Generalmente, con algunas excepciones, las cantidades son para cuatro personas.

Entrada destacada

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

lunes, 25 de septiembre de 2023

Queimada

Los gallegos acostumbramos a rematar la mayor parte de las comidas festivas con una queimada, pero la ocasión en la que no puede faltar es en la Noche de San Juan. Hace tiempo que quería poner esta receta pero por una u otra cosa iba pasando, pero hoy aprovechando que mi querida amiga Vicky puso las fotos de la que realizaron estos días, me animé a compartirlas, pues aunque ella no es gallega, su marido sí, y les quedó estupenda.
Se hace en un recipiente de barro especial para la queimada, ahora que si no disponemos de él la hacemos en otro adaptado para eso. Necesitamos un cucharón para remover, si es de barro como el recipiente mucho mejor porque así no se calienta ni nos quema.

 
Ingredientes:

1 litro de aguardiente gallego
160 grs. de azúcar
Piel de limón
Piel de naranja
Media manzana en trozos pequeños
8 granos de café

La base es el aguardiente al que le añadimos azúcar, los trozos de frutas y unos granos de café. Le prendemos fuego, poniendo aguardiente en el cucharón y abundante azúcar, cuando empiece a arder lo acercamos al resto que tenemos en la cazuela, muy lentamente y poco a poco vamos dejando que se mezcle y prenda fuego a todo. Cuando la llama se haya extendido lo vamos removiendo y tirándolo desde lo alto hasta que se queme el alcohol en la cantidad que estimemos oportuna, según nos guste para que quede más o menos fuerte. Si queremos que quede muy suave esperamos hasta que se apague por si sola.
El ritual para alejar los malos espíritus consiste en quemar el aguardiente a oscuras y en cuanto empieza a arder recitar el conjuro de la queimada.

Conxuro tradicional da queimada galega (gallego)

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas;
demos, trasnos e diaños;
espíritos das neboadas veigas,
corvos, píntegas e meigas;
rabo ergueito de gato negro
e todos os feitizos das menciñeiras…
Podres cañotas furadas,
fogar de vermes e alimañas,
lume da Santa Compaña,
mal de ollo, negros meigallos;
cheiro dos mortos, tronos e raios;
fuciño de sátiro e pé de coello;
ladrar de raposo, rabiño de martuxa,
oubeo de can, pregoeiro da morte…
Pecadora língua de mala muller
casada cun home vello;
Averno de Satán e Belcebú,
lume de cadáveres ardentes,
lumes fatuos da noite de San Silvestre,
corpos mutilados dos indecentes,
e peidos dos infernais cus…
Bruar da mar embravecida,
agoiro de naufraxios,
barriga machorra de muller ceibe,
miañar de gatos que andan á xaneira,
guedella porca de cabra mal parida
e cornos retortos de castrón…
Con este cazo
levantarei as chamas deste lume
que se asemella ao do inferno
e as meigas ficarán purificadas
de tódalas súas maldades.
Algunhas fuxirán
a cabalo das súas escobas
para iren se asulagar
no mar de Fisterra.
Ouvide! Escoitade estos ruxidos…!
Son as bruxas que están a purificarse
nestas chamas espiritosas…
E cando este gorentoso brebaxe
baixe polas nosas gorxas,
tamen todos nós quedaremos libres
dos males da nosa alma
e de todo embruxamento.
Forzas do ar, terra, mar e lume!
a vós fago esta chamada:
se é verdade que tendes máis poder
ca humana xente,
limpade de maldades a nosa terra
e facede que aquí e agora
os espiritos dos amigos ausentes
compartan con nós esta queimada.

Conjuro tradicional de la queimada gallega (castellano) 

