Generalmente, con algunas excepciones, las cantidades son para cuatro personas.

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miércoles, 23 de noviembre de 2022

Tataki de atún con sésamo y remolacha

El tataki es un plato asiático y aunque el más conocido es el de pescado también podemos hacerlo con carne e incluso vegetales, porque en realidad es un método con el que marinamos y cocinamos exteriormente dejando el interior crudo.
En España el más consumido es el de atún.
El marinado admite múltiples variaciones aunque la más común es la que utiliza salsa de soja y jengibre.
Si no deseamos marinarlo con salsa de soja lo podemos hacer con aceite de oliva, zumo de limón, jengibre rallado, ajo triturado, sal y pimienta.

Ingredientes:

500 grs. de lomo de atún (mejor si es rojo)
150 ml. de salsa de soja
½ cucharadita de jengibre fresco rallado o en su defecto seco
Sésamo (ajonjolí)
1 remolacha cocida

El atún como lo vamos a consumir casi crudo, para prevenir el anisakis, si no es congelado lo congelaremos al menos tres días antes de hacerlo y lo descongelaremos en la nevera.
Lo cortamos en tacos rectangulares y lo ponemos a macerar unos cuarenta y cinco minutos en salsa de soja con el jengibre.
No hace falta que la salsa cubra el atún, le daremos vuelta de vez en cuando para que se impregne bien.



 

Lo retiramos del adobo, secamos y rebozamos con el sésamo. 
 

 

 

 

 


 

 

En una sartén bien caliente ligeramente untada de aceite de oliva sellamos el taco de atún por sus seis partes, solamente unos quince segundos por cada lado.





Retiramos y dejamos enfriar porque se come frío.
Preparamos la salsa desglasando la sartén, en la que hicimos el atún, con la salsa de soja del marinado, le añadimos media cucharada más de sésamo.
La remolacha la cortamos en láminas muy finas, la aliñamos con una cucharada de salsa de soja y media cucharada de aceite.

Con un cuchillo bien afilado lo cortamos en lonchas y lo servimos acompañado de la remolacha y la salsa.

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martes, 22 de noviembre de 2022

Zurrukutuna

La zurrukutuna es una sopa de ajo tradicionalmente vasca a la que se le añade bacalao desalado.
En su elaboración el pan que se utiliza es el sopako, pero fuera del País Vasco, como es muy difícil conseguirlo, pondremos un pan de nuestro agrado que este asentado de uno o dos días.
Al llevar bacalao y huevos resulta un plato contundente.
Le pongo carne de pimiento choricero aunque no es esencial, también algunos cocineros optan por incluir en su receta salsa de tomate.

Ingredientes para dos personas:

100 grs. de pan del día anterior
150 grs. de bacalao desalado, sin piel ni espinas
5 dientes de ajo grandes
1 guindilla
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cucharada de carne de pimientos choriceros
600 ml. de caldo de pescado, en su defecto agua
2 huevos, a poder ser camperos

No pongo sal porque el pan, el caldo y el bacalao ya aportan el suficiente. Pero podemos ponerle si lo consideramos oportuno.
Le añado caldo de pescado porque siempre tengo en el congelador algún tarro que aprovecho para guardar cuando cuezo pescado o marisco. Si lo necesito lo descongelo y añado agua hasta completar la cantidad deseada.

Primeramente tostamos el pan cortado en rodajas no muy gruesas, lo podemos hacer al horno o en un tostador. Reservamos.
Ponemos una olla al fuego con el aceite, en él doramos los ajos y la guindilla, cuidando que no se quemen.
Los retiramos y en ese mismo aceite ponemos el pan en trozos no muy grandes, removemos un minuto y añadimos la cucharadita de pimentón y rápidamente sin dejar tiempo a que se queme echamos el caldo, la cucharada de pulpa de pimientos choriceros y los ajos que habíamos retirado, si nos gusta bastante el picante también añadimos la guindilla.
Cocinamos cinco o diez minutos removiendo para que el pan se vaya deshaciendo.
Cuando veamos que el pan está blando y se vaya espesando el caldo incorporamos el bacalao, removemos y cascamos los huevos.  
Como a mí me gusta con los huevos enteros mantendremos el fuego lento y sin remover para que los huevos no se deshagan, pero si los queremos mezclados en la sopa removeremos para que se mezclen con el resto de la sopa.


