Generalmente, con algunas excepciones, las cantidades son para cuatro personas.

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domingo, 22 de mayo de 2022

Sepia en su tinta

Ingredientes:
1 sepia de 1,5 kg. o dos más pequeñas
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla mediana
2 dientes de ajo
½ vaso de vino
1 cucharadita de pimentón dulce
1 tomate mediano triturado
Sal
Pimienta
½  cucharada de pan rallado fino
La tinta de la sepia o 3 bolsitas de tinta

Trituramos la cebolla y los dientes de ajo, los cocinamos en una cacerola con el aceite.
Cuando estén pochados añadimos la cucharadita de pimentón y a continuación, antes de que se queme, el tomate triturado y el vino con la tinta disuelta en él. Cocinamos unos minutos e incorporamos la sepia cortada en trozos no muy grandes.
Salpimentamos y cocinamos a fuego lento hasta que la sepia esté blanda. Más o menos treinta o cuarenta minutos. Si vemos que durante la cocción se nos reduce mucho la salsa añadimos agua hasta que esté a nuestro gusto.
Cinco minutos antes de apagar el fuego espolvoreamos media cucharada de pan rallado para que la salsa quede más ligada, removemos rápidamente para no dar lugar a que se formen grumos.
El mejor acompañante es el arroz blanco, aunque también podemos acompañarla de pasta, patatas, o simplemente mojando pan en la salsa. 

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martes, 17 de mayo de 2022

Ensalada templada de patatas, bacon y champiñones


Soy una forofa de las ensaladas y dentro de éstas las de patatas son de mis preferidas.
La que hoy se presenta, aunque es  sencilla, lo mismo nos puede servir como primer plato que como acompañante de cualquier carne o pescado a la plancha.

Ingredientes:

16 patatitas pequeñas
8 champiñones medianos
50 grs. de bacon en bastoncitos
½ cebolleta
1 diente de ajo pequeño (opcional)
Unas hojas de la lechuga de nuestra elección
2 cucharadas de vinagre
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal

Si no tenemos patatitas pequeñas podemos utilizar las grandes cortadas en trozos y torneadas con forma redondeada.
Hacemos una vinagreta con el diente de ajo triturado, la cebolleta picada, el aceite, el vinagre y un poco de sal. Batimos para que esté bien mezclado.
Ponemos a cocer las patatas en una olla con abundante agua. Mientras se cuecen las patatas lavamos la lechuga, la secamos bien y la disponemos en la fuente de servir.
En una sartén sin aceite salteamos el bacon a fuego suave, cuando esté listo lo retiramos y reservamos.
En la misma sartén que hicimos el bacon, que nos quedaría un poco engrasada de hacer el bacon, ponemos los champiñones cortados en medios o cuartos según el tamaño. Los mantenemos a fuego fuerte, removiendo constantemente para que se hagan sin quemarse y que no suelten líquido que haría que pareciesen cocidos.
Cuando estén las patatas las colocamos sobre la lechuga, lo mismo hacemos con los champiñones, salamos ligeramente y regamos con la vinagreta.
Disponemos por encima el bacon que teníamos reservado.

Servimos cuando aún está templada.

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sábado, 7 de mayo de 2022

Tostaditas de leche condensada y almendra

Aunque estas tostaditas las podemos preparar en cualquier ocasión resultan muy oportunas cuando nos vemos en un compromiso y necesitamos algo con lo que acompañar un café. Se hacen en un momento con ingredientes que casi siempre tenemos a mano, tanto con pan que hayamos comprado exprofeso como con alguno que queramos aprovechar. Indistintamente podemos utilizar pan de barra o de molde.
Las cantidades son al gusto.

Ingredientes:

Rebanadas de pan
Leche condensada
Almendra en granillo o laminada (u otros frutos secos picados)

Si utilizamos pan de molde quedan mejor con el que no tiene corteza y podemos cortar cada rebanada en dos triángulos.
Extendemos una cucharadita de leche condensada en cada rebanada de pan, cubrimos con la almendra y horneamos a 180º durante unos diez minutos. Iremos controlando hasta que adquieran el punto deseado.

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domingo, 1 de mayo de 2022

Mousse de limón

Hay muchas formas de preparar una mousse de limón, ésta receta es de las más sencillas y para mí de las más ricas. Se hace en cinco minutos y con ingredientes que tenemos generalmente en casa, por lo que resulta útil en caso de imprevistos. Solamente con tres ingredientes, sin nata ni huevos.