Búhos, lechuzas, sapos y brujas;
Demonios, duendes y diablos;
espíritus de las vegas llenas de niebla,
cuervos, salamandras y hechiceras;
rabo erguido de gato negro
y todos los hechizos de las curanderas…
Podridos leños agujereados,
hogar de gusanos y alimañas,
fuego de la Santa Compaña,
mal de ojo, negros maleficios;
hedor de los muertos, truenos y rayos;
hocico de sátiro y pata de conejo;
ladrar de zorro, rabo de marta,
aullido de perro, pregonero de la muerte…
Pecadora lengua de mala mujer
casada con un hombre viejo;
Averno de Satán y Belcebú,
fuego de cadáveres ardientes,
fuegos fatuos de la noche de San Silvestre,
cuerpos mutilados de los indecentes,
y pedos de los infernales culos…
Rugir del mar embravecido,
presagio de naufragios,
vientre estéril de mujer soltera,
maullar de gatos en busca gatas en celo,
melena sucia de cabra mal parida
y cuernos retorcidos de castrón…
Con este cazo
elevaré las llamas de este fuego
similar al del Infierno
y las brujas quedarán purificadas
de todas sus maldades.
Algunas huirán
a caballo de sus escobas
para irse a sumergir
en el mar de Finisterre.
¡Escuchad! ¡Escuchad estos rugidos…!
Son las brujas que se están purificando
en estas llamas espirituales…
Y cuando este delicioso brebaje
baje por nuestras gargantas,
también todos nosotros quedaremos libres
de los males de nuestra alma
y de todo maleficio.
¡Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego!
a vosotros hago esta llamada:
si es verdad que tenéis más poder
que los humanos,
limpiad de maldades nuestra tierra
y haced que aquí y ahora
los espíritus de los amigos ausentes
compartan con nosotros esta queimada.


 

 

 

Se sirve en pocillos de barro o cerámica para que conserve el calor durante más tiempo.

 

 

 

  ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO 

miércoles, 6 de septiembre de 2023

Tataki de Bonito del Norte

El tataki es un plato japonés en el que el pescado va ligeramente sellado por fuera y completamente crudo por dentro. Los pescados utilizados en el tataki son: atún, bonito y salmón. Deben tener un buen tamaño ya que haremos de los lomos unos bloques rectangulares o cuadrados , que después de pasarlos unos segundos por una plancha bien caliente, los cortamos en lonchas más bien gruesas que se suelen acompañar de salsa de soja, sésamo, jengibre y diversos vegetales.
Aunque ya tengo una entrada de tataki de atún con sésamo (receta aquí) no puedo dejar de lado el Bonito del Norte de nuestras costas gallegas, del que podemos obtener unos tatakis espectaculares.
Lo que menos me gusta es que, al ser un plato con el pescado crudo, hay que congelarlo entre cuatro y cinco días para evitar que el anisakis nos cause daños, y para mi gusto, aunque permanezca poco tiempo en el congelador, pierde calidad y sabor.

Ingredientes:

1 taco de lomo de bonito del norte de 600 grs. o 2 de 300 grs.
Salsa de soja
Jengibre rallado al gusto
1 aguacate en su punto de madurez
Zumo de limón
Sal en escamas
Anacardos

En un recipiente ponemos el bonito a macerar con salsa de soja y jengibre rallado, abundante pero no demasiada, cuando pase media hora le damos la vuelta y dejamos otra media hora más. Lo retiramos del líquido y dejamos que se escurra bien.
Ponemos una sartén ligeramente engrasada al fuego, cuando esté bien caliente sellamos el bonito por todos los lados, no más de  diez segundos  por cada lado. Lo retiramos y dejamos reposar unos diez minutos antes de cortarlo en rodajas, no muy finas.
Serví con una guarnición de aguacate con zumo de limón y sal en escamas, salpicado de anacardos troceados.
Acompañamos con salsa de soja de macerar el bonito.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

viernes, 1 de septiembre de 2023

Hinojo guisado con alcaparras

El hinojo, a pesar de ser una verdura que no es del agrado de todos, mayormente por desconocimiento, sus adeptos lo tienen en gran estima tanto por su sabor como por sus múltiples beneficios medicinales. Su bulbo, además de en ensaladas lo podemos utilizar cocido o guisado con otras verduras.
Queda muy bien como primer plato o acompañando carnes y pescados.


Ingredientes:
2 bulbos de hinojo
3 cucharadas de aceite de oliva
1/2 cebolla
1 pimiento rojo en tiritas
2 tomates medianos maduros
1 chorro de vino blanco
1 cucharada de alcaparras
Sal y pimienta

 

 

Sacamos las dos hojas exteriores que tienen los bulbos de hinojo si vemos que están algo estropeadas o son muy duras. Cortamos cada bulbo al medio y lo lavamos bajo el grifo. Dejamos que escurran y acabamos de secarlos con un papel de cocina.