 

 

Cuando los huevos se hayan cuajado a nuestro gusto, apagamos el fuego, dejamos reposar unos minutos y servimos.

 

 

 

 

Yo los serví en cazuela de barro con un huevo por comensal.

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Tortilla de jamón serrano

Aunque es un plato de lo más sencillo, no quiero dejar de incluirlo es este blog porque pertenece a nuestra cocina tradicional, y aunque ahora estén en auge otras tortillas más sofisticadas no debemos olvidar esta receta mítica en la cocina española.

Ingredientes:

2 huevos grandes, a poder ser camperos
30 grs. de jamón en lonchas finas
½ cucharada de aceite de oliva

La calidad de los ingredientes influye notablemente en el resultado final.

Los ingredientes son para una tortilla para un solo comensal.
Le pongo 30 grs. de jamón porque me parece suficiente y con la sal que aporta, para mi gusto, ya no es necesario añadir más.
Aunque podemos hacerla para más personas multiplicando los ingredientes, para mí es preferible presentarlas individuales.
Para ahorrar tiempo podemos hacer el jamón todo junto y luego irlas cuajando de una en una.


 

 

Cortamos las lonchas de jamón en trozos no muy grandes y los freímos ligeramente en la media cucharada de aceite.

 

 

 
 
Mantenemos el fuego con una intensidad no muy alta.


 

Batimos los huevos y los echamos sobre el jamón, removemos y dejamos que se vaya cuajando, a mí me gusta poco cuajada. 
 

 

 

 


 

 

La doblamos, le damos la vuelta, hacemos un minuto más por ese lado y servimos recién hecha

 

 

 
Bocadillo de tortilla de jamón serrano

Si la metemos en un pan ligeramente tostado y caliente será un bocadillo bienvenido en la mayoría de las ocasiones. 

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sábado, 19 de noviembre de 2022

Roscos de vino

Falta poco más de un mes para las Navidades y ya casi tenemos que empezar con los preparativos, por lo menos hay algunas preparaciones que podemos  hacer con antelación, ya que a última hora son muchas las cosas que nos mantendrán ocupados y si podemos ir adelantando algo siempre será bienvenido.
Los roscos de vino son unos dulces típicos de la Navidad, que generalmente no faltan en ninguna casa por esas fechas y, además de que su elaboración es muy sencilla, los podemos preparar varios días antes pues se conservan en buenas condiciones bastante tiempo.


 

Ingredientes:
300 grs. de harina
100 grs de azúcar glas o normal
100 grs. de manteca de cerdo
2 cucharadas de anís (licor)
150 ml. de Moscatel u otro vino dulce
2 cucharadas de ajonjolí (sésamo)
Azúcar glas para envolverlos

 

Con estas cantidades salen unas dos docenas, dependiendo del tamaño y el grosor elegido por nosotros.

Empezamos tostando la harina, podemos hacerlo al horno o en una sartén, yo prefiero hacerlo en una sartén porque la controlo mejor. Ponemos la harina en una sartén amplia, la llevamos al fuego y removemos constantemente para que no se queme hasta que esté ligeramente dorada. La dejamos enfriar y la tamizamos.
En otra sartén tostamos el ajonjolí, removiendo también durante uno o dos minutos ya que enseguida está a punto.
La manteca de cerdo la tendremos a temperatura ambiente.
En un bol ponemos el azúcar con el vino y el anís, añadimos la manteca de cerdo, la harina tostada y tamizada y el ajonjolí, mezclamos hasta formar una masa, la sacamos del bol, con las manos amasamos un momento, hacemos una bola, la dejamos reposar diez minutos y ya no se debe pegar a las manos.
Encendemos el horno a 170º para que se vaya calentando.
Con un rodillo y, sobre un papel de horno o directamente sobre la encimera, estiramos la masa con un grosor de más o menos un centímetro o centímetro y medio.
Ayudándonos de un cortapastas redondo del tamaño deseado cortamos círculos; con un descorazonador de manzanas (en mi caso) o con otra cosa que tengamos a mano, les hacemos otro círculo más pequeño en el centro.
Los recortes los unimos, volvemos a estirar y seguimos haciendo roscos hasta que acabemos la masa.