Ingredientes:

300 grs. de leche condensada
2 yogures (mejor griegos)
El zumo de 2 limones pequeños (más o menos 50 ml.)
Ralladura de limón (opcional)

Aunque pongo estas cantidades las podemos adaptar a nuestro gusto, con más o menos leche condensada si nos gusta más o menos dulce. También la cantidad de zumo depende de lo que nos agrade la intensidad del sabor a limón. Salen cuatro raciones pequeñas.

Mezclamos la leche condensada con el zumo de limón, se nos quedará más espesa. Añadimos los yogures y batimos con una batidora de varillas hasta que estén bien integrados.
Repartimos con una manga pastelera en los recipientes de servir y llevamos a la nevera, a poder ser, por lo menos un par de horas.
La podemos hacer de un día para otro pues se conserva perfectamente.
Adornamos con ralladura de limón.
Aunque hoy no le puse, no le queda mal un fondo de galleta triturada.

Si queremos obtener una mousse más aireada y ligera podemos ponerle clara de huevo a punto de nieve.

Ingredientes:

150 grs. de leche condensada
50 ml. de zumo de limón
1 clara de huevo L
1 yogur griego

Con estos ingredientes salen dos raciones normales.

Con la batidora de varillas mezclamos la leche condensada con el limón, a continuación incorporamos el yogur hasta que quede bien integrado. Aunque yo no lo hago, podemos añadir la yema del huevo al mismo tiempo que el yogur.
Batimos la clara a punto de nieve firme, mezclamos con el preparado anterior con movimientos envolventes para que se baje lo menos posible la clara.
Reservamos en la nevera hasta el momento de servir.
Adornamos al gusto.

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sábado, 23 de abril de 2022

Huevas de sepia en cazuela y a la plancha

En cazuela

Para realizar esta receta es necesario que las huevas estén con los corales, si no los tuviesen no la podríamos realizar, ya que al cocinarse se integran en la salsa y son los que le dan el sabor y color característico.
Por eso es necesario que sean frescas ya que las congeladas generalmente las comercializan sin ellos.

Ingredientes:
16 huevas de sepia con los corales (ver aquí)
4 dientes de ajo
4 cucharadas de aceite de oliva
Un chorro de vino blanco
1 guindilla (opcional)
Sal

Separamos las huevas de los corales.
Ponemos una cazuela al fuego con el aceite, freímos ligeramente los ajos finamente picados, cuando empiece a dorarse añadimos la guindilla y los corales, damos un par de vueltas y rociamos con el vino blanco.
Salamos y cocinamos un par de minutos a fuego fuerte removiendo para que se integren bien los corales. Añadimos las huevas y dejamos hervir solamente un minuto o dos de cada lado en la salsa para evitar que se endurezcan. Retiramos del fuego y espolvoreamos con perejil picado.

A la plancha
 
Ingredientes:
20 huevas de sepia sin el coral
Aceite para engrasar la plancha
2 dientes de ajo
Perejil
4 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de zumo de limón
Sal gruesa o Maldon

Calentamos bien la sartén y hacemos las huevas a fuego fuerte durante poco tiempo para que no se endurezcan.
En la misma sartén ponemos el aceite de oliva, cuando esté caliente echamos el ajo y el perejil triturados y a continuación añadimos el zumo de limón.
Repartimos sobre las huevas y salamos con sal gruesa. 

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Sepias de nuestras costas gallegas

Sepias, jibias, chocos… son el mismo cefalópodo con distintos nombres, aunque en algunos lugares llaman chocos a los ejemplares más pequeños y sepias o jibias a los de mayor tamaño.

En las costas gallegas tenemos magníficas sepias. Las de hoy están recién capturadas por pescadores de la zona, eran de un buen tamaño, oscilaban entre los ochocientos gramos y un kilo doscientos.

En los mercados nos ofrecen sepias limpias pero no debemos confiarnos porque generalmente no son de buena calidad, la mayor parte productos elaborados y descongelados que no tienen comparación con una buena sepia. Si queremos garantia de calidad las compraremos frescas y sin limpiar, que ya lo hará el pescadero si no deseamos hacerlo nosotros en casa.

Para limpiarlas empezamos con un corte longitudinal por la parte donde se encuentra la pluma o hueso de la sepia, abrimos con cuidado, separamos la cabeza con los tentáculos de la bolsa, retiramos los ojos, la boca y las vísceras procurando no romper la bolsa de la tinta.
Entre las vísceras se encuentran las huevas, la tinta y la llamada salsa (bazo de la sepia) que es una bolsa de color marrón que algunos cocineros utilizan para dar más sabor cuando la sepia se hace guisada, aunque generalmente si la limpian en la pescadería, si no lo pides expresamente, lo más que te guardan es la bolsa de la tinta, lo demás lo desechan.
Retiramos la piel que nos queda suelta al haber retirado el hueso y las lavamos bien.
El resto de la piel, si las vamos a guisar o ponerlas en su tinta, no es necesario, aunque yo prefiero quitarla, si las vamos a hacer a la plancha sí que es imprescindible retirarla.


