, pero actualmente, en muchos casos, se adquieren los ingredientes exclusivamente para prepararlo. Como la mayor parte de las recetas varía ligeramente dependiendo de cada cocinero.
Se suele hacer en una cazuela de barro.
Ingredientes:
350 grs. de arroz bomba o redondo
900 ml. de caldo de cocido
300 grs. de costilla de cerdo
1 morcilla de cebolla
200 grs. de longaniza o butifarra fresca
½ cabeza de ajos sin pelar, cortada al medio horizontalmente.
200 grs. de garbanzos cocidos (pueden ser en conserva)
2 tomates medianos triturados
1 tomate en rodajas
1 patata mediana en rodajas gruesas (1,5 cm. más o menos)
100 ml. de aceite de oliva
1 cucharadita de pimentón dulce
Sal
Empezaremos friendo las carnes y las patatas, podemos hacerlo directamente en la cazuela de barro o, como hice yo, hacerlo en una sartén y luego pasarlo a la cazuela.
Ponemos el aceite al fuego en una sartén, freímos las rodajas de patata, las retiramos y en ese mismo aceite freímos la costilla de cerdo en trozos, cuando esté dorada la retiramos con las patatas y ponemos en la sartén la butifarra y la morcilla enteras, las hacemos unos cuatro o cinco minutos a fuego suave dandoles vueltas de vez en cuando y las reservamos con las patatas y la costilla. Troceamos la butifarra a nuestro gusto y cortamos la morcilla en cuatro trozos.
Calentamos el caldo.
El aceite que nos queda en la sartén lo pasamos a la cazuela de barro, añadimos el pimentón e inmediatamente el tomate triturado. Cocinamos hasta que se vaya consumiendo parte de su líquido e incorporamos el arroz, removemos al fuego durante un par de minutos para que quede bien impregnado.
En ese momento ponemos los garbanzos y la mitad del caldo caliente, removemos con el arroz y distribuimos por encima las carnes, las rodajas de patata y las de tomate. Cubrimos con el resto del caldo.
Colocamos en el centro la cabeza de ajos con el corte hacia abajo.
Rectificamos de sal si hace falta pues el caldo ya lleva.
Llevamos al horno precalentado a 200º durante veinte minutos; apagamos el horno y dejamos reposar dentro de él cinco minutos más.
Servimos recién hecho.
sábado, 3 de septiembre de 2022
Pasta Alfredo (Fettuccini Alfredo)
La pasta con salsa Alfredo es una de los platos emblemáticos de la cocina italiana. Se hizo famosa en el “Ristorante Alfredo alla Scrofa” de Roma.
Aunque su relevancia no se refleja demasiado en las cartas de los restaurantes italianos sí lo hace en los italoestadounidenses y en infinidad de hogares del país de la pasta.
Ingredientes por comensal:
110 grs. de pasta fresca (fettuccini)
20 grs. de mantequilla a temperatura ambiente
35 grs. de queso parmesano rallado
1 litro de agua con sal para cocer la pasta
Lo ideal sería hacer la pasta nosotros mismos, pero si no fuese posible usaremos pasta fresca, en caso de que no dispusiéramos de ésta nos tendríamos que conformar con la seca, aunque el plato perdería bastante.
Hay muchas variantes de esta receta en las que utilizan diversos ingredientes, como nata, ajo, marisco, pollo, pimienta… Seguro que están ricas pero no es la receta de la pasta Alfredo.
La original del Ristorante Alfredo alla Scrofa lleva únicamente la pasta, mantequilla, queso parmesano y sal.
Preparamos la mantequilla y el queso que vamos a utilizar.
El queso después de rallado lo pasamos por un cedazo fino para que nos quede lo más suelto posible.
La mantequilla la ponemos en un recipiente ancho para luego poder “mantecar” bien la pasta.
Ponemos una olla al fuego con el agua con sal, cuando hierva echamos la pasta y la cocinamos el tiempo que nos indica el fabricante.
Cuando está en su punto, reservamos el agua y echamos la pasta sobre la mantequilla con un par de cucharadas de agua de cocerla, mezclamos bien para que toda quede bien impregnada y comenzamos con el proceso del “mantecado”, el más importante de la receta, que nos transforma la pasta, la mantequilla y el queso en la pasta Alfredo.
Ponemos una parte del queso.
Ayudándonos de una cuchara y un tenedor vamos mezclando el queso y formando la salsa.
Seguimos añadiendo queso y mezclando nuevamente hasta que esté bien integrado y nos forme una salsa cremosa. Si vemos que lo necesita añadimos algo más de agua de la cocción de la pasta hasta que quede a nuestro gusto.
