Ingredientes:
También se puede hacer en el microondas.
Ingredientes:
20 placas de canelones
600 grs. de carne de ternera picada
Aceite de oliva
Dos dientes de ajo
Perejil
1 huevo
7 cucharadas de salsa de tomate (receta aquí), o 2 tomates naturales, o en su defecto tomate frito
Una cucharada de pan rallado
Una loncha de tocino
600 ml. de bechamel (receta aquí)
Queso rallado
Picamos con la picadora el tocino, los ajos y el perejil, lo mezclamos con la carne. En una sartén con 3 cucharadas de aceite lo ponemos a fuego fuerte, removiendo de vez en cuando hasta que se evapore todo el líquido que la carne suelta. Lo dejamos enfriar un poco y añadimos el huevo y la cucharada de pan rallado, mezclamos bien y ponemos siete cucharadas de salsa de tomate. Lo ponemos otra vez al fuego hasta que se quede seco. Reservamos hasta que esté frío. Yo prefiero hacer el guiso el día anterior y dejarlo en la nevera porque al estar bien frío se rellenan mejor los canelones.
En una olla grande ponemos agua con sal y un chorro de aceite, cuando hierva echamos las placas de los canelones de uno en uno y esperando dos o tres segundos desde que echamos uno hasta que ponemos otro, para evitar que se peguen. Los dejamos cocer lo que indica el fabricante (yo tres o cuatro minutos más, no me gustan tan “al dente”), los escurrimos y los pasamos por agua fría.
Los colocamos de uno en uno sobre un paño y procedemos a rellenarlos.´
Ponemos un poco de guiso encima de cada uno y los enrollamos. Los vamos colocando en una fuente de horno que habremos untado con mantequilla. Los cubrimos con la bechamel y les ponemos por encima el queso rallado.
Llevamos al horno a 200º hasta que estén dorados.