Ponemos el aceite en una sartén y en él salteamos el hinojo, lo retiramos de la sartén y en ese mismo aceite freímos la cebolla y el pimiento, cuando empiecen a estar tiernos añadimos el tomate pelado y cortado en dados. Sofreímos un par de minutos y añadimos el chorro de vino y medio vasito de agua.
Volvemos el hinojo a la sartén y cocinamos tapado hasta que el hinojo esté tierno y se haya consumido la mayor parte del líquido. Salpimentamos e incorporamos las alcaparras.


Cocinamos unos minutos más y servimos caliente.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

Patatas al ajillo

Las patatas al ajillo son una muy buena guarnición como acompañantes de innumerables platos, o para degustar como tapa o aperitivo. Aquí las presentamos con una carne a la brasa.

Ingredientes:

3 patatas medianas
10 dientes de ajo
1 guindilla
Aceite para freír
Sal
Un chorro de vino blanco (opcional)

En una olla con agua fría ponemos a cocer las patatas que previamente habremos pelado, lavado y cortado en dados de tamaño bocado.
Mientras se cuecen las patatas ponemos una sartén al fuego con suficiente aceite para freír las patatas, chafamos ligeramente ocho dientes de ajo y los freímos a fuego lento, hasta que estén blandos sin dejar que se quemen.
Cuando estén a punto los retiramos a un plato y en ese mismo aceite echamos las patatas que deben estar a media cocción,  acabamos de hacerlas en la sartén a fuego fuerte para que se doren por fuera y queden blandas por dentro. Cuando están crujientes las escurrimos del aceite y reservamos.
También se pueden hacer sin cocerlas, solamente fritas pero para mi gusto quedan más ricas hirviéndolas primero, suflan un poco y eso les da un toque especial.
Retiramos el aceite de la sartén y dejamos solamente como una cucharada en la que freiremos los dos dientes de ajo que nos quedan, pelados y cortados en trozos pequeños, con la guindilla en rodajas. Cuando estén empezando a dorarse volvemos las patatas a la sartén y las mezclamos bien con los ajos troceados y la guindilla, en ese momento podemos regarlas con un chorro de vino blanco y luego les damos fuego fuerte para que se evapore. Salamos con sal gruesa.
Colocamos por encima los ajos que habíamos frito enteros y servimos de inmediato.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

viernes, 25 de agosto de 2023

Helado de frutos rojos con queso Mascarpone

Los helados con queso Mascarpone quedan muy cremosos, ricos y suaves.

Ingredientes:

200 grs. de queso Mascarpone
100 grs. de nata para montar
1 sobre de azúcar vainillado
Azúcar glas al gusto
30 grs. de frutos rojos congelados 

Mezclamos el queso con el azúcar glas, la nata y el azúcar vainillado, hasta que esté todo bien integrado y nos quede una crema suave y sin grumos.
Ponemos los frutos rojos en el microondas con una cucharada de azúcar, durante uno o dos minutos, hasta que se ablanden. Los pasamos por un colador para retirar las semillas. Nos queda una especie de sirope.
Cuando esté frío lo vamos echando poco a poco sobre la crema del queso, sin mezclarlos mucho, únicamente extendiéndolos con un palillo para que forme una especie de marmolado.
Los llevamos al congelador hasta que el helado se endurezca, no hace falta batirlo porque no forma cristales.
Para servirlo lo tendremos que retirar uno diez minutos antes, sino estará muy duro.
Decoramos al gusto. 

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

lunes, 21 de agosto de 2023

Tarator o sopa fría búlgara

Una sopa muy fresquita para estos días de calor. Procedente de los Balcanes es una receta tradicional de la cocina de Bulgaria  y Albania.
Es semejante al Tzatziki griego con algunos ingredientes similares pero distinta a la hora de degustarla, ya que el primero es una salsa y el tarator se toma como una sopa fría e incluso dependiendo de la cantidad de agua que lleve se puede presentar en vasitos para beberla.
Su elaboración es muy sencilla y rápida.