Servimos inmediatamente antes de que se enfríe.
Aunque yo compré la pasta ya hecha, aquí dejo la receta de los fettuccini elaborados en este icónico restaurante.
Para seis comensales utilizaremos:
250 grs. de harina de trigo tipo 00
250 grs. de harina de sémola tipo 0
7 huevos
Ponemos las dos harinas sobre la encimera, las mezclamos en forma de volcán, hacemos un hueco en medio y allí ponemos los huevos, con un tenedor mezclamos, cuando estén los huevos integrados amasamos con las manos siete u ocho minutos, hasta que se forme una masa lisa y homogénea que no se pegue a las manos. Formamos una bola que dejaremos reposar media hora, en un ambiente fresco, si es muy caluroso la guardaremos en la nevera.
Con la máquina de hacer pasta la vamos estirando hasta que nos quede bien fina. Si no tenemos máquina la podemos hacer a mano pero entonces aún resulta el proceso mucho más laborioso.
La cortamos en tiras largas y ya tenemos nuestro fettuccini listo para cocinar.
domingo, 21 de agosto de 2022
Morro de cerdo a la madrileña
Un plato de la cocina tradicional española, concretamente de la comunidad de Madrid, pero que está extendido como tapa por una buena parte del país.
Ingredientes:
500 grs. de morros de cerdo cocidos
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo grandes
5 cucharadas de tomate triturado
50 grs. de jamón en taquitos
50 grs de chorizo tierno en rodajas
1 cucharadita de pimentón dulce
½ cucharadita de cominos molidos
1 hoja de laurel
Cayena al gusto
Sal
Yo en algunas ocasiones compro el morro embolsado y cocido a baja temperatura, generalmente está un poco duro por lo que completo la cocción en la salsa. Aunque mi preferencia es el que se adquiere en salazon.
De todas maneras si lo adquirimos crudo, ya sea fresco o salado, aunque por regla general viene bastante limpio, debemos repasarlo pues puede tener algún que otro pelo y algún resto de suciedad.
Lo coceremos en una olla con abundante agua con sal hasta que esté casi cocido, una hora y media en olla normal o veinte minutos en olla rápida. Después al ponerlo en la salsa acabará de cocinarse. Lo cortamos en trozos y ya está listo para guisarlo.
En Galicia tanto el morro, como la oreja y las patas de cerdo como más se consumen es en salazón, para mi gusto es como están más sabrosas, en ese caso antes de cocerlas hay que desalar.
Picamos muy finos los ajos y la cebolla, yo lo hice con la picadora.
En una sartén honda ponemos el aceite y en él vamos pochando a fuego lento la cebolla y los ajos.
A los cinco minutos agregamos el jamón y el chorizo, seguimos cocinando cinco minutos más. Añadimos el pimentón y rápidamente, antes de que llegue a quemarse ponemos el tomate.
Mantenemos al fuego hasta que el tomate vaya perdiendo parte del su líquido, entonces ponemos la hoja de laurel, los cominos y la cayena. Incorporamos el morro y cubrimos con agua, si lo hemos cocido nosotros utilizaremos el agua de la cocción.
Cuando empiece a hervir bajamos el fuego y cocinamos hasta que la salsa se haya espesado y el morro esté tierno. Probamos de sal y si hiciese falta le añadiríamos, aunque con la que lleva el morro al cocerlo y la que aporta el jamón puede que no sea necesario.
Dejamos reposar un par de horas, incluso de un día para otro está mejor.
Calentamos y servimos acompañado de pan para mojar en la salsa.
viernes, 19 de agosto de 2022
Tortitas de nata
Estas tortitas son muy adecuadas para servir en desayunos y meriendas. Por si solas ya están deliciosas, pues al llevar nata y azúcar resultan dulces y suaves, pero si queremos que sean más completas podemos acompañarlas con crema de chocolate o con nuestras frutas o mermeladas preferidas.
Ingredientes:
400 ml. de nata para cocinar
1 huevo
75 grs. de azúcar
125 grs. de harina
Una pizca de sal
Mezclamos todos los ingredientes con la batidora de brazo. Dejamos reposar diez o quince minutos.
Tenemos una sartén ligeramente engrasada al fuego para que esté un poco caliente y vamos vertiendo una mayor o menor cantidad de mezcla, dependiendo del tamaño que deseemos, en el centro. Al echarla con cuidado ya coge la forma redonda.
Cocinamos a fuego suave durante un dos o tres minutos, le damos la vuelta con una espátula y cocinamos un par de minutos más por el otro lado.
Las vamos retirando y las servimos calientes. Son ideales como acompañamiento de un té o café, tanto al desayuno como a media tarde.

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