Puse ternera pero podemos utilizar otro tipo de carne.
El guiso lo podemos hacer así o de cualquiera otra forma que nos guste, lo que sí que hay que tener la precaución de que quede seco, sin salsa.
También los podemos hacer con otros rellenos como espinacas, atún, setas, mariscos, pescados...
Ingredientes:
700 grs. de garbanzos remojados desde el día anterior
1 kg. de bacalao desalado y limpio de piel y espinas (mejor lomos)
1 cebolla grande triturada
4 dientes de ajo triturados
2 tomates grandes
1 hoja de laurel
250 grs. de espinacas limpias
Aceite de oliva
½ cucharadita de pimentón dulce
2 cucharadas rasas de harina
1 chorretón de vino blanco
Harina para enharinar el bacalao
Caldo de pescado (en su defecto agua)
Ponemos el caldo en una olla con la hoja de laurel. Cuando empiece a hervir añadimos los garbanzos. El caldo tiene que cubrirlos bien, ya que tienen que cocer alrededor de dos horas y se irá consumiendo, si hace falta añadiremos durante la cocción más agua o más caldo pero nunca frío, siempre hirviendo para evitar que los garbanzos se encallen. Cuando estén cocidos deben quedar ligeramente cubiertos. También podemos cocerlos en la olla rápida y entonces ponemos el caldo justo.
Mientras esperamos a que hierva el agua ponemos un poco de aceite en una sartén y pochamos la cebolla y el ajo, cuando estén añadimos los tomates triturados, dejamos hervir y volcamos en la olla con los garbanzos.
Esperamos hasta que estén cocidos y añadimos las espinacas.
Mientras se cocinan las espinacas, más o menos cinco minutos, ponemos al fuego otra sartén con un poco de aceite y freímos ligeramente el bacalao que previamente habremos pasado por harina, lo retiramos y reservamos.
En el aceite que quedó de freír el bacalao echamos las dos cucharadas de harina, la freímos un par de minutos, añadimos el pimentón y rápidamente, antes de que se queme, ponemos el vino blanco, y dos o tres cacillos de caldo del que está cocinándose con los garbanzos, mezclamos bien. Lo echamos en la olla, movemos un poco, dejamos hervir diez minutos e incorporamos el bacalao.
Apagamos el fuego pues el bacalao ya se acaba de hacer con el calor de la olla.
Probamos para ver como está de sal, dejamos reposar unos minutos y listo para servir.
Esta tarta hace más de veinte años que no la hacía, estaba muy de moda, si se puede decir así, por la década de los ochenta… últimamente la recordé y hoy me puse con ella.
Ingredientes:
4 huevos
Un bote de piña en su jugo
250 grs. de azúcar
250 grs. de harina
200 ml. de aceite de oliva suave
100 ml. del jugo del bote de piña
Un poco más de medio sobre de levadura Royal
8 cucharadas más de azúcar para el caramelo
Cerezas confitadas o en almíbar para adornar
Con las ocho cucharadas de azúcar hacemos un caramelo y bañamos con él el fondo del molde y los laterales.
Escurrimos bien la piña y la secamos con papel de cocina, la colocamos en el fondo del molde, encima del caramelo. Ponemos una cereza en el centro de cada rodaja de piña. Reservamos.
Batimos los huevos con el azúcar, añadimos el aceite y el zumo, mezclamos bien e incorporamos la harina tamizada con la levadura.
Vertemos con cuidado en el molde.
Introducimos en el horno, que habremos calentado con antelación a 170º, durante unos treinta minutos, dependiendo de cada horno. Yo la puse con calor por arriba y por abajo y con turbo.
Cuando esté cocida, comprobamos pinchándola, la retiramos y desmoldamos en caliente.
Si queremos que esté más jugosa, antes de desmoldarla se puede emborrachar ligeramente con zumo de piña que del que nos habrá sobrado, al que podemos añadirle algún licor de nuestro agrado. Yo mezclé un poco de zumo con almíbar y un chorrito de licor de cerezas.
Para que las cerezas con las que la adornamos nos queden más rojas podemos ponerlas después de desmoldarla.



Este es un plato digno de cualquier fiesta o celebración.
Ingredientes:
1 kg, aproximadamente de carré de cordero (costillar)
Dos cebollas medianas
30 grs. de boletus deshidratados (también pueden ser frescos)
Medio vaso de vino blanco
Sal
Pimienta
Aceite de oliva
Media cucharada de harina
Un diente de ajo
Deshuesamos el carré, aunque es muy fácil, si no nos creemos capaces le pedimos al carnicero que lo haga. Guardamos los huesos para hacer la salsa.

En una sartén ponemos un poco de aceite y echamos las cebollas cortadas en juliana, cuando empiecen a estar transparentes añadimos los boletus troceados, que habremos hidratado con anterioridad, salamos y dejamos freír unos minutos. Añadimos un chorrito de vino y la pimienta. Dejamos cocinar hasta que el vino se haya evaporado por completo. Este preparado lo dividimos en dos partes, una un poco mayor que utilizaremos para el relleno y la otra para hacer la salsa.
Salamos el costillar y colocamos el relleno encima.

Lo envolvemos haciendo como un rollo, lo bridamos para cerrarlo y que no se salga el relleno y al mismo tiempo no pierda la forma al cocinarlo.

Lo colocamos sobre la rejilla del horno, que habremos precalentado a 200º, hasta que lo veamos dorado por todas partes (entre 30 y 40 minutos dependiendo de cada horno)
Mientras tanto vamos haciendo la salsa.
En una sartén con un poco de aceite ponemos a dorar los huesos previamente troceados, cuando estén bien dorados por todas partes añadimos el diente de ajo picado, a continuación la media cucharada de harina y dejamos que se fría un poquito, para que luego no le encontremos el sabor a crudo. Añadimos el preparado de cebolla y boletus que teníamos reservado. Le ponemos el medio vasito de vino y otro medio vaso de agua, sal y pimienta. Dejamos cocinar hasta que se haya reducido a la mitad. Tendremos cuidado en removerla, pues como tiene harina es fácil que se pegue al fondo.
Sacamos los huesos y pasamos por un colador.
Servimos el carré, recién sacado del horno, sobre una tosta de patatas (aquí) y salseamos el conjunto.