 

Los colocamos en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y los horneamos, durante unos quince minutos, más o menos dependiendo de cada horno, hasta que estén ligeramente dorados.  

 

 


 

 

Cuando se enfríen un poco, pero no de todo, los pasamos por azúcar glas.

 

 

 

Ya están listos para su degustación o para guardarlos para otro momento.

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viernes, 11 de noviembre de 2022

Noodles con mejillones picantes

Ingredientes:
200 grs. de noodles (fideos chinos de arroz)
750 grs. de mejillones
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla
1 calabacín pequeño
2 tomates pera, maduros pero firmes
1 chorro de vino blanco
½ vaso de agua de cocer los mejillones
Cayena molida al gusto
Sal.

Abrimos los mejillones al vapor. Reservamos.
En un wok ponemos el aceite con la cebolla cortada en juliana gruesa, cocinamos a fuego medio removiendo constantemente para que no se queme, en dos minutos añadimos el calabacín en bastoncitos.
Cuando empiece a ablandarse incorporamos los tomates pelados y cortados en dados. Cocinamos un minuto y añadimos el chorro de vino y a los dos minutos el agua de cocer los mejillones. Sazonamos con la cayena y salamos, teniendo en cuenta que el agua de los mejillones tiene bastante sal.
Mantenemos a fuego fuerte hasta que se haya evaporado la mayor parte del líquido.
Ponemos al fuego una olla con tres litros de agua y sal, cuando hierva apagamos el fuego e introducimos los noodles. Dejamos en el agua caliente durante cuatro minutos. Escurrimos.
Desconchamos los mejillones, podemos dejar algunos con una de las partes de su concha para adornar por encima, los mezclamos con la salsa, incorporamos los noodles, cocinamos durante un minuto para que se integren bien los sabores y servimos. 

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miércoles, 9 de noviembre de 2022

Duelos y quebrantos

Este plato pertenece a la cocina manchega y su gran popularidad se debe a que se nombra en las primeras líneas de la obra cumbre de la literatura española: El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes.



Existen varias teorías sobre su origen pero ninguna certeza de su veracidad. Igualmente se desconocen sus verdaderos ingredientes pues es un plato que no aparece en ningún recetario de la época, suponemos que puede ser porque al ser tan sencillo se creyó que no era digno de figurar en ellos o porque Cervantes con su ironía le haya cambiado el nombre. Los entendidos suponen que contenía tocino, algo de casquería, como sesos, y huevos, ya que Sancho en otra parte de la novela nos aclara algo los ingredientes utilizados.
Actualmente se hace con chorizo, panceta y huevos, aunque algunos cocineros también incorporan ajos y cebolla.
Es un plato muy sencillo, su realización es  más o menos como la de un revuelto; con él queremos rendir homenaje a la obra más destacada de nuestra literatura y una de las más importantes de la literatura universal.
 

 

Ingredientes por ración:
50 grs. de  panceta entreverada (curada y en su punto de sal)
50 grs. de chorizo poco curado
2 huevos grandes
½ cucharada de aceite de oliva
Sal (opcional, yo no puse) 
 

 

 


 

Cortamos la panceta en lonchas pequeñas y no muy gruesas y la ponemos al fuego en una sartén con la media cucharada de aceite.


 

 



 

 

 

Cuando empiece a dorarse añadimos el chorizo cortado en taquitos.

 
 
 
 

 
 Cocinamos un par de minutos; si vemos que tiene demasiada grasa retiramos una parte.
Batimos ligeramente los huevos, si hace falta les ponemos algo de sal, yo no le puse pues con la que aporta la panceta y el chorizo fue suficiente, los echamos junto a las carnes, mantenemos al fuego removiendo hasta que hayan cuajado a nuestro gusto, no demasiado porque se quedaría muy seco.
Servimos caliente acompañado de nuestro pan preferido, que puede ser tostado o sin tostar.