Aunque si preferimos podemos retirarles toda la piel, el proceso no es difícil pero resulta un poco engorroso por lo resbaladiza que es, por eso es mejor ayudarnos con un papel de cocina.


Las huevas, también llamadas huevos, son una parte del aparato reproductor de las hembras, en algunas partes no suelen ser aprovechadas por la falta de costumbre, pero en otros muchos lugares, especialmente en el sur de España son muy apreciadas, siendo su coste generalmente superior al del propio cefalópodo.
Aparte de otras preparaciones una de las más degustadas es a la plancha, aliñadas con un majado de ajo y perejil.


Tampoco debemos desperdiciar la tinta que se encuentra en una bolsita situada junto a las huevas, la separaremos con mucho cuidado para que no se rompa, haremos un nudo en el extremo y si no la vamos a utilizar en ese momento podemos congelarla reservándola para futuras preparaciones.
 

El esqueleto de la sepia está constituido por una única pieza
compacta que contiene, además de otros minerales, una gran cantidad  de calcio por lo que se suele aprovechar para poner en las jaulas de los pájaros, así completan su dieta con calcio ya que generalmente suele ser deficitaria en él.

Aunque no le saqué foto, también podemos aprovechar el bazo de la sepia, conocido por "salsa" o "melsa". Es una bolsa que contiene un líquido viscoso de color marrón y que cocinado junto con el sofrito da un intenso sabor a mar a nuestros arroces, guisos... y si no lo vamos a utilizar en ese momento podemos congelarlo para futuros usos.

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domingo, 10 de abril de 2022

Picaña al piri piri con berenjenas

La salsa piri piri es una salsa de origen portugués que tiene como base unos determinados pimientos muy picantes. La podemos realizar en casa o utilizar de la que se comercializa ya elaborada.



Ingredientes:

Una punta de picaña
1 berenjena
Salsa piri piri (receta aquí)
Sal
Aceite de oliva
 

 

 

 

 

 

Embadurnamos la pieza de carne con salsa piri piri, más o menos cantidad dependiendo de lo que nos guste el picante.
La colocamos en un recipiente apropiado para horno ligeramente engrasado con aceite de oliva. En los huecos que quedan colocamos la berenjena en rodajas gruesas. Aunque queden muy justas con el cocinado merman y sobra espacio.
Rociamos con un hilo de aceite y espolvoreamos ligeramente con sal gruesa.


Introducimos en el horno precalentado a 200º, dependiendo del tamaño, más o menos cuarenta minutos. Podemos controlar la cocción con un termómetro, pinchando en la parte más gruesa, a partir de alcanzar la temperatura de 60º está en su punto. 


 De ahí en adelante ya jugaremos con la temperatura según nos guste más o menos pasada.
 

La cortamos en lonchas con un cuchillo bien afilado y servimos acompañado de la berenjena y de salsa piri piri si nos agrada que esté más picante.

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domingo, 3 de abril de 2022

Babá al ron - Pastelitos borrachos

El babá al ron es un delicioso pastel bañado en un almíbar de ron y que luego podemos llevar a la mesa con diferentes presentaciones.


Ingredientes:
Masa
210 grs. de harina
75 grs. de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevos a temperatura ambiente
60 gr. de azúcar
3 grs. de levadura seca de panadería
100 ml. de leche
Una pizca de sal

Almíbar al ron

200 ml. de agua
80 ml. de ron
150 grs. de azúcar

Hacemos un volcán con la harina, en el centro depositamos la levadura, el azúcar y los huevos, a un lado ponemos la sal, añadimos la leche  y mezclamos todo. Cuando estén todos los ingredientes bien unidos incorporamos la mantequilla y removemos hasta que esté bien integrada. Para que nos resulte más fácil podemos hacerlo con una batidora de varillas.
Dejamos leudar en un lugar cálido hasta que aumente bastante de volumen, unas dos horas. Removemos ligeramente para sacar el aire y repartimos en los moldes elegidos, yo en este caso lo hice en uno tipo donuts porque los quería rellenar con nata.
Repartimos la masa sin llegar a tapar el hueco porque luego al cocinarse ya aumenta y lo tapa.


También podemos hacerlo en un molde único si no queremos rellenarlo o lo queremos presentar en trozos rectangulares.


