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Generalmente, con algunas excepciones, las cantidades son para cuatro personas.

jueves, 25 de junio de 2020

Roscón tradicional gallego


Este roscón no tiene nada que ver con el roscón de Reyes o de Pascua. Es un bizcocho alto, esponjoso y suave que se hace en un determinado molde con agujero en el centro.
Antiguamente no faltaba en los postres de las fiestas familiares y la mayor parte de las veces se acompañaba de queso y membrillo.






Ingredientes:
12 huevos
12 cucharadas colmadas de azúcar
12 cucharadas colmadas de harina
Mantequilla y harina para enharinar el molde






Se baten las claras a punto de nieve firme, ponemos el azúcar y seguimos batiendo, luego vamos añadiendo las yemas una a una sin dejar de batir y por último se añade la harina tamizada, mezclándola con movimientos envolventes para que no se bajen las claras, ya que el roscón no lleva levadura y queda esponjoso por las claras bien batidas.
Lo echamos en el molde previamente enmantequillado y enharinado e introducimos en el horno precalentado a 170º durante unos cincuenta minutos. No lo abriremos hasta que casi esté cocido para que no se baje. Desmoldamos y enfriamos sobre una rejilla para que no se humedezca por debajo.
Las medidas son una cucharada de harina y otra de azúcar por cada huevo, quizás sea más preciso pesar las cantidades pero como es una receta antigua no siempre se disponía de aparatos en los que se pudieran efectuar las pesadas. Yo sigo respetando la receta tradicional.




Este es el molde que se utiliza para el roscón gallego; se ve deslucido porque es antiguo, heredado y realizado artesanalmente. Es para hacer un roscón de una docena y media de huevos.

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