Ingredientes:

3 yogures búlgaros (si no los encontramos podemos sustituirlos por griegos sin azúcar)
350 grs. de pepinos
2 dientes de ajo
Sal
Pimienta
Eneldo fresco o seco
Aceite de oliva
Nueces peladas, cantidad al gusto


Yo las nueces solamente las utilizo para poner por encima al servirlo, pero también podemos integrar alguna en el triturado.
Lavamos y pelamos el pepino a tiras, es decir pelamos una tira y dejamos otra con la piel. Lo cortamos en trozos.
Con la batidora de vaso o de mano trituramos el pepino, el yogur, los dos dientes de ajo, las nueces (si decidimos ponerlas) sal, pimienta, eneldo y un chorrito de aceite de oliva.
Trituramos todo, más o menos según nos guste que quede con una textura más o menos fina.
Podemos añadir agua fría en la medida que deseemos su espesura.
Guardamos en la nevera hasta que esté bien fría.
Servimos, en platos soperos, colocamos encima unas cuantas nueces troceadas, regamos con unos hilos de aceite de oliva virgen.
Adornamos al gusto.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

viernes, 18 de agosto de 2023

Salpicón de Bonito del Norte

Muchas veces tendemos a confundir el bonito con el atún y, aunque son similares, entre ellos hay notables diferencias, el bonito generalmente es más pequeño, de color más claro y de sabor menos fuerte. 

El Bonito del Norte, de calidad indiscutible, es el que se pesca con anzuelo uno a uno en el Mar Cantábrico. Procede de aguas próximas a las Azores, en los meses de mayo o junio se acercan a nuestras costas, asturiana, vasca y gallega, así comienza lo que denominamos la costera del bonito que finaliza generalmente en el mes de septiembre. Por eso en esos pocos meses debemos aprovechar todas sus cualidades ya que es únicamente cuando lo podemos disfrutar en múltiples elaboraciones a cada cual mejor.
Hoy hacemos un salpicón, que aparte de estar muy bueno, nos permite conservarlo en la nevera cuatro o cinco días y tenerlo a punto para llevar al trabajo, piscina o tomarnos un aperitivo fresquito cuando nos apetezca.
Muchas veces durante la costera del bonito se nos presenta la ocasión de comprar un bonito entero, no muy grande, cuatro o cinco kg. a un buen precio y si no somos demasiados comensales, nos parece muy grande. Pero si lo administramos bien lo podemos consumir sin dar lugar a que se nos pase en la nevera, ya que para mi gusto congelado pierde mucho, únicamente reservo este método si voy a consumir alguna parte en crudo, pero procuro mantenerlo congelado no más de cinco o seis días, el tiempo necesario para librarnos del anisakis.
Generalmente le pido al pescadero que le saque la cabeza y las vísceras, luego que separe la ventresca y el resto que lo ponga en cuatro lomos sin piel ni espina.
El primer día hago unos filetes con las puntas de los lomos y los pongo a la plancha junto con la ventresca. Vuelta y vuelta, ya que el bonito si se pasa más de la cuenta se reseca y lo estropeamos.
El segundo día puedo hacer un marmitako, un bonito encebollado, en salsa de tomate o vizcaína…
Y ese mismo día, para que no pierda la frescura con el que me sobre lo pongo o en escabeche o salpicón, que tanto con una como con otra receta se conserva varios días en la nevera sin problema.
Con el que hemos congelado ya podemos elaborar sin riesgos un tartar, sushi o un tatami, a cada cual más rico.

De todas maneras si el bonito fuese muy grande siempre podemos ponerlo todo, o las partes que nos sobran en conserva, tanto en crudo (aquí), como cocinado (aquí) o en escabeche (aquí). Siempre espero a que tenga un buen precio, más o menos a mitad de la campaña, para comprarlo y embotarlo para todo el año.


Ingredientes:

600 grs. de bonito, en lomos, sin piel ni espina
1 cebolla pequeña
1/2 pimiento verde italiano
1 trozo de pimiento rojo
2 huevos cocidos
6 cucharadas de vinagre
100 ml. de aceite de oliva
Sal

Cortamos la cebolla y los dos pimientos en trocitos pequeños, los ponemos en un bol, salamos añadimos el vinagre y el aceite. Dejamos reposar mientras cocemos el bonito en agua con sal, 3 o 5 minutos desde que hierva, dependiendo del grosor de los trozos. Lo dejamos enfriar.
Al mismo tiempo cocemos 3 huevos durante 10 minutos, los retiramos y cubrimos de agua fría. Los pelamos debajo del grifo y reservamos.
Desmenuzamos el bonito que teníamos cocido, en trozos grandes, picamos los huevos, mezclamos con la vinagreta que tenemos en el bol, rectificamos de sal y guardamos en la nevera al menos un par de horas antes de degustarlo.
También le podemos añadir langostinos o gambas cocidas, surimi, aceitunas, perejil muy picado… Lo mismo podemos ponerle más o menos aceite o vinagre según nuestro gusto.
En el frigo se conserva cuatro o cinco días perfectamente.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

lunes, 7 de agosto de 2023

Langostinos en el microondas

Una forma rápida, fácil y rica de preparar unos langostinos con mucho sabor.