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lunes, 7 de noviembre de 2022

Baba Ganoush y Mutabal

Son muchos los que nombran indistintamente el plato como Baba Ganoush o Mutabal, aunque en realidad no son exactamente lo mismo, hay ligeras diferencias en sus elaboraciones.
Los dos proceden de Oriente Medio y están hechos con berenjena asada, aunque las principales variaciones entre ellos es que el mutabal lleva tahina y el Baba Ganoush no, pero en cambio si lleva cominos, granada o tomate.
Los dos se suelen acompañar de pan de pita y si nos gusta también de crudités.


Tanto uno como otro llevan como base las berenjenas asadas. Tradicionalmente se asaban directamente en el fuego por lo que yo acostumbro antes de asarlas, quemarlas en un fuego de gas para que adquieran un ligero sabor a humo y cuando la piel ya se ve quemada las introduzco en el horno a 180º hasta que estén tiernas.


 

 

 

Las dejamos templar y las pelamos. 
 

 

 

 


 

 

 

Ya peladas están preparadas para elaborar cualquiera de estos dos platos.

 
 
 
 

Luego, dependiendo de nuestro gusto las podemos triturar o chafarlas con un tenedor.

Baba Ganoush

Ingredientes:
1 berenjena grande asada
1 diente de ajo triturado
1 cucharada de zumo de limón
1 tomate pequeño
Cominos al gusto
Sal
Aceite de oliva
Perejil

Incorporamos a la pulpa triturada de la berenjena el ajo, el limón, los cominos y la sal. Mezclamos bien y añadimos el tomate en trocitos pequeños, regamos con el aceite y espolvoreamos por encima el perejil.
La acompañé con bastoncitos de zanahoria, apio y pan de pita.

Mutabal

Ingredientes:
1 berenjena grande asada
2 cucharadas de tahina
1 cucharada de zumo de limón
1 diente de ajo triturado
Sal
1 chorrito de aceite de oliva
Pimentón dulce
Perejil

Mezclamos la pulpa de la berenjena con la tahina, el limón, el ajo y la sal. Regamos con un chorrito de aceite de oliva, espolvoreamos de pimentón dulce y perejil picado.
Acompañamos de pan de pita tostado.

sábado, 5 de noviembre de 2022

Coliflor con bacalao gratinada

Ingredientes:
1 coliflor mediana
350 grs. de bacalao desalado (pueden ser migas)
½ cebolla
3 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de harina
1 vaso de leche
½ vaso de agua de cocer la coliflor
2 cucharadas de queso rallado de nuestra preferencia
Sal
Pimienta
Nuez moscada

Cocemos la coliflor en agua con sal hasta que esté blanda, pero no demasiado.
La escurrimos bien, reservando medio vaso del agua de cocinarla y la ponemos en un recipiente que pueda ir al horno.
En una sartén ponemos el aceite, pochamos en él la cebolla que previamente habremos picado muy menuda.
Cuando esté a punto incorporamos la harina y la freímos con la cebolla un minuto más o menos, añadimos la leche y el agua, mezclamos bien con un batidor para que no forme grumos, seguimos removiendo hasta que se espese, cocinamos un par de minutos e incorporamos el bacalao en trozos pequeños, condimentamos con la pimienta y la nuez moscada.
Si vemos que es necesario ponemos algo de sal, aunque entre el bacalao y el agua de cocer la coliflor ya aportarán una parte.
Cocinamos un minuto más y repartimos por encima de la coliflor. Espolvoreamos con el queso y horneamos a 200º hasta que empiece a dorarse.

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jueves, 3 de noviembre de 2022

Noodles con gambas al curry

Hace unos días presentamos la entrada de noodles con solomillo y verduras, hoy mostramos la de noodles con gambas al curry, que también es muy sencilla, aunque con un sabor completamente distinto.

