Generalmente, con algunas excepciones, las cantidades son para cuatro personas.

Entrada destacada

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

Mostrando entradas con la etiqueta RECETAS PARA PERSONAS CON ENFERMEDAD RENAL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RECETAS PARA PERSONAS CON ENFERMEDAD RENAL. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de julio de 2023

Pollo encebollado

El pollo está muy presente en nuestras cocinas, tanto por la variedad de platos que podemos hacer con él como por lo que aporta a nuestra economía, ya que está muy bien de precio. La receta de hoy es de lo más sencilla, con pocos ingredientes y de los que siempre tenemos en casa. 

Si remojamos la cebolla con anterioridad y no le ponemos sal esta receta puede ser adecuada para personas con enfermedad renal.

Ingredientes:
1 pollo cortado en trozos medianos
3 cebollas grandes
2 dientes de ajo
1 rama de perejil
150 ml. de aceite de oliva
½ vaso de vino blanco
½ vaso de caldo de pollo o agua
Harina
Pimienta
Cúrcuma (opcional)
Sal

El caldo lo podemos hacer con el espinazo del pollo o con cubitos, también en lugar de caldo podemos poner agua.

Aunque yo lo hice con un pollo lo podemos hacer únicamente con las partes que más nos gusten, muslos, pechugas, alas...

Ponemos el aceite en una sartén y en el doramos el pollo por todas partes, después de haberlo salado y pasado por harina. Yo le retiré la piel, pero no es necesario si nos gusta más con ella.
Lo sacamos de la sartén y reservamos.
En ese mismo aceite de dorar el pollo ponemos la cebolla cortada en juliana, la mantenemos a fuego suave hasta que esté pochada. En ese momento volvemos el pollo a la sartén e incorporamos el laurel, la sal y la pimienta.
Cocinamos todo junto un par de minutos y añadimos el vino, el caldo, la cúrcuma y un majado que habremos preparado con los ajos y el perejil.
Mantenemos a fuego lento unos quince minutos, le damos la vuelta al pollo y cocinamos más o menos otros veinte minutos, siempre vigilando que no se nos agarre al fondo de la sartén y que no se quede seco.
Con ese tiempo el pollo ya estará en su punto y la salsa habrá reducido lo necesario, si no fuese así aumentaremos la intensidad del fuego hasta que reduzca a nuestro gusto. 

Servimos caliente, con pan para mojar o acompañado de patatas o arroz blanco.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

lunes, 25 de julio de 2022

Lenguadina al horno adaptada a la dieta de enfermos renales

Aunque este plato está adaptado a la dieta de los enfermos en diálisis no quiere decir que no sea idóneo para toda la familia. También podemos hacerla con otro pescado como merluza, bacalao fresco…

Ingredientes:

Una lenguadina (coreano) de 1 kg. más o menos
4 patatas medianas
1 pimiento rojo
1 cebolla
Ajo en polvo
Pimienta blanca
Aceite de oliva

Este plato es adecuado cuando las lenguadinas son muy grandes, si son de un tamaño pequeño es mejor utilizarlas en otras preparaciones.

24 horas antes pondremos las patatas a remojo, cortadas en rodajas gruesas.
La noche anterior dejaremos a remojo la cebolla y el pimiento cortados en juliana.
Al día siguiente, como una hora y media antes de comer, encendemos el horno a 180º, cortamos las patatas en rodajas más finas y las ponemos al fuego en agua fría, al mismo tiempo ponemos a hervir otra olla al fuego con agua. Cuando las patatas hayan hervido cinco minutos las pasamos a la otra olla con agua hirviendo y las cocinamos otros cinco minutos más.
Mientras preparamos las patatas ponemos a escurrir en un colador grande la cebolla y los pimientos.
En una fuente de horno ponemos la cebolla, los pimientos y las patatas, regamos con un chorro de aceite, sazonamos ligeramente con ajo en polvo y pimienta blanca. Removemos bien e introducimos en el horno que ya estará caliente.
Cocinamos hasta que las patatas estén casi a punto.


Colocamos encima la lenguadina a la que habremos hecho unos cortes, rociamos con unas gotas de zumo de limón y un hilillo de aceite de oliva.


Llevamos nuevamente al horno y cocinamos hasta que el pescado esté a punto, más o menos quince o veinte minutos.
Adornamos en los cortes con unas rodajas de limón y presentamos en la mesa bien caliente.
Aunque en esta ocasión no le puse sal, si los comensales lo tienen permitido, salamos al gusto.