Ingredientes:

Langostinos congelados grandes y con reciente fecha de envasado
Aceite de oliva
Ajo seco en polvo
Cayena molida (opcional)
Sal gruesa

Ni cabe decir que cuantos más frescos estén los langostinos mucho más ricos nos saldrán; no es lo mismo unos langostinos con un mes de congelación que otros con seis o siete meses y ya no digamos si están próximos a su fecha de consumo preferente o la sobrepasan. Tampoco es lo mismo que sean gambones o langostinos, para mí los gambones casi siempre arrastran un regustillo añejo, sobre todo si en la receta no se les retira la cabeza, como en este caso.
Los hago recién sacados del congelador, los lavo, los seco y los coloco extendidos sobre un recipiente que pueda ir al microondas. Rociamos con aceite de oliva (que no sea escaso ya que así queda un juguito para mojar pan), luego espolvoreamos con sal gruesa, ajo en polvo abundante y cayena molida al gusto.

Los metemos destapados en el microondas a 700 de potencia, los mantenemos un par de minutos, les damos la vuelta y cocinamos dos minutos más. Si vemos que les falta un poco para estar en su punto ponemos 30 segundos más. De todas maneras los iremos vigilando durante el fin del cocinado porque, al no calentar todos los hornos por igual, se estropearía el plato si se nos pasan más de la cuenta.
Si preferimos descongelamos los langostinos antes de cocinarlos, entonces reducimos el tiempo de microondas y los cocinamos tapados.
Con esta receta no se mancha nada en la cocina, incluso podemos llevarlos a la mesa en el mismo recipiente en el que los horneamos.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

viernes, 4 de agosto de 2023

Tomates secos especiados, en aceite de oliva

En los últimos años, por la influencia de los platos italianos, los tomates secos tienen una mayor relevancia en nuestra cocina.  
Aunque en este blog ya tenemos otra receta de tomates secos en aceite (ver aquí), en ella partíamos de tomates pera frescos, con el inconveniente de la tarea y el tiempo que utilizamos hasta que los tenemos listos para envasar, pero también resultan un bocado más delicado, especial para consumir en aperitivos más que para intervenir en la elaboración de otros platos. 

En esta otra receta aprovechamos que los tomates ya los compramos secos, lo único que hacemos es hidratarlos y enriquecerlos con hierbas aromáticas y aceite.


 

Deberíamos guardar el agua del remojo, ya que, al estar enriquecida por los tomates, nos sirve para añadir a múltiples recetas, como a un guiso, una salsa, un arroz... Si en ese momento no la vamos a usar la podemos guardar en tarros en el congelador para utilizarla cuando nos parezca oportuno.

 

 

 

 
 

Yo los aliñé con ajo, pimienta y orégano pero pueden ser otras que nos agraden como: romero, albahaca, tomillo, laurel…

 

Ingredientes:
80 grs. de tomates secos sin sal
1,5 litros de agua
1 cucharada de sal
1 cucharada de vinagre de manzana
Orégano
Pimienta en grano
2 dientes de ajo
Aceite de oliva necesario para rellenar los tarros.

  
Hervimos el agua con la sal y el vinagre, cuando llegue a ebullición la echamos en un bol en el que ya tendremos los tomates, los mantenemos en el agua unos veinte minutos. Si los tomates tuviesen sal no añadiríamos la del agua.

Los retiramos y los ponemos a escurrir en una rejilla durante varias horas hasta que estén secos. Si tenemos prisa los secamos muy bien con papel de cocina.