Ingredientes:
200 grs. de noodles (fideos chinos de arroz)
100 ml. de aceite de girasol u oliva suave
1 cebolla grande en juliana
½ pimiento rojo
1 pimiento verde tipo italiano
1 calabacín pequeño
250 grs. de gambas
2 cucharadas de salsa de ostras
Curry al gusto
Sal

Pelamos las gambas, las salteamos en una sartén con una cucharada de aceite, les añadimos una cucharada de salsa de ostras, removemos bien y reservamos.
Cortamos la cebolla en juliana, los pimientos en tiras y el calabacín en bastoncitos.
En un wok ponemos el resto del aceite y removiendo constantemente salteamos a fuego medio las verduras, ponemos en primer lugar la cebolla y los pimientos y a los cinco minutos el calabacín.
Mientras tanto colocamos una olla al fuego con abundante agua, cuando hierva le ponemos la sal y los fideos. Apagamos el fuego y los dejamos en el agua durante cuatro minutos. Escurrimos.
Cuando las verduras estén tiernas añadimos la otra cucharada de salsa de ostras y el curry.
Cocinamos un minuto más y añadimos las gambas que teníamos en la sartén.
Incorporamos los fideos, mezclamos y salteamos todo junto un momento para que se integren bien los sabores en los fideos.

 Servimos antes de que se enfríen.

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jueves, 27 de octubre de 2022

Costilla de cerdo estofada


Ingredientes:
1,5 kg. de costilla de cerdo carnosa
1 pimiento rojo grande
1 cebolla grande
4 dientes de ajo
Una rama de perejil
200 ml. de aceite de oliva
Un vaso grande de vino blanco
Sal
Pimienta
750 grs. de patatas pequeñas, o grandes torneadas

Ponemos una olla amplia al fuego con el aceite. Cuando empiece a estar caliente vamos dorando la costilla cortada en trozos grandes. Añadimos la cebolla cortada en cinco o seis trozos y el pimiento en tiras anchas. Sofreímos durante unos minutos e incorporamos el ajo y perejil triturados, la sal y la pimienta.
Damos un par de vueltas y regamos con el vino y dos vasos de agua.
Cocinamos a fuego lento hasta que la costilla esté tierna, si hiciese falta durante ese proceso añadimos más agua y vino, retiramos la mayor parte de la salsa a una olla ancha y dejamos que la costilla siga reduciendo el líquido hasta que se quede solamente el aceite, sin perderla de vista, dejamos que la costilla se dore un poco en ese aceite dándole la vuelta para que se haga igual por los dos lados.
Mientras se está acabando de hacer la costilla freímos a fuego medio las patatas en una sartén con abundante aceite, cuando se empiecen a dorar las escurrimos del aceite y las echamos en la olla con la salsa reservada, que debe estar hirviendo, ponemos algo de azafrán o colorante, removemos y dejamos cocinar tapadas a fuego muy suave hasta que estén en su punto de cocción.
Servimos la costilla acompañada de las patatas, los pimientos y la cebolla.

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martes, 25 de octubre de 2022

Feijoada

La feijoada es el plato nacional brasileño, aunque también se hace en Portugal con ligeras variaciones.

Ingredientes:

500 grs. de frijoles negros
250 grs. de costilla de cerdo
250 grs. de carne magra de cerdo
150 grs. de panceta salada
1 chorizo criollo
1 cebolla mediana
3 dientes de ajo
1 trozo de pimiento rojo
1 tomate mediano
4 cucharadas de aceite de oliva
2 hojas de laurel

Se sirve acompañada de arroz blanco. En la siguiente foto también le pusimos naranja y farofa.