Es necesario especificar que si queremos preparar este plato para personas que no necesiten esta dieta, seguiremos los mismos pasos pero eliminando aquellos encaminados a reducir el potasio, como los remojos y hervir las patatas antes de hornearlas. 

 ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

sábado, 23 de julio de 2022

Mousse de melocotón en almíbar

Esta mousse, aunque es un postre rico y saludable para todos, está también adaptada a los enfermos en diálisis, de ahí que los melocotones sean en almíbar, deban estar bien escurridos sin aprovechar el líquido y que no lleve demasiadas grasas.
La podemos repartir en seis raciones. 

Ingredientes:
2 yogures
2 claras de huevo
6 mitades de melocotones en almíbar
80 grs. de azúcar (más o menos según nuestro gusto)
2 hojas de gelatina (4grs. aproximadamente)
2 cucharadas de azúcar para las claras

Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.
La gelatina que le pongo es una pequeña cantidad para que aunque quede muy cremosa adquiera cierta consistencia y la mantenga, pero si queremos una mousse más compacta tendremos que aumentar a cuatro o cinco hojas de gelatina.
Trituramos los melocotones bien escurridos con los yogures y el azúcar hasta que nos quede una mezcla fina.
Montamos las claras a punto de nieve, les añadimos las dos cucharadas de azúcar.
Escurrimos ligeramente las hojas de gelatina y las calentamos con el agua que conservan hasta que se disuelvan, en el microondas unos quince segundos. Si lo hacemos al fuego las pondremos en un recipiente pequeño y tendremos mucho cuidado, en cuanto se calienten un poco ya se disolverán.
Las añadimos al melocotón y yogur y sin perder tiempo mezclaremos bien para que no se formen grumos, ya que la gelatina al enfriarse se solidifica.
Con movimientos envolventes y poco a poco vamos incorporando la mezcla de melocotón a las claras hasta que esté todo bien integrado. Repartimos en los recipientes escogidos para presentar la mousse y la guardamos en la nevera como mínimo tres o cuatro horas.

Decoramos al gusto y servimos. 

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

jueves, 24 de junio de 2021

Tarta de crema adaptada para enfermos renales

Ingredientes:
Bizcocho:
4 claras
2 yemas
4 cucharadas de azúcar
4 cucharadas de harina
Crema:
200 ml. de leche semidesnatada
150 ml. de agua
4 cucharadas de azúcar
1 sobre de flanín El Niño o flan Potax
Almíbar:
150 ml. de agua
3 cucharadas de azúcar
Una cucharada de brandy (opcional)


 

 

Podemos obtener  seis raciones no muy grandes.
 

 

 

 

 

Batimos las claras a punto de nieve fuerte, añadimos el azúcar, seguimos batiendo y ponemos las yemas, batimos bien e incorporamos las cuatro cucharadas de harina tamizada, mezclamos con movimientos envolventes hasta que se haya integrado bien la harina, pero sin remover demasiado para no dar lugar a que las claras se bajen.
Echamos el preparado en un molde desmoldable de 20 cm. enmantequillado y enharinado. Cocinamos en el horno precalentado a 180º durante unos quince o veinte minutos, comprobaremos si está cocido introduciendo una aguja, si sale limpia ya está en su punto.
Lo desmoldamos, dejamos enfriar sobre una rejilla y lo cortamos en tres capas.
Mientras el bizcocho está en el horno ponemos al fuego el agua con el azúcar y el brandy para preparar el almíbar. Hervimos durante cinco minutos. Reservamos.
La crema la hice en el microondas mezclando en un recipiente los polvos de flan con el azúcar, cuando están bien mezclados añadimos el agua y removemos hasta que no quede ningún grumo, entonces  ponemos la leche y la piel de limón. Cocinamos a máxima potencia en el microondas removiendo frecuentemente sobre todo cuando la leche ya va estando bastante caliente, entonces removeremos cada 15 segundos hasta que hierva y espese. Retiramos y dejamos que se enfríe un poco. Si aún no la vamos a utilizar la taparemos con un film pegado a su superficie para que no forme costra.
En lugar de hacerla en el microondas podemos hacerla en la cocina, pero en el microondas es más rápida.
Esta crema la hago con flanín El Niño ya que no debemos utilizar más cantidad de huevo de la que ya lleva el bizcocho.
En donde la vamos a servir colocamos un disco de bizcocho, lo calamos con almíbar, ponemos una capa de crema pastelera y cubrimos con otro disco de bizcocho, volvemos a calar con el almíbar y ponemos el resto de la crema. Tapamos con el tercer disco, lo calamos con el almíbar y dejamos reposar.
Cuando estaba bien asentada la decoré con corazones de azúcar glas, ya que si no fuese para dieta renal podríamos poner otra cobertura pero en este caso no es recomendable.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