Horneamos a 180º más o menos quince minutos. Tendremos que ir controlando.
Desmoldamos y reservamos.


Hacemos un almíbar llevando al fuego el agua con el azúcar y el ron, cuando hierva lo mantenemos a fuego suave durante cinco minutos y dejamos que se enfríe un poco. Bañamos en él los pastelitos hasta que estén bien empapados, los dejamos escurrir un par de minutos sobre una rejilla y rellenamos al gusto.
Les damos la vuelta y rellenamos el hueco con nata montada, para que asienten mejor les cortamos una fina capa en el fondo suprimiendo el abombado.

Después de bañarlo bien con el almíbar lo podemos presentar entero y sin relleno.

O lo podemos cortar en trozos, cubrimos cada uno con crema pastelera caliente (receta aquí), dejamos que se enfríen un poco, les ponemos por encima azúcar y los caramelizamos con un soplete.

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viernes, 25 de marzo de 2022

Oreja de cerdo a la plancha

Es una tapa tradicional en algunas regiones españolas, aunque en Galicia no es habitual, dejando su lugar a la oreja a la gallega, aliñada con pimentón y un buen aceite de oliva (receta aquí).
Su realización es fácil, la mayor dificultad que presenta es que debido a la gran cantidad de gelatina que suelta se pega mucho y si le ponemos aceite tiende a saltar bastante.

Esta tapa se acostumbra a hacer con orejas frescas, pero yo prefiero realizarla con orejas saladas y ligeramente curadas.

Ingredientes:
Oreja fresca o salada
Salsa Mery (ajo y perejil triturados con aceite) (receta aquí)
Sal gruesa o en escamas
Limón

Si las orejas son saladas las ponemos a desalar el día anterior, si son frescas no es necesario.
Las lavamos bien y las ponemos a cocer, veinte minutos en olla a presión o dos horas en olla normal, aunque el tiempo depende de la calidad de las orejas.
Dejamos enfriar y cortamos en trozos más bien medianos.
Necesitamos una sartén antiadherente, ya que la oreja por la gelatina que contiene se pega mucho, la untamos con aceite de oliva.

Pondremos una sartén del tamaño necesario para que, según la cantidad de oreja que vayamos a cocinar, ésta nos quede holgada y no se peguen demasiado unos trozos a otros.

 

 

Cuando la sartén esté bien caliente echamos la oreja y seguimos cocinando a fuego alto, removiendo constantemente hasta que esté ligeramente dorada.

 

 

 


 

En ese momento retiramos la sartén del fuego y añadimos una cucharada de salsa Mery. 

 

 

 


 

 

 

Removemos bien  para que se integre con la oreja en la sartén aún caliente.

 

 

 

Servimos, acompañada de limón, inmediatamente antes de que se enfríe, pues fría pierde todo el mérito. 

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lunes, 14 de marzo de 2022

Menemen

El Menemen es un plato tradicional en Turquía, generalmente se come como desayuno, aunque también es perfecto para una comida o una cena.
Podríamos compararlo con un pisto al que se añaden huevos, que bien se pueden cocinar enteros o mezclados con las verduras como en un revuelto.

Ingredientes:

4 pimientos verdes tipo italiano
1 kg. de tomates maduros
1 cebolla
4 huevos
5 cucharadas de aceite de oliva
1 guindilla (opcional)
Sal
Pimienta
Orégano o tomillo (opcional)
Perejil


 

En una sartén amplia con el aceite pochamos la cebolla y los pimientos,  previamente troceados, a fuego suave. 

 

 

 

 


 

Pelamos los tomates, los cortamos en trozos no muy grandes y los añadimos a la sartén con los pimientos y la cebolla. Ponemos las especias, la guindilla y la sal.
 

 

 

 

Cuando el tomate esté cocido y haya perdido una parte de su líquido, no todo, hacemos cuatro huecos en las verduras y colocamos en cada uno un huevo.
Seguimos cocinando a fuego muy suave hasta que los huevos hayan cuajado a nuestro gusto.
Si no queremos que los huevos queden enteros, cuando los incorporamos a las verduras los removemos hasta que se integren con éstas y queden como un revuelto.
Espolvoreamos con perejil picado y llevamos a la mesa en la misma sartén acompañando con un rico pan.

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sábado, 12 de marzo de 2022

Sándwich italiano (Tramezzini)


Estos sándwiches, provenientes de Italia, tienen la particularidad de presentar una forma abombada, por la mayor cantidad de relleno que llevan en el centro, y estar cortados en forma de triángulo.
Se utiliza pan de molde sin corteza y tanta clase de rellenos como se nos ocurran.