Podemos utilizar una olla normal o la olla a presión que reducirá mucho tiempo de cocción. Yo opté por la olla rápida.
Los frijoles los pondremos a remojo la noche anterior, los lavamos en una primera agua, la desechamos y añadimos agua limpia en la que ya quedarán hasta el día siguiente.
En una sartén grande con las cuatro cucharadas de aceite freímos los ajos picados, la costilla, la carne magra, el chorizo  y la panceta. Cuando estén ligeramente dorados añadimos la cebolla y el pimiento picados, rehogamos unos minutos e incorporamos el tomate pelado y cortado en trozos pequeños.
Volcamos el contenido de la sartén en la olla, incorporamos los frijoles remojados y cubrimos con parte del agua del remojo, si es en la olla rápida que el agua sobrepase como dos dedos a los frijoles y la carne, ya que en esa olla no se evapora el líquido. Si la hacemos en la olla normal tendremos que poner más agua, de momento cubrimos y vamos añadiendo durante la cocción la que nos vaya haciendo falta.
Cocinamos durante veinte minutos en olla a presión (si les falta algo de cocción les damos algo más de tiempo con la olla destapada) y más o menos una hora y media en olla normal.
Este plato mejora dejando un tiempo desde que se cocina hasta que se consume, si puede ser está mejor si lo cocinamos con varias horas de antelación o mejor de un día para otro.


 

Además de arroz se suele acompañar de naranja, farofa, vinagreta, kale...
 




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miércoles, 19 de octubre de 2022

Caldo blanco

Este caldo me trae unos entrañables recuerdos de mi niñez.
En casa de mis bisabuelos, una mañana que fuimos a visitarlos a la aldea en la que vivían, de la que procedía mi abuelo materno, estaban desayunando un rico caldo al que llamaban caldo blanco, aunque como blanco, blanco no es... Me imagino que el nombre sería porque no llevaba nada de verdura, solamente patatas y un substancioso refrito.
En mi casa también recuerdo haberlo comido alguna que otra vez pero el que conservo nítido  en mi memoria es el de la casa de mis bisabuelos.
Nunca lo vi en ningún otro lugar, hoy haciendo un homenaje a ellos lo pongo en mi blog, porque aparte de recordarlos está francamente rico.

Además, si de repente nos apetece algo caliente que nos entone el cuerpo en un determinado momento, lo podemos hacer en muy poco tiempo con ingredientes que siempre tenemos en casa.

Ingredientes:
1,2 kg. de patatas gallegas Kennebec
2 litros de agua
1 cebolla mediana
3 dientes de ajo grandes
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de postre colmada de pimentón
Un trozo de unto, más o menos como una nuez y media
Sal
 
 
Ponemos una olla con el agua al fuego, añadimos las patatas chascándolas en trozos pequeños, salamos.
Mientras se cuecen las patatas en una sartén con las cuatro cucharadas de aceite y el unto ponemos a pochar a fuego suave la cebolla y el ajo cortados muy menuditos. Cuando estén blandos retiramos el unto que ya se habrá derretido y añadimos el pimentón, rápidamente antes de que se queme volcamos el refrito sobre la olla con las patatas.
Cocinamos hasta que las patatas estén tiernas y empiecen a deshacerse, espesando ligeramente el caldo.
Dejamos reposar cinco minutos y está listo para llevar a la mesa.
Es sumamente importante que las patatas sean de buena calidad, ya que si no lo son, no quedaría un buen caldo.

Con esas cantidades para mí está perfecto pero podemos ajustarlas a nuestro gusto: si lo preferimos más o menos espeso, si con una parte de pimentón picante, con más o menos ajo o cebolla, sin unto si no lo tenemos…

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martes, 11 de octubre de 2022

Noodles con verduras y solomillo

Últimamente las comidas asiáticas están triunfando en nuestro país, proliferando los restaurantes de este tipo de cocina.
Hoy en día, no es como antes que no se conseguían fácilmente algunos ingredientes, pero actualmente los encontramos en casi todos los supermercados, por lo que podemos degustar un montón de platos en nuestras casas, sin tener que recurrir a los restaurantes.
Aunque hoy preparamos un plato de noodles con unas determinadas verduras y solomillo, lo mismo lo podemos hacer con otros ingredientes, verduras de nuestra preferencia o disponibilidad y diferentes carnes o mariscos.


 Ingredientes:
400 grs. de solomillo (cerdo, pollo o ternera)
1 pimiento rojo grande en tiritas
1 cebolla grande finamente picada
2 zanahorias en daditos
100 grs. de brotes de soja
100 ml. de aceite de girasol
3 cucharadas de salsa de soja
3 cucharadas de salsa de ostras
250 grs. de noodles (fideos chinos de arroz)
Sal
 

 

 

La carne la cortamos en daditos y la aliñamos con una cucharada de salsa de soja.