viernes, 14 de mayo de 2021

Arroz blanco

El arroz blanco es una de las guarniciones más utilizadas en todo el mundo. En algunos países forma parte de su menú diario.
Cada cocinero tiene su manera de prepararlo y en ello intervienen: la clase de arroz, el tamaño del recipiente, la intensidad del fuego y la cantidad de agua que le ponemos.
Yo aquí os voy a presentar mi manera de cocinarlo, ya que aunque es de lo más sencillo, no quiero dejar de ponerla por si en algún caso puede servir de orientación.


 

Ingredientes:
1 vaso de arroz redondo (200 grs.)
2 vasos y medio de agua caliente (650 ml.)
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharadita de sal (lo ajustaremos a nuestro gusto o necesidades)
1 recipiente amplio.

 

 
Con estas cantidades salen cuatro raciones no muy grandes, pero las considero suficientes como guarnición. Cuando el arroz se va a utilizar como parte de un plato principal como paella, arroz marinero, a la cubana, al horno... se acostumbra a poner 100 grs. por persona. Si va a servir como guarnición, como en este caso, nos llega con 50 grs.


 

 

Ponemos la cucharada de aceite en el recipiente, añadimos el arroz, mezclamos bien y ponemos a calentar.

 

 

 


 

 

Cuando esté caliente, sin dar lugar a que se tueste, añadimos el agua y removemos. Mantenemos a fuego fuerte.
 

 

 



 

 

Al empezar a hervir removemos de nuevo.

 

 

 

 


 

 

Bajamos el fuego al mínimo, semi tapamos y dejamos cocinar durante 10 minutos. Apagamos el fuego y dejamos en reposo tapado otros 6 o 7 minutos más.

 
 

 

 Destapamos y está listo para servir.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

sábado, 3 de octubre de 2020

Arroz al horno

Aunque hace unos días puse otra entrada de arroz al horno con butifarra y setas no quiero dejar de poner esta otra versión, ya que si queremos un arroz rico, suelto y en su punto, el arroz al horno es, para mi gusto, la mejor opción.
Aquí está hecho con pollo pero lo podemos adaptar a los ingredientes que nos apetezcan, ya sean otras carnes, pescados, mariscos o verduras.
Lo que me parece importante es mantener la proporción entre líquido y arroz. Yo pongo por ración 100 grs. de arroz y 250 ml. de caldo.

Ingredientes:
400 grs. de arroz redondo
600 grs. de pollo (yo hoy puse 400 grs. de pechuga)
50 grs. de jamón en taquitos
8 cucharadas de aceite de oliva
6 gambas o langostinos para adornar (opcional
1 cebolla pequeña bien picadita
2 dientes de ajo
½ pimiento rojo
1 tomate grande o dos pequeños
1 zanahoria pelada y cortada en daditos
150 grs. de guisantes
1 l. de caldo de pollo (o agua con una pastilla de caldo)
Una pizca de cúrcuma (puede ser azafrán o colorante)
Pimienta
Sal si consideramos necesario ponerlo.

Cortamos el pollo en trozos del tamaño deseado.
El pimiento lo cortamos en trocitos pequeños dejando unas tiras para adornar.
Ponemos en una paella u otro recipiente apto para horno el aceite y en el sofreímos el pollo y el jamón durante dos o tres minutos, entonces añadimos el pimiento troceado, la cebolla y los ajos bien picaditos, mantenemos el fuego suave y cuando estén pochados añadimos el tomate en trocitos pequeños o triturado.
Cocinamos cinco o diez minutos a fuego lento y añadimos los guisantes, la zanahoria, el arroz, la pimienta y la cúrcuma.


Removemos y cubrimos con el caldo caliente dejamos que empiece a hervir, probamos como está de sal, removemos nuevamente y colocamos las tiras de pimientos y las gambas reservadas para adornar.
Llevamos al horno precalentado a 200º.

Cocinamos por espacio  de quince minutos o hasta que esté seco, apagamos el horno y dejamos dentro otros cinco minutos más.
Servimos inmediatamente.