Aunque pueda parecer que no están ricas, por eso del vinagre... doy fe de que están buenísimas y el vinagre no se nota para nada.
Ingredientes:
1/2 kg. de fresas
2 cucharadas de vinagre blanco
4 cucharadas de azúcar moreno (variable acomodándose a nuestro gusto)
Lavamos las fresas y las cortamos poniéndolas en un recipiente hondo; las rociamos con las dos cucharadas de vinagre y las cuatro de azúcar. Removemos hasta que estén todos los ingredientes bien incorporados y dejamos reposar mínimo una hora. Cuando pase ese tiempo volvemos a remover para que todas se bañen con el jugo que se nos habrá formado en el fondo y servimos, bien, solas o acompañadas de nata.
Los caracoles en caldo picante están muy ricos, no podría decir si me gusta más el caldo o los caracoles.
Ingredientes:
1 kg. de caracoles (yo los compré envasados y precocidos)
1 cebolla
1 cabeza de ajos
1 cucharadita de cominos
5 clavos
1 cucharadita de pimienta en grano
1 guindilla
1 hoja de laurel
Sal
Ponemos al fuego, en una cacerola con agua, los caracoles, esperamos a que hiervan, los retiramos y escurrimos.
Volvemos a poner la cacerola al fuego con agua limpia y echamos todos los ingredientes menos los caracoles, dejamos hervir unos minutos y ponemos los caracoles. Cocinamos 30 minutos, sacamos los caracoles y colamos el caldo para que no lleve resto de los condimentos.
Yo compro los caracoles envasados porque por aquí no se consiguen frescos, también así me ahorro todo el laborioso proceso de limpiarlos y prepararlos para su utilización.
Las especias que utilizo son las que se adaptan a mis gustos, pero también podemos usar las que hay a la venta especiales para caracoles.
Al finalizar la cocción les queda bien incorporar al caldo una ramita de hierbabuena.