Ponemos el aceite en un wok (si no tenemos podemos utilizar una sartén), cuando esté caliente incorporamos la cebolla, los pimientos y la zanahoria. Cocinamos a fuego medio removiendo constantemente.


Cuando estén blandos añadimos las otras dos cucharadas de la salsa de soja, subimos el fuego y añadimos los brotes de soja y la carne.

Cocinamos a fuego fuerte dos o tres minutos, incorporamos la salsa de ostras, removemos y cocinamos un minuto más. Reservamos.

Ponemos una olla al fuego con dos litros de agua ligeramente salada, cuando hierva la retiramos e introducimos los fideos el tiempo que indica el fabricante, en los míos aconsejaba cuatro minutos. Escurrimos.

Si ya tenemos las verduras con la carne a punto, y estamos listos para comerlos, los mezclamos en ese momento. Pero si no es así los pasamos por agua fría, los escurrimos y les ponemos algo de aceite suave para que no se peguen. En ese caso antes de llevarlos a la mesa mezclamos con las verduras y cocinamos a fuego fuerte, removiendo de vez en cuando hasta que estén calientes.

Servimos de inmediato.

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lunes, 3 de octubre de 2022

Seta Sparassis crispa o seta coliflor - Recetas


La Sparassis crispa empieza a aparecer en nuestros bosques a finales de verano.
Su forma  nos recuerda a una coliflor de ahí que se la denomine con ese nombre. Estas setas llegan a alcanzar grandes tamaños, h
ay ejemplares que llegan a pesar cuatro y cinco kilos.
Su mejor momento de consumo es cuando son jóvenes, que es cuando están tiernas, al ir envejeciendo se vuelven más correosas e indigestas.
Su sabor nos recuerda ligeramente al de los frutos secos.
Si la queremos conservar un buen método es secarla ya que el congelado no es muy recomendable.
La podemos encontrar en los bosques de pinos y otras coníferas, pegadas a los troncos, sobre las raíces o en la tierra de los alrededores.


Cuando vamos a cocinar una de estas setas hay que limpiarla escrupulosamente ya que puede tener tierra, hierbas, insectos, hojas… entre sus ramilletes, por lo que es necesario lavarla muy bien antes de hacer alguna preparación. 

 


 

Como generalmente son grandes, si no la vamos a utilizar toda, para conservar el sobrante podemos darle un ligero salteado en una sartén con aceite bien caliente, poniendo poca cantidad de cada vez, fuego fuerte y removiendo continuamente, en un par de minutos está lista para guardar en la nevera en cuanto se enfríe.
 
 

En la siguiente foto la presentamos salteada con gambas al ajillo.
Cortamos varios dientes de ajo en láminas, los doramos en un poco de aceite, cuando se empiecen a dorar añadimos las setas y la guindilla, removemos un par de minutos a fuego fuerte, añadimos las gambas, salamos, salteamos todo junto un par de minutos y servimos recién hechas.


Aquí hicimos una especie de callos de monte.
Ponemos un poco de aceite en una olla, en el freímos ligeramente unos taquitos de jamón, añadimos una cucharada de harina y la cocinamos sin quemarla durante un minuto, más o menos, echamos una cucharadita de pimentón dulce o picante, según nuestro gusto, y rápidamente antes de que se queme ponemos caldo de carne que habremos hecho previamente.
Cuando empiece a hervir incorporamos las setas troceadas, unas rodajas de chorizo, ajo triturado con perejil y cominos al gusto.
Cocinamos unos quince o veinte minutos y ponemos unos garbanzos, que pueden ser en conserva o cocidos en el propio caldo que realizamos con anterioridad.
Yo como cuando hice el caldo también puse morro de cerdo, lo corté en trozos y lo añadí al guiso, pero no es necesario.
No puse sal ya que el caldo ya tenía y los taquitos de jamón también aportaron.

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