Esta receta nos puede servir para la dieta de enfermedad renal sometiendo las verduras a la reducción de potasio, utilizando solamente un tomate en conserva, eliminando las gambas y disminuyendo la cantidad de carne. Tampoco podremos sustituir el caldo de pollo por agua con cubito de caldo, ni utilizar la sal.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Ensalada de pasta adaptada a la dieta de enfermedad renal


Ingredientes para 4 raciones:
230 grs. de pasta que no sea al huevo (hoy puse macarrones)
100 grs de guisantes congelados cocidos
100 grs. de zanahorias cocidas en daditos
50 grs. de pimiento rojo escaldado, pelado y cortado en trozos pequeños
60 grs. de cebolla cruda en daditos
120 grs. de atún en conserva, bajo en sal, bien escurrido
1 huevo cocido cortado en trocitos
4 cucharadas de mayonesa o lactonesa casera (ver aquí o aquí)

Las verduras previamente hay que someterlas al procedimiento de disminución de potasio. (ver aquí)
Cocemos la pasta hasta que esté a nuestro gusto, la ponemos en una fuente honda y añadimos el resto de los ingredientes. Por último aliñamos con la mayonesa y removemos hasta que esté todo bien mezclado. Dejamos enfriar, la tapamos con un film y guardamos en la nevera.
La podemos hacer con antelación y se puede conservar en el frigorífico un par de días.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

miércoles, 24 de junio de 2020

Ternera en salsa adaptada a dieta para enfermos renales


Este plato lo podemos hacer para toda la familia poniendo más cantidad de carne (800 grs.) pero teniendo la precaución de poner la cantidad recomendada en el plato del enfermo renal.

Ingredientes para cuatro raciones de dieta:
400 grs. de ternera (llana, pez, jarrete…)
½ cebolla remojada 4 horas
1 diente de ajo
1 cucharada de harina
½ cucharadita de pimentón
5 cucharadas de aceite de oliva
1 hoja de laurel
2 ramas de perejil
Un chorro de vino blanco
2 vasos de agua
4 patatas medianas, cortadas en gajos y remojadas durante 24 horas
150 grs. de guisantes congelados

Cortamos la ternera en cuatro trozos y los doramos en una sartén con el aceite de oliva.
Pasamos la carne a una olla y en el aceite que nos quedó ponemos la cebolla picada con el ajo, cuando empiece a ablandarse, sin que coja color, añadimos la cucharada de harina, la cocinamos un minuto y ponemos el pimentón. Rápidamente antes de que se queme el pimentón echamos el vino y el agua, removemos bien para que se disuelva bien la harina y dejamos al fuego hasta que hierva.
En cuanto levante el hervor la volcamos en la olla con la carne, añadimos el perejil y el laurel y si la carne no está cubierta de líquido añadimos más agua hasta que la cubra. Mantenemos al fuego muy suave hasta que la carne esté muy tierna. Vigilaremos la cocción cuidando de que no se agarre al fondo ni se consuma demasiado el líquido, añadiendo algo más de agua si hiciese falta. Cuando esté la carne en su punto y la salsa reducida (tardará dos o tres horas) apagamos el fuego y reservamos.
Ponemos las patatas a hervir en abundante agua y al mismo tiempo otra olla con agua a hervir. Cuando las patatas hiervan 10 minutos las pasamos a la otra olla y allí acabamos de cocinarlas.
Mientras se cuecen las patatas hervimos los guisantes y cuando estén casi cocidos los ponemos con las patatas y allí completamos la cocción.
Las escurrimos, calentamos la carne si se enfrió y echamos la salsa sobre las patatas, servimos la carne en el plato y acompañamos con las patatas y guisantes con la salsa.

 ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

sábado, 13 de junio de 2020

Pollo con guisantes adaptado a enfermedad renal


Ingredientes:
400 grs. de pechuga de pollo
½  cebolla mediana
½  puerro picado
2 dientes de ajo
6 cucharadas de aceite
Harina para rebozar el pollo
Cúrcuma
Pimienta blanca
½ vaso de vino blanco
½ litro de caldo de pollo
300 grs. de guisantes congelados
2 patatas grandes cortadas en dados