Los colocamos en los tarros bien limpios y vamos intercalando entre ellos láminas de ajo, orégano y pimienta en grano.
Añadimos el aceite hasta que los tomates queden bien cubiertos, los guardamos en la nevera al menos un par de días antes de consumirlos.
Si los queremos guardar más tiempo tendremos que hervir los tarros en la olla a presión, cubiertos de agua, durante quince minutos.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

miércoles, 12 de julio de 2023

Filetes rebozados

Esta receta es de las de siempre y que nunca pasa de moda, tanto para degustar en casa como para llevar a la playa, piscina, trabajo…
En esta entrada trato de diferenciar, según mi criterio, el rebozado de la carne, ya que se suele confundir rebozado con empanado como si fuese un mismo procedimiento, cosa que no es exactamente así.
En el empanado después de salada y adobada la carne la pasamos por huevo batido y pan rallado, sin embargo en el rebozado primeramente la enharinamos y luego la pasamos por huevo sin utilizar para nada el pan rallado. Aunque parezca más o menos lo mismo los resultados son bastante diferentes. Visualmente tienen un aspecto distinto y, para mí, con el rebozado queda más tierna y jugosa.
Generalmente se utilizan filetes de ternera, cerdo o pechuga de pollo. Aunque podemos rebozar otras piezas. Yo hoy utilicé filetes de jamón de cerdo.
Es interesante que los filetes estén cortados finos y que no sean de una parte que salgan muy abiertos, más que nada por la presentación, ya que quedan mejor si no son entreverados, tienen mejor forma y presencia al llevarlos a la mesa.

Ingredientes:

4 filetes de cerdo
Ajo
Perejil
1 huevo batido
Harina para rebozar los filetes
Sal
Aceite para freír

Adobamos los filetes con la sal, el ajo y perejil triturados, dejamos que reposen en la nevera al menos una hora para que tomen bien el aliño.



 

 

 

 

Los pasamos por harina y huevo batido en este orden, primero la harina y después el huevo.

 
 

 

 

Dejamos de nuevo en la nevera durante una media hora para que el empanado se fije bien a la carne y se mantenga mejor al freírla.  

Ponemos aceite en una sartén y cuando esté medianamente caliente freímos los filetes a fuego medio.


Los sacamos sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.
Se suelen acompañar de patatas fritas o ensalada. 

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

martes, 4 de julio de 2023

Pollo encebollado

El pollo está muy presente en nuestras cocinas, tanto por la variedad de platos que podemos hacer con él como por lo que aporta a nuestra economía, ya que está muy bien de precio. La receta de hoy es de lo más sencilla, con pocos ingredientes y de los que siempre tenemos en casa. 

Si remojamos la cebolla con anterioridad y no le ponemos sal esta receta puede ser adecuada para personas con enfermedad renal.

Ingredientes:
1 pollo cortado en trozos medianos
3 cebollas grandes
2 dientes de ajo
1 rama de perejil
150 ml. de aceite de oliva
½ vaso de vino blanco
½ vaso de caldo de pollo o agua
Harina
Pimienta
Cúrcuma (opcional)
Sal

El caldo lo podemos hacer con el espinazo del pollo o con cubitos, también en lugar de caldo podemos poner agua.

Aunque yo lo hice con un pollo lo podemos hacer únicamente con las partes que más nos gusten, muslos, pechugas, alas...

Ponemos el aceite en una sartén y en el doramos el pollo por todas partes, después de haberlo salado y pasado por harina. Yo le retiré la piel, pero no es necesario si nos gusta más con ella.
Lo sacamos de la sartén y reservamos.
En ese mismo aceite de dorar el pollo ponemos la cebolla cortada en juliana, la mantenemos a fuego suave hasta que esté pochada. En ese momento volvemos el pollo a la sartén e incorporamos el laurel, la sal y la pimienta.
Cocinamos todo junto un par de minutos y añadimos el vino, el caldo, la cúrcuma y un majado que habremos preparado con los ajos y el perejil.
Mantenemos a fuego lento unos quince minutos, le damos la vuelta al pollo y cocinamos más o menos otros veinte minutos, siempre vigilando que no se nos agarre al fondo de la sartén y que no se quede seco.
Con ese tiempo el pollo ya estará en su punto y la salsa habrá reducido lo necesario, si no fuese así aumentaremos la intensidad del fuego hasta que reduzca a nuestro gusto. 

Servimos caliente, con pan para mojar o acompañado de patatas o arroz blanco.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

domingo, 2 de julio de 2023

Helado de mascarpone y de mascarpone con café


Estamos en el momento óptimo para el consumo de helados, el calor los hace más apetecibles y aunque en épocas más frías no apetecen tan frecuentemente como en verano, tampoco los dejamos de lado.