Ingredientes:
Patatas
Aceite
Sal
Pimienta
Rallamos una patata mediana, la salpimentamos y formamos una especie de hamburguesa no muy gruesa. La ponemos en una sartén con un poco de aceite a fuego medio-bajo y dejamos que se dore ligeramente, le damos la vuelta y la freímos por el otro lado. Lo principal es que después de rallada no la pongamos en agua para evitar que pierda el almidón, ya que entonces no quedarían pegadas las patatas unas a otras.
Si queremos se le puede poner a las patatas cebolla rallada, ajo, pimiento rojo o verde… o cualquier otra cosa que nos guste.
La podemos utilizar en multitud de presentaciones, resulta estupenda con preparaciones de huevos, carne o pescado; tanto para aperitivos como de guarnición para otros platos.
El congrio es un pescado de carne muy sabrosa, el problema es que tiene muchas espinas. La parte que se utiliza es la parte abierta, dejando la parte cerrada y la cola para hacer caldos, ya que es casi imposible comerla por la cantidad de espinas que tiene.
Ingredientes:
1 kg. de congrio en rodajas, por la parte abierta
1 pimiento rojo troceado menudo
1 cebolla mediana picada finamente
2 tomates muy picaditos o triturados
150 grs. de guisantes, frescos o congelados
2 dientes de ajo
Un chorretón de vino blanco
150 ml. de aceite de oliva
Cúrcuma o azafrán
3 vasos, más o menos, (según como queramos que nos queden de caldosos) de caldo de pescado que podemos hacer con la cabeza y cola del congrio
250 grs. de fideos del grosor que nos gusten (yo del número 0)
Una pizca de cayena molida (opcional)
Un cubito de caldo (opcional)
Sal
Ponemos el aceite a calentar en una cazuela, freímos las rodajas de congrio hasta que estén más o menos a medio hacer. Las retiramos, troceamos sacando las espinas y reservamos.
En ese mismo aceite ponemos la cebolla, los ajos y el pimiento. Cocinamos a fuego suave hasta que estén blandos, añadimos los tomates, dejamos hervir unos minutos y agregamos el vino y el caldo de pescado, cuando vuelva a hervir incorporamos los guisantes, la cùrcuma, la cayena, el cubito de caldo y el pescado.
Cocinamos cinco minutos más y echamos los fideos. Cocemos el tiempo recomendado por el fabricante, rectificamos de sal y apagamos el fuego. Dejamos reposar unos minutos antes de servirlos.
Esta es una de las formas de preparar el carré de las que más me gustan, al natural, solamente con sal. Pero también lo podemos adobar de múltiples maneras y acompañarlo con una salsa.
Ingredientes:
Costillar de cordero
Sal
Retiramos la carne que está alrededor de las costillas, la enrollamos hacia atrás y lo bridamos para que mantenga la forma. Los huesos de las costillas los envolvemos en papel de aluminio para que no se quemen en el horneado.
Calentamos el horno a 200º
Salamos el carré y lo ponemos sobre la rejilla del horno, debajo colocamos una bandeja para que recoja el jugo y la grasa que pueda soltar.
Lo horneamos unos 30 o 40 minutos dependiendo del tamaño del carré.
Cuando lo vemos bien dorado lo retiramos, hay que tener cuidado de no pasarnos para que quede dorado por fuera y jugoso y tierno por dentro.
Lo acompañé de patatas fritas en espiral y ensalada.
Ingredientes:
Una cola de rape
Pimentón dulce
Sal
Pimienta
Laurel
Aceite
Sacamos la espina a la cola, nos quedan dos partes. Las bridamos con un hilo para que no pierdan la forma al cocinarse. Las salamos, untamos ligeramente con aceite de oliva, un poco de pimienta y les ponemos el pimentón por todas partes.
Cocemos al vapor unos 15 minutos dependiendo del tamaño del rape, mi cola era de un rape de unos dos kilos y medio. En el agua le puse las dos hojas de laurel. También se puede cocinar en el horno o envolverlo bien en papel de aluminio y cocerlo en agua directamente.
Dejamos que se enfríe bien el pescado y entonces le sacamos el hilo y lo cortamos en lonchas.
Para presentarlo le di forma de langosta colocando las rodajas formando el cuerpo y moldeando la cabeza, cola y patas con palitos de cangrejo.
Lo serví con lechuga, langostinos, huevos de codorniz y salsa rosa (receta aquí)
Ingredientes:
1 huevo
250 ml. de aceite (oliva o girasol, según nuestra preferencia)
1/2 cucharada de zumo de limón
Vinagre al gusto
Sal
4 cucharadas de ketchup
1 cucharada de zumo de naranja
1 cucharada de brandy
Primeramente hacemos una mayonesa. Procuraremos que esté bien espesa porque al añadirle los demás ingredientes pierde consistencia.
En el recipiente de la batidora ponemos el huevo, el vinagre, la sal, y el limón. Posamos el brazo de la batidora en el fondo y lo vamos subiendo muy lentamente hasta que veamos que ya el aceite está ligado con el huevo y se ha espesado, entonces ya lo podemos mover arriba y abajo.
Dependiendo de la potencia de la batidora, para más seguridad de que no se nos corte en lugar de poner todo el aceite de golpe podemos ir añadiéndolo poco a poco sin dejar de batir.
A esta mayonesa le añadimos el ketchup, el zumo de naranja y el brandy; mezclamos bien y ya tenemos nuestra salsa rosa.
La guardamos en la nevera.