Con antelación de 24 horas ponemos las patatas a remojo cortadas en dados y cambiando el agua varias veces.
Pondremos el puerro y la cebolla muy picados a remojo cuatro horas antes a no ser que ya los tengamos remojados y congelados.
Cortamos la pechuga en trozos medianos, los pasamos por harina y los doramos bien en una olla con las seis cucharadas de aceite.
Cuando esté dorado el pollo por todas partes añadimos la cebolla el puerro y el ajo y los vamos pochando lentamente junto al pollo. Cuando empiecen a ablandar y sin que cojan color incorporamos el vino, el caldo, la pimienta y la cúrcuma.
Cocinamos a fuego lento. Mientras se cocina el pollo ponemos los guisantes a cocer en abundante agua fría, a los diez minutos los retiramos, escurrimos y reservamos. Cuando el pollo está tierno y la salsa reducida añadimos los guisantes y dejamos cocinar un par de minutos todo junto.
Cocemos las patatas en agua fría, a los diez minutos las retiramos con una espumadera y las echamos a freír en aceite caliente hasta que estén en su punto. Retiramos sobre papel absorbente.
Servimos el pollo acompañado de las patatas.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

miércoles, 13 de mayo de 2020

Lentejas adaptadas a dieta de enfermedad renal


Ingredientes:
300 grs de lentejas pardinas
½ taza de puerro troceado
½ taza de zanahoria picada
1/2  cebolla mediana
½ cucharadita de pimentón dulce
1 diente de ajo triturado
2 cucharadas de aceite
Pimienta blanca
20 grs. de taquitos muy pequeños de jamón (opcional)
20 grs. de chorizo poco curado (opcional)
1 hoja de laurel
1,5 l. de caldo hecho con unas carcasas y espinazos de pollo

Con estos ingredientes salen cuatro raciones y aunque veamos que pueden llevar chorizo y jamón, teniendo en cuenta que es para cuatro raciones la cantidad es poco significativa.

Anteriormente remojaremos por separado las lentejas y la zanahoria en taquitos durante 24 horas, cambiando el agua varias veces.

El puerro y la cebolla los remojaremos 4 horas cambiando dos o tres veces el agua de remojo.
Yo acostumbro a tener las verduras ya preparadas y congeladas. (Ver aquí) 

Llevamos una olla al fuego con el aceite, la cebolla, el puerro, el diente de ajo, la zanahoria (hervida después del remojo), el laurel, el chorizo en medias rodajas finas y los taquitos de jamón. Pochamos muy lentamente por espacio de cinco o diez minutos más o menos, cuidando de que no se tuesten. Añadimos el pimentón e inmediatamente el caldo caliente y desengrasado.

Ponemos las lentejas al fuego con agua fría, cuando den un hervor las escurrimos y pasamos a la otra olla en la que tenemos el caldo. 

Incorporamos a la olla con el caldo las lentejas y la pimienta. Cocinamos hasta que las lentejas estén tiernas, más o menos 30 minutos. La cantidad de caldo es orientativa depende de como nos gusten de espesas.

 ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

domingo, 10 de mayo de 2020

Leche frita adaptada a dieta de enfermedad renal


Ingredientes:
200 ml. de leche semidesnatada
180 de agua
70 grs. de azúcar
30 grs. de Maizena
10 grs. de harina
Piel de limón
1 palito de canela en rama
1 clara de huevo y harina para rebozar
Aceite para freír
Azúcar y canela molida mezcladas para rebozar

Con estas cantidades salen cuatro raciones de dos trozos no muy grandes en cada una.

Ponemos la leche al fuego con el palito de canela y la piel de limón. Mientras se calienta mezclamos el agua con la harina, la Maizena y el azúcar, Cuando está todo bien disuelto colamos la mezcla sobre la leche que ya habrá hervido; removemos constantemente, para que no forme grumos ni se agarre al fondo, hasta que vuelva a hervir y se espese.
Vertemos sobre un recipiente cuadrado o rectangular que previamente habremos untado con mantequilla, dejamos enfriar.


Cuando está bien fría la cortamos en trozos, la pasamos por harina y clara de huevo batida. Freímos en aceite caliente y retiramos sobre un papel absorbente.


Rebozamos en la mezcla de azúcar y canela y servimos caliente, que para mi gusto es como está más rica, aunque fría también está buena.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

lunes, 6 de abril de 2020

Pollo guisado con patatas adaptado a la dieta de enfermedad renal


Ingredientes:
300 grs. de pechuga de pollo
4 patatas medianas (remojadas, con anterioridad, en agua 24 horas)
½ cebolla mediana
1 diente de ajo
1 vaso de vino
3 vasos de caldo de pollo
Pimienta blanca
Cúrcuma o colorante alimentario
100 ml. de aceite de oliva
1 cucharada de harina

Los ingredientes corresponden a cuatro raciones.

Cortamos la pechuga en ocho trozos.
En una cacerola con el aceite doramos el pollo.
Cuando esté dorado añadimos la cebolla y el ajo triturados, dejamos pochar durante dos o tres minutos y espolvoreamos con la cucharada de harina, cocinamos un par de minutos removiendo sin parar y añadimos el caldo y el vino, condimentamos con la pimienta y la cúrcuma.
Mantenemos al fuego durante unos treinta minutos, añadimos las patatas cortadas en trozos después de haberlas hervido durante diez minutos antes en otro recipiente.
Cocinamos todo junto hasta que estén las patatas tiernas.
Se sobreentiende que las cebolla y el ajo con anterioridad han sido sometidos al procedimiento necesario para eliminar potasio, triturándolos y remojándolos cuatro horas cambiando varias veces el agua. Si los tenemos remojados y congelados ya nos ahorramos un paso.
Aquí le hemos añadido diez minutos antes de finalizar la cocción unos guisantes y zanahoria a los que previamente les hemos aplicado el proceso de reducción de potasio.


ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

sábado, 11 de enero de 2020

Arroz tres delicias adaptado a dieta para enfermedad renal


Ingredientes para dos raciones:
150 grs. de arroz basmati
60 grs. de pechuga de pollo
50 grs. de guisantes congelados
50 grs. de zanahoria
1 huevo
1 langostino grande o 3 o 4 gambas pequeñas
3 cucharadas de aceite de girasol

Cocemos el arroz en abundante agua entre doce y quince minutos, lo echamos en un colador y lo ponemos debajo del chorro de agua fría. Dejamos escurrir bien y reservamos.
Cocinamos las verduras respetando la forma para eliminar parte del potasio (remojo 24 horas y doble cocción).
Mientras se va cociendo el arroz,  en una sartén, ligeramente engrasada con aceite de girasol, hacemos una tortilla francesa con el huevo al que habremos retirado la mitad de la yema. La cortamos en trozos pequeños y reservamos.
En la misma sartén ponemos tres cucharadas de aceite de girasol y en él freímos la pechuga de pollo cortada en trocitos pequeños, cuando esté en su punto añadimos el langostino pelado y troceado, removemos un minuto y añadimos el arroz, los guisantes, la zanahoria y la tortilla.
Mantenemos al fuego unos minutos  más, removiendo para que se mezclen bien todos los ingredientes y coja temperatura.
Servimos caliente.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

lunes, 16 de diciembre de 2019

Flan adaptado a la dieta para enfermedad renal


Esta receta está indicada para enfermos que hacen diálisis.

Las cantidades son para 6 raciones
Ingredientes:
250 ml. de leche
200 ml. de agua
5 claras
2 yemas
120 grs. de azúcar
2 sobres de azúcar vainillado
Para el caramelo:
80 grs. de azúcar
1 cucharada de agua
1 cucharadita de vinagre

Primeramente hacemos el caramelo poniendo el azúcar en una sartén con la cucharada de agua y el vinagre. Mantenemos al fuego sin removerlo hasta que adquiera un fuerte color dorado, sin que llegue a quemarse. Antes de que se enfríe lo repartimos en el fondo de seis flaneras de ración.
Batimos los huevos con el azúcar y el azúcar vainillado.
Mezclamos la leche con el agua, lo añadimos a los huevos y mezclamos bien, repartimos en los moldes de flan.
Cocemos al baño de maría en el horno a 160º hasta que cuajen, más o menos una hora.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

viernes, 6 de diciembre de 2019

Arroz con costilla de cerdo, adaptado a la dieta de enfermos renales

Ingredientes para cuatro raciones:
350 grs. de arroz redondo
300 grs. de costilla de cerdo
1 diente de ajo
½ cebolla
½ pimiento rojo grande
1 tomate pequeño en conserva, después de haberlo aclarado con agua.
50 grs. de guisantes congelados
3 cucharadas de aceite de oliva
50 grs. de zanahoria
½ cucharadita de pimentón dulce
Pimienta blanca
Un chorro de vino blanco
1,6 l. de caldo de pollo casero y desengrasado, hecho con una carcasa de pollo y dos litros de agua.

Adobamos las costillas con el pimentón dulce, el diente de ajo triturado y la pimienta.
Las verduras ya debemos tenerlas preparadas habiéndoles hecho el procedimiento de reducción del potasio.
Como indico en otro post las preparo y las congelo para tener a punto en cualquier momento. (Ver aquí)






En una cacerola ponemos el aceite y en él doramos las costillas.













Añadimos la cebolla triturada y cocinamos un par de minutos.













A continuación ponemos los pimientos freímos junto a la cebolla y las costillas
un par de minutos más.





 

Incorporamos el tomate triturado, el chorro de vino y el caldo.




 


Mantenemos a fuego lento hasta que las costillas estén tiernas, añadimos el arroz, la zanahoria y los guisantes.
Cocinamos por espacio de quince minutos, apagamos el fuego y dejamos reposar cinco minutos más.
Si nos gusta más caldoso aumentaremos la cantidad de caldo y si al contrario lo preferimos más seco la reduciremos.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

lunes, 25 de noviembre de 2019

Tiburones guisados, adaptados para dieta renal

Ingredientes para cuatro raciones:
1 carcasa y espinazo de pollo
20 grs. de jamón serrano poco salado en taquitos pequeños
250 grs de pechuga de pollo cortada en trozos
½ cebolla preparada para esta dieta (receta aquí)
1 diente de ajo
200 grs. de pimientos adaptados a la dieta (receta aquí)
5 cucharadas de aceite de oliva
1 l. de caldo de pollo
300 grs. de tiburones (podemos poner macarrones u otra pasta)
Un chorrito de vino blanco
Pimienta blanca

Ponemos dos litros de agua al fuego con la carcasa de pollo, cocinamos más o menos una hora a fuego lento, desengrasamos lo máximo posible y colamos. Reservamos.
En una olla ponemos el aceite y en el doramos el jamón serrano y el pollo; añadimos la cebolla y el ajo picado, cocinamos cinco minutos a fuego lento, incorporamos los pimientos picados, cuando se pasen un poco añadimos el tomate troceado.

Cocinamos un par de minutos más y añadimos la pimienta y el chorro de vino blanco .
Cubrimos con el caldo y cuando hierva echamos la pasta. Cocinamos hasta que esté a nuestro gusto tanto de cocción como de caldosos, por lo que si nos parece podemos añadir algo más de caldo. A mí me gustan bastante cocinados y muy poquito caldosos.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

Procedimientos para facilitar la cocina en la dieta de enfermedad renal

La dieta que deben seguir las personas con enfermedad renal avanzada en las tres fases: prediálisis, diálisis o trasplante hace modificar substancialmente nuestros hábitos culinarios, ya que debemos reducir la ingesta de sal, proteínas, fósforo y potasio.
Para ello para reducir una parte de potasio debemos recurrir a determinados procedimientos, como el remojo y la doble cocción, cuando queremos consumir vegetales.
En esta entrada voy a poner los procedimientos que yo utilizo por si le pueden servir a alguien para que resulte más práctico a la hora de preparar ciertos platos.


Sacamos a los puerros la parte más verde y dura, los lavamos bien y los troceamos. Los ponemos a remojo cuatro horas cambiando el agua tres o cuatro veces. Los escurrimos bien e introducimos en una bolsa grande cuidando que queden estirados y formando una capa fina. Los congelamos y cuando ya estén duros los golpeamos para que se desmoronen, los volvemos a meter en la bolsa y ya quedan listos para retirar los que necesitemos en cada ocasión.


Ponemos las lentejas a remojo durante 24 horas cambiando el agua varias veces. Las llevamos al fuego en una olla con agua fría, dejamos hervir unos cinco minutos y las escurrimos. Cuando estén frías las congelamos y las tenemos listas para prepararlas en cualquier momento y de la manera que elijamos.
Aquí las tenemos listas para meter en el congelador:




Remojamos el brócoli durante 24 horas cambiando cuatro o cinco veces el agua, lo ponemos a hervir en agua fría, dejamos cocinar cinco minutos, lo escurrimos, dejamos enfriar y congelamos en una bolsa poco apretado para que cuando esté congelado podamos tomar la porción deseada.


Trituramos dos cebollas con tres dientes de ajo, lo ponemos a remojo en un bol con agua durante cuatro horas, de vez en cuando lo escurrimos sobre un colador, las volvemos al bol y le ponemos agua nueva, así varias veces. Las escurrimos finalmente, con una cuchara prensamos sobre el colador para retirar toda el agua posible. La metemos en una bolsa aplastándola para que quede una capa fina. La congelamos y cuando está dura rompemos la lámina en trozos y vamos cogiendo a medida que vamos necesitando.


Lo mismo hacemos con la cebolla en juliana. Después de remojarla durante cuatro horas cambiando el agua tres o cuatro veces la escurrimos bien y la congelamos sin apretarla para que no forme un bloque muy compacto, queremos que nos quede un poco suelta y podamos ir retirando la que necesitemos.
Si queremos cortarla más menuda la podemos meter así congelada en la picadora que en unos segundos la pica del tamaño que deseemos.


Las judías verdes las preparo en trozos no muy grandes y las pongo a remojar 24 horas cambiando el agua varias veces. las pongo en agua fría al fuego y las dejo hervir diez minutos, las escurro, las dejo enfriar y las congelo en una bolsa amplia, de manera que queden extendidas, cuando están congeladas las desmorono y ya quedan listas y sueltas para utilizar en la ocasión deseada.



Compro pimientos rojos, que sean de carne gruesa y pesada,  los corto en tiras anchas, los remojo 12 horas, cambiando varias veces el agua, los pongo al fuego en una olla con agua fría. Cuando hierven los dejo cocer más o menos diez minutos, los escurro, dejo que enfríen un poco y les retiro la piel.


Hago paquetitos con arreglo a mis necesidades y los llevo al congelador.

 
Si preferimos congelarlos crudos los pondremos en remojo 12 horas cambiando dos o tres veces el agua, les damos un hervor de dos o tres minutos en abundante agua, los escurrimos y congelamos en una bolsa que queden holgados, cuando estén duros ya los separamos unos de otros y los conservamos en el congelador. 
 
 
Con este método, al sacarlos del congelador para cocinarlos, si los queremos pelar los pasamos por agua y antes de que se ablanden resulta muy fácil retirarles la piel, mucho más sencillo que si los pelamos después de cocidos.
 

Aquí preparamos el repollo (col) remojándolo cuatro horas cambiando el agua varias veces, luego lo ponemos a hervir en agua fría durante quince minutos, lo escurrimos.


Cuando esté frío lo envasamos, metemos al congelador y lo tenemos listo para ponerlo a cocinar en la ocasión deseada.


El tomate es uno de los vegetales más problemáticos, por eso es mejor consumir poca cantidad y en conserva, pero debe ser entero, no triturado ni frito. Como aunque compremos un bote pequeño nos va a resultar demasiado para utilizarlo en una sola vez, debemos desechar el líquido, enjuagar cada tomate, usar el que necesitemos y el resto los envolvemos de uno en uno en papel film y  también los congelamos.



Es preferible comprar los guisantes congelados pero de todos modos yo los pongo a cocer en agua fría y cuando están tiernos los escurro, dejo enfriar y los vuelvo a congelar en una bolsa, formando una capa fina, poco apretados para que no formen bloque; al endurecer los desmorono y guardo de nuevo en la bolsa. Así quedarán sueltos y puedo coger los necesarios en cualquier momento.


La zanahoria la cortamos en trozos pequeños, la remojamos 24 horas cambiando varias aguas, la ponemos a cocinar en agua fría, cuando hierva la dejamos cocer unos cinco minutos y la pasamos a otra olla que tendremos con agua hirviendo, cocinamos hasta que esté tierna. La escurrimos.
Dejamos enfriar y congelamos en una bolsa, aplanándola y procurando que no quede muy apretada.


Cuando se congele la golpeamos para que se desmorone y así guardarla de manera que nos sea cómodo ir tomando las porciones deseadas.




Los pimientos verdes, ya sean italianos o blancos, como los de la fotografía, les saco el tallo con las semillas, los lavo por dentro y por fuera, dejo en remojo cuatro horas cambiando el agua varias veces, luego los pongo en una olla con agua fría, les doy un hervor, escurro y dejo enfriar.


Cuando están fríos los congelo y están listos para freír así enteros o para cortarlos y añadir a otros platos.


Separamos la coliflor en ramilletes no muy grandes, la remojamos 24 horas cambiando varias veces el agua. La ponemos en una olla con agua fría, la llevamos a ebullición y mantenemos diez minutos al fuego. 
La escurrimos, dejamos enfriar y la congelamos sin apretarla en la bolsa, para que quede suelta y podamos ir retirando la que necesitemos en cada ocasión.


Si tenemos estos ingredientes básicos preparados en el congelador nos evitamos mucho trabajo a la hora de cocinar, aparte de poder hacer un plato en cualquier momento pues ya tenemos hecho el proceso de disminución del potasio.