Este helado es de lo más sencillo y no por eso menos delicioso.
Es tan fácil de preparar que no necesitamos heladera, ni batirlo cada rato en su elaboración, porque no forma cristales. Tanto es así que ni necesitamos cantidades en sus ingredientes, simplemente guiarnos por nuestro paladar.

Ingredientes:

Queso mascarpone
Nata de montar
Azúcar glas
Café instantáneo

Las cantidades dependen únicamente de nuestro gusto. 

Simplemente tenemos que batir el queso, con el azúcar e ir añadiendo nata líquida hasta que se forme una crema suave y un poco más espesa que unas natillas. Llevamos al congelador y tendremos un helado de mascarpone delicioso y rápido.
Si lo queremos de café basta con mezclar café instantáneo en una cuchara de nata e integrarlo con los demás ingredientes. La cantidad de café depende de como nos guste de intenso. Yo lo hice muy clarito ya que no me gusta el café cargado.
Lo podemos hacer en un molde único, si queremos hacer bolas  tendremos que sacarlo para la nevera unos treinta minutos antes de servirlo.
También podemos hacerlos en moldes más pequeños y podemos llevar directamente del congelador a la mesa, sencillamente los pasamos unos segundos por agua caliente y se desmoldan perfectamente.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

lunes, 26 de junio de 2023

Pimientos del piquillo confitados al estilo oriental

Estos pimientos están confitados añadiéndoles un toque oriental que les da el jengibre, la salsa de soja y la salsa de ostras.
Además de aperitivo sobre una tostada de pan, sirven como acompañamiento de carnes y pescados a la plancha.

Ingredientes:

8 pimientos del piquillo grandes en conserva
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de salsa de ostras
½ cucharada de salsa de soja
Jengibre pelado y rallado, al gusto
2 dientes de ajo grandes
2 cucharadas de agua
4 cucharadas del líquido de gobierno del bote de los pimientos
Sésamo (opcional)

En una sartén ponemos el aceite con los ajos laminados y el jengibre rallado.
Cuando los ajos empiecen a dorarse ponemos los pimientos con las cuatro cucharadas del líquido, las dos cucharadas de agua, la salsa de soja y la de ostras.
Cocinamos a fuego suave durante unos minutos hasta que el líquido se haya espesado y reducido, pero no completamente porque les debe quedar salsa. No pongo sal porque para mí con las salsas de soja y ostras les llega.
Al servirlos, si nos agrada, los salpicamos con sésamo recién tostado un par de minutos en una sartén.
Los podemos degustar calientes, pero fríos también están muy buenos.

ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO

sábado, 24 de junio de 2023

Tarta de manzana invisible

Esta tarta resulta muy jugosa, ya de por sí lo son todas las tartas de manzana, pero ésta particularmente lleva una gran cantidad de esta fruta, por lo que lo es más todavía.
La acompañé de crema de mascarpone, pues para mí es perfecta para servirla templada con una crema, nata, o una bolita de helado. De todas maneras si la servimos sola también resulta deliciosa.

Ingredientes:

2 huevos
8 cucharadas de azúcar (2 para el almíbar)
4 cucharadas de harina
4 manzanas grandes
20 grs. de mantequilla fundida
½ cucharada de levadura en polvo
Ralladura de limón
Zumo de limón

Empezamos batiendo los huevos con 6 cucharadas de azúcar, añadimos la mantequilla y la harina con la levadura tamizadas. Batimos bien hasta que no haya ningún grumo.
Pelamos las manzanas y con la ayuda de una mandolina las ponemos en rodajas bien finas. Las rociamos con zumo de limón para que no se ennegrezcan.
Mezclamos la masa con las rodajas de manzana y la ralladura de limón. Las echamos en un molde de 20 cms. que previamente habremos forrado con papel vegetal.


Horneamos a 180º más o menos media hora, hasta que al pincharlo la aguja salga limpia.

En un cacillo pequeño ponemos 100 ml. de agua y las 2 cucharadas  de azúcar sobrantes, después de retirar las 6 de la tarta.
Lo ponemos a hervir hasta que se haga un almíbar un poco espeso.
Desmoldamos la tarta y la pincelamos, por la parte de arriba, con el almíbar para darle brillo.


ÍNDICE EN ORDEN ALFABÉTICO