Yo hoy los hice de dos clases: uno con lechuga, tomate, cebolla, atún y mayonesa; el otro con mayonesa, langostinos, aguacate y huevo cocido.

Untamos el pan con mayonesa, queso crema o mantequilla, dependiendo de los ingredientes que vayamos a utilizar, los rellenamos poniendo una especie de montaña en el centro, tapamos con la otra rebanada de pan, sellamos los bordes y con un cuchillo bien afilado cortamos en diagonal formando los dos triángulos.


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lunes, 7 de marzo de 2022

Serradura con dulce de leche

La serradura (receta aquí) es un postre portugués que solamente lleva tres ingredientes: nata, leche condensada y galletas.
Yo hoy varié ligeramente la receta y quedó especialmente rica. Cambié la leche condensada por dulce de leche y le añadí una hoja pequeña de gelatina.

Ingredientes:

500 ml. de nata para montar
1 bote de dulce de leche (380 grs.)
8 galletas María
1 hoja de gelatina (opcional)

Con estas cantidades salen ocho raciones como las que se ven en la foto, no demasisado grandes, pero  suficientes para postre.




 


La gelatina, aunque no es necesaria, a mí me gusta ponerla porque al ser tan poca cantidad no se nota y estabiliza la nata, sobre todo si hacemos el postre el día anterior.

 

Si optamos por poner la hoja de gelatina la dejamos a remojo en agua fría.

 


 

Molemos las galletas con la picadora hasta que las hagamos  polvo. Reservamos.
Ponemos el dulce de leche en un recipiente con dos cucharadas de nata, la calentamos un minuto en el microondas, mezclamos bien con una batidora de varillas hasta que no quede ningún grumo y dejamos que se enfríe a temperatura ambiente.
Montamos la nata que tendremos bien fría en la nevera. Cuando esté firme añadimos el dulce de leche, seguimos batiendo hasta que esté integrado.
A continuación calentamos la hoja de gelatina con una cucharada de agua en el microondas, unos cuantos segundos hasta que la gelatina se disuelva, estaremos atentos porque se disuelve en nada de tiempo.
Añadimos la gelatina a la nata batiendo rápidamente para que la gelatina se integre y no forme pegotes.
Ponemos una cucharadita de galleta molida en el fondo de los recipientes y con la ayuda de una manga pastelera repartimos el preparado sobre la galleta.
Guardamos en la nevera. En el momento de servir ponemos por encima galleta molida de la que habíamos reservado con anterioridad. 

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lunes, 7 de febrero de 2022

Pollo estofado (asado en olla)

Ingredientes:
1 pollo o 4 cuartos traseros
30 grs. de taquitos de jamón (opcional)
1 cebolla grande
1 pimiento rojo grande
3 dientes de ajo
1 rama de perejil
100 ml. de aceite de oliva
1 vaso de vino blanco
Cúrcuma
Tomillo
Pimienta
Sal
600 grs. de patatitas pequeñas (o grandes troceadas y torneadas)

Cortamos el pollo en trozos grandes, la parte del espinazo la podemos congelar y reservarla para un caldo.
En una olla ponemos el aceite y en él doramos el pollo después de haberlo salpimentado.


Cuando está dorado añadimos la cebolla y el pimiento rojo, cortados en trozos grandes.


Removemos  y esperamos a que la cebolla y los pimientos estén medio pochados, entonces añadimos  el ajo con el perejil triturados (si preferimos podemos ponerlos en trozos pequeños) y los taquitos de jamón.

Añadimos el vino blanco y un vaso grande de agua, hasta casi cubrir el pollo. Si hiciera falta ponemos más vino y agua (teniendo en cuenta que cuando esté casi hecho vamos a retirar una parte de líquido para hacer las patatas). Echamos la cúrcuma y el tomillo.

Cocinamos a fuego lento durante veinte minutos, cuando pase ese tiempo retiramos la mitad de la salsa a una olla plana. Le damos la vuelta a los trozos de pollo y seguimos cocinando hasta que el pollo esté tierno y la salsa se haya reducido, comprobamos la sal.

Cuando el pollo esté casi listo freímos las patatas en abundante aceite de oliva hasta que estén medio hechas, las retiramos y las echamos en la salsa hirviendo que habíamos retirado para la olla, las salamos y  dejamos que acaben de hacerse a fuego lento, dándoles vuelta de vez en cuando y cuidando de que no se peguen ni se rompan. Si preferimos en lugar de frír las patatas las cocemos y cuando estén a punto las incorporamos con el pollo, impregnándolas con la salsa pero con cuidado de no romperlas.

Servimos acompañando al